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Brasil: claves a tener en cuenta en la acreditación a distancia
(Universia Brasil) La acreditación de nuevos cursos de educación superior a distancia ha sido muy discutida por el sector educativo. En los últimos años, después de la reglamentación establecida por el Ministerio de Educación y Cultura del Brasil (MEC), fueron varias las instituciones, públicas y privadas, que solicitaron acreditación para ofrecer cursos de graduación, secuenciales y de postgrado a distancia. Esto exigió al gobierno a crear un cuerpo de profesores especialistas, para evaluar las necesidades de acreditación, autorización y reconocimientos que requieren las organizaciones educativas.
Sobre el particular, y al contrario de lo que alega la mayor parte de las universidades, la profesora Elizabeth Rondelli, de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) y miembro de esta comisión, consideró que hay un rigor excesivo en la acreditación de cursos. "La verdad es que las comisiones tienen un papel de colaboradoras, puesto que llegan a orientar a las instituciones educativas sobre cómo deben proceder y que deben mejorar para lograr las autorizaciones necesarias”, precisó.
El propio MEC afirma, por su parte, que la rigidez en la acreditación es algo que preocupa a las instituciones de enseñanza, las que "se darán cuenta que la educación a distancia es algo más complejo que los cursos presenciales. Por eso, los criterios de evaluación de nuevos cursos tienen un rigor que quita estimulo a cualquier institución que no sabe como estructurar bien un curso", afirma el asesor del departamento de enseñanza superior del MEC, Rubens Martins, para quien una de las mayores barreras todavía es la desinformación.
En efecto, la educación a distancia tiene un tratamiento diferenciado y, por tanto, está sujeto a un régimen especial. Para que una institución pueda lanzar al mercado un curso de esta naturaleza es preciso que primero obtenga la autorización del Ministerio. Y al pedirla, ya tendrá que presentar toda la propuesta de los cursos que quiere impartir, el programa detallado y las condiciones da infraestructura de enseñanza. La autorización, finalmente es homologada por el Ministro de Educación.
Para garantizar que la institución mantendrá la calidad del curso, esta autorización tiene una validez de cinco anos; después de ese plazo, hay que volver a solicitar el visto bueno del organismo gubernamental.
Lo que hay que tener en cuenta es que si la institución no atraviesa este proceso, la certificación y el diploma del curso no tendrán validez oficial.
¿Qué ocurre con los cursos impartidos por instituciones extranjeras? Para que tenga validez en Brasil, todo diploma de organizaciones educativas extranjeras debe ser validado por una institución nacional; pero para que este curso sea reconocido, es preciso que la institución local lo ofrezca también
Educación corporativa
En el ámbito empresarial no hay reglas que coordinen cursos o entrenamientos ofrecidos por instituciones, consultoras o empresas. Se trata de un mercado de capacitación que existe independientemente del MEC, sin necesidad de ningún tipo de autorización. La gran confusión que existe es que Brasil es un país bastante formal con relación a la certificación de cursos. En Estados Unidos, por ejemplo, las personas hacen cursos corporativos y no exigen certificaciones. “El brasileño tiene un apego muy grande por los diplomas”, afirmó la abogada Regina Ribeiro do Valle, del estudio Tozzini, Freire, Teixeira e Silva Advogados.
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