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e-Learning no significa estudiar en el limbo
Entrevistado: Jorge Valenzuela (UTEM Virtual)*
Revelamos detalles esenciales de la construcción de un proyecto virtual destinado a la educación superior, a través de la experiencia desarrollada por la Universidad Tecnológica Metropolitana de Chile (UTEM), en respuesta a las nuevas demandas sociales de formación continua.
A pocas horas de comenzar Link Chile 2004, el “Primer Encuentro Internacional de expertos en Educación a Distancia”, entrevistamos a Jorge Valenzuela Gárate, Director de la UTEM Virtual, con el objetivo de conocer en detalle los procesos de construcción de una universidad virtual.
Mientras acordaba los últimos detalles, el responsable ejecutivo de la iniciativa nos confirmó que la finalidad de la misma será “sentar las bases académicas para el aseguramiento de la calidad de los programas impartidos en modalidad a distancia a través de ambientes virtuales de aprendizaje”. En este sentido, el creador de la UTEM Virtual destacó la presencia del Director del Magíster en Educación a Distancia de la UTEM Virtual, el Dr. Tony Bates (British Columbia University, Vancouver, Canadá) y del Presidente del CREAD, Sr. Armando Villarroel, durante los tres días de desarrollo del evento, entre el 11 y el 12 de noviembre.
ELAL: ¿Cuál es el estado actual del e-learning académico en Chile?
Valenzuela Gárate: Para responder esta pregunta hay que hacer un par de aclaraciones. El e-learning es educación a distancia a través de tecnología e infraestructura de redes informáticas; y, mirado desde el punto de vista del desarrollo tecnológico, el nivel alcanzado es muy bueno.
Sin embargo, si analizamos el e-learning con un enfoque mayor, vale decir, como una propuesta pedagógica sustentada por un equipo de académicos altamente especializado en las disciplinas que se trastocan en la implementación de un programa académico, la valoración cambian. Es decir, si tomamos al e-learning –considerando sus procesos previos, un diseño instruccional pensado en el usuario final, prueba de materiales, tutorías personalizadas, y (lo más importante de todo) un sistema de seguimiento altamente comprometido con el estudiante, pues el nivel en Chile es muy discreto.
No obstante, presenta un tremendo potencial de desarrollo, pues en general las universidades son muy serias para trabajar y estoy seguro que las iniciativas recientes serán muy exitosas.
ELAL: ¿En Chile están siendo acreditadas las ofertas académicas virtuales?
Valenzuela Gárate: No existe acreditación de e-learning, lo que existe son estándares que están en etapa de estudio. Por otra parte, hay especificaciones que apuntan a la interoperatividad de las plataformas en función de los contenidos, pero ese no es nuestro norte. Nuestros programas académicos son sometidos a las acreditaciones institucionales de nuestros propios cuerpos colegiados; vale decir, son sometidos a la rigurosidad académica de las más altas jerarquías de la Universidad Tecnológica Metropolitana y de instancias pertenecientes al Ministerio de Educación.
ELAL: ¿Cuándo comenzaron a implementar soluciones de esta naturaleza y cuál es el balance que pueden hacer hoy en día de la experiencia acumulada?
Valenzuela Gárate: La UTEM Virtual nace en 1999 y se consolida en el 2002, cuando se pone en marcha un modelo educativo sustentado en los ejes pedagógico, sociológico, temático o de contenidos, tecnológico y de la comunicación e información. Luego comenzó la promoción de nuestra primera oferta académica con una Maestría en Informática Educativa, un Diploma en e-Business, y los Programas Empresariales.
El balance inicial superó con creces nuestras expectativas, ya que inicialmente esperábamos 20 alumnos en la Maestría, y 30 alumnos repartidos en los otros programas, pues grande fue nuestra sorpresa al saber que en la primera versión de la Maestría se habían inscrito más de 60 alumnos de Chile, Argentina, Colombia y Bolivia y más de 50 alumnos en los otros programas. Vale decir, nuestro proyecto daba sus primeros pasos sobre un éxito relativo, pero éxito al fin y al cabo. El mismo año de iniciada nuestra actividad, tuvimos que abrir una versión especial de la Maestría, pues la demanda internacional a solo 4 meses de iniciada la primera versión, nos obligó a abrir una segunda versión Internacional con alumnos de varios países. El balance del primer año fue un rotundo éxito.
Posteriormente, se nos vino la demanda de las empresas y otras instituciones extranjeras por establecer alianzas con nuestra universidad, y al año de vida activa ya teníamos cuatro alianzas operativas. Una en Bolivia, dos en Argentina, y una en Chile.
ELAL: ¿Con que obstáculos se enfrentaron inicialmente?
Valenzuela Gárate: Los primeros obstáculos fueron internos. Inicialmente fue muy difícil el proceso de virtualización. La resistencia de los académicos era mayúscula, sobre todo al negarse a que se les enseñe a enseñar a través de la nueva modalidad. Les costaba entender que es distinto hacerlo en forma presencial y a distancia. Finalmente y poco a poco, han ido aceptando nuestras exigencias académicas previas al dictado de un programa.
Otro obstáculo fue el tema de los pagos de los aranceles internacionales, pues nunca pensamos tener alumnos extranjeros y no teníamos la logística implementada. Por ejemplo, los alumnos argentinos no podían hacer transferencias bancarias, pues estaba vigente en su país el denominado “corralito”, lo que obligó a algunos estudiantes a viajar a Chile a cancelar los aranceles, ya que nosotros tampoco teníamos implementado el pago con tarjetas de crédito. Esto se repitió en los otros países.
También nos afectó mucho inicialmente la caída del dólar en Chile, ya que la tendencia siempre había sido a subir y de un solo golpe bajó de 720 a 590; lo que nos produjo un quiebre importante en la primera versión.
ELAL: ¿Cómo los superaron?
Valenzuela Gárate: Estableciendo alianzas estratégicas en los países vecinos, para tener un respaldo local. Esto le da pertenencia al alumno y mucha confianza. Los latinoamericanos -en general- somos de ver para creer y, en este sentido, nos vino muy bien aliarnos con empresas y otras universidades.
ELAL: ¿Cómo se financió y financia el proyecto?
Valenzuela: Inicialmente el financiamiento para la inversión fue proporcionado por la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM). Posteriormente, logramos autofinanciamos. La inversión inicial fue de U$S 200.000, destinados a la infraestructura, equipamiento, redes y recursos humanos.
Hoy trabajan el la UTEM Virtual a tiempo completo 30 personas: 23 profesionales altamente especializados en las distintas áreas y 7 personas en la administración
ELAL: ¿Cuántos alumnos tienen?
Valenzuela Gárate: Hoy contamos con 300 estudiantes, aproximadamente, en 14 meses de actividad. Pero nuestra conformidad con esta cifra es parcial, pues sabemos que es un proyecto a largo plazo. Aunque, sí, estamos conformes, pues todos los programas son iniciados por sobre la media esperada y en algunos casos hemos dejado gente fuera.
ELAL: ¿Ésta cantidad de alumnos les permite la autofinanciación?
Valenzuela Gárate: Nosotros no nos autofinanciamos solamente por los aranceles; tenemos muchas otras actividades que nos generan recursos. Pero el ingreso global por los 300 alumnos es importante.
ELAL: ¿Planean alcanzar la autofinanciación con sus propios alumnos?
Valenzuela Gárate: Absolutamente y estamos muy cerca, considerando que hacemos una gran inversión en publicidad en TV. Creemos que esto se concretará en el segundo semestre del 2005.
ELAL: ¿Qué beneficios o ventajas aporta el e-learning a las universidades?
Valenzuela Gárate: Los beneficios son innumerables: desde las economías de escala, ahorros en salas de clases y material didáctico, extensión de la oferta local a otras regiones. En fin, son muchas y dependen del enfoque que cada institución le de a la propuesta.
ELAL: ¿Consideran que las experiencias educativas virtuales son o deben ser un aspecto importante del curriculum de los profesionales en la actualidad?
Valenzuela Gárate: Creo que es la única oportunidad de acceder a la educación continua de los profesionales, sin deteriorar su calidad de vida, ya que la flexibilidad que propone la educación a distancia no la brinda la educación presencial. En ésta última se exige una sincronía de tiempo-espacio; en cambio, el e-learning sucede con independencia del espacio y el tiempo.
Lo cierto es que las empresas aún son un poco temerosas de esta modalidad, pero poco a poco se irán abriendo, por las exigencias mismas de la gente. En menos de 2 años, ningún profesional joven querrá asistir a una capacitación en una sala de clases, y el 2007 será el gran despegue del e-learning en el amplio sentido de la palabra.
ELAL: ¿Nos podría relatar brevemente en qué consiste el modelo de e-learning que han implementado?
Valenzuela Gárate: Nosotros no tenemos un modelo único, pues cada programa es tratado en forma específica. Lo que UTEM Virtual maneja son los ejes que mencionados al
principio, que nos permiten hacer un tratamiento específico y conforme a las necesidades del programa.
Asimismo, tenemos todas las variables controladas en forma interna, desde la plataforma hasta la vitualización de los contenidos, y todo ello de la mano de un equipo de expertos en EaD, diseño instruccional, sociólogos, sicólogos, diseñadote gráficos, ingenieros informáticos, programadores, informática educativa, expertos en multimedios, currículo, didáctica, pedagogos, entre otros que intervienen en cada programa.
Además, las orientaciones de cada programa dependen del enfoque que el mismo requiera. Por ejemplo, los postgrados son orientados a la investigación y al desarrollo del conocimiento en su máxima expresión, con alta exigencia académica. Los diplomas son orientados al desarrollo de competencias y habilidades para el sector productivo, etc.
ELAL: ¿De qué manera se los incentiva a los estudiantes para que se sumen a la educación virtual y perseveren en el proceso de aprendizaje?
Valenzuela Gárate: UTEM Virtual, durante el 2003 ha realizado una fuerte inversión en una gira nacional de sensibilización, donde explicamos al común de las personas que el e-learning no es estudiar en el limbo... Educamos a la audiencia y les enseñamos que la educación virtual se diferencia de la presencial, por una separación entre tiempo y espacio, pero que las bases son las mismas. Vale decir, el fin último del e-learning es la educación y no otra cosa.
Se trata de aterrizar el concepto a términos mucho más familiares y no tan invasivos, para personas que no tienen cercanía con la tecnología. Esta gira nos dio muchos resultados positivos, sobre todo con nuestra carrera Técnico Superior en Gestión Pública para Municipalidades recientemente iniciada con sobre demanda de alumnos.
ELAL: ¿Cómo apoyan a los alumnos?
Valenzuela Gárate: Con un sistema de seguimiento muy activo, en el que reside el proceso más importante en UTEM Virtual, permitiéndonos mantener índices muy bajos de deserción: menos del 2% en el postgrado y del 5% en los otros programas.
ELAL: ¿Cómo se capacitan a los tutores para que estén en condiciones de desarrollar exitosamente un proceso de e-learning?
Valenzuela Gárate: Existe un proceso previo de tres meses que realizan todos los académicos que actuarán como tutores en UTEM Virtual. El mismo incluye capacitación en Diseño Instruccional, Tutoría Virtual y manejo de la plataforma. Si un académico no aprueba esta etapa, no puede operar como tutor de esta modalidad, y -en este caso- el director del programa debe proponer otro académico.
ELAL: ¿Por qué le recomendaría a una universidad desarrollar un proyecto de e-learning?
Valenzuela Gárate: Porque de otra forma se verá sobrepasada por la oferta académica de universidades extranjeras y –además- porque será la ley del mercado.
*Jorge Valenzuela Gárate es Director de la UTEM Virtual, perteneciente a la Universidad Tecnológica Metropolitana de Chile. Es Diseñador con mención en Comunicación Visual, Magíster en Educación con mención en Informática Educativa de la Universidad de Chile, Diplomado en Multimedios Interactivos en la Pontificia Universidad Católica de Chile, Post Graduate Certificate in Technology-based Distributed Learning en British Columbia University, Canadá. Doctorando en Sociedad del Conocimiento, Universidad Oberta de Cataluña, España.
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