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Cybergerencia:
el reto de gerenciar la tecnología
Félix
Socorro (Venezuela)
(ChileCapacita)
Las dos últimas décadas del siglo XX se caracterizaron
por el amplio desarrollo del conocimiento técnico-electrónico
que se venía gestando desde la segunda guerra mundial
y que abrió paso a todo el despliegue tecnológico
que aún hoy sorprende al más vinculado con la
materia.
Las computadoras se han apoderado casi en su totalidad del
mundo contemporáneo y hoy en día resulta casi
imposible imaginar la vida cotidiana sin su presencia, más
aún, se han hecho tan indispensable que a veces es
inadvertible su presencia.
Pero la tecnología, en realidad, es menos de lo que
aparenta, pues aún con lo sofisticado de sus componentes
y el enorme alcance que posee requiere de la intervención
del hombre, su decisión y criterio para operar.
Sin el ánimo de generar una discusión técnica
de la materia, es importante señalar que es precisamente
cuando se conjuga el hombre y la máquina que se hace
necesariamente la presencia de un instrumento o herramienta
que permita el uso optimo de sus bondades sin caer por ello
en un ilusorio estado tecnócrata.
Para ello es preciso recordar que a finales de los ochenta
y principio de los noventa, en pleno auge de ese desarrollo
tecnológico a gran escala, surgió una herramienta
que cuestionaba la administración del momento y planteaba
cambios radicales que transformaran a las organizaciones en
entes dignos de la evolución electrónica, esa
herramienta es conocida como la reingeniería.
La reingeniería supone un cambio total de la concepción
del negocio, desde la manera de observar el proceso hasta
la forma de concebir el resultado, en líneas generales
parecía la panacea de finales de siglo, pues permitía
a las organizaciones asumir el reto de repensarse de manera
concienzuda y responsable.
Una de las características más comunes de las
empresas que se aventuraron a hacer uso de la reingeniería
para ajustarse a los nuevos tiempos consistió en la
adquisición de la tecnología de punta que ofrecía
el mercado, suponiendo y esperando ahorro en tiempo, costos
y personal.
Las estadísticas demostraron que la mayor parte de
las empresas que asumieron el reto de cambiar radicalmente
sus procesos, repensar su estructura, funciones y orientación,
además de haber invertido altísimas sumas de
dinero para lograrlo en tecnología y firmas consultoras,
fracasaron en su intento. Pero ¿Cómo fue posible?
¿Acaso la reingeniería no era una buena herramienta
gerencial? Y si lo era, ¿por qué la mayoría
no logró el éxito esperado? ¿Dónde
estuvo la falla?
Cuando las organizaciones deciden realizar cambios importantes
en su estructura, funciones y procesos deben hacerlo en forma
de cascada, primero los que la dirigen deben entender y aceptar
el cambio como un hecho para luego transmitir ese convencimiento
a sus subordinados, pero no es ahí donde se encuentra
la respuesta, es posible encontrarla sólo en dos hechos
simples y comúnmente olvidados: la cultura del común
y la necesidad de gerenciarla.
La mayoría de las empresas que fracasaron en la implementación
de tecnología como parte de su cambio radical parecen
haber olvidado el impacto que ésta tiene en el personal
y la necesidad que posee el individuo de conocer, entender
e internalizar la importancia misma de su presencia, por lo
tanto no se trataba simplemente de implementar una nueva forma
de manejar y observar el negocio, sino de gerenciar de manera
eficaz esa nueva visión, lo cual es pieza fundamental
del concepto que encierra la palabra Cybergerencia.
1) La Cybergerencia es la acción de administrar, dirigir
y controlar de manera eficiente y efectiva el conocimiento
tecnológico y su impacto en la vida organizacional,
su presencia en las empresas no puede ser considerada como
una moda pasajera, ya que es una herramienta permanente que
ha de formar parte del perfil de quienes dirigen el destino
de una organización.
2) La Cybergerencia conjuga la administración y la
transferencia del conocimiento con el uso racional y óptimo
de la tecnología, no con la intención de desplazar
al hombre por la máquina, sino con el propósito
de orientar su desempeño al uso eficiente de la misma,
con la finalidad de ahorrar costos e incrementar las ganancias.
Esta herramienta gerencial asume como reto la necesidad de
adiestrar, capacitar y desarrollar al individuo en lo que
a la tecnología se refiere, no desde el concepto básico
del empleo de la máquina para fines puramente operativos,
pues de ser así su existencia carecería de sentido.
Se refiere a la visualización del empleo de la tecnología
como un instrumento estratégico.
Cuando se hizo uso de la reingeniería como herramienta
de cambio se infundió en el recurso humano un temor
a ser desplazado con la tecnología que luego fue corroborado
por muchos a la hora de observar los resultados del cambio
y con ello la pérdida de sus empleos. Lo anterior no
pretende suponer que las organizaciones estaban obligadas
a sostener una carga laboral innecesaria una vez reorientado
sus procesos y actualizada su tecnología; se refiere
precisamente a la falta de vinculación entre el individuo
y el ambiente cambiante de la era y la importancia que posee
el manejo de la tecnología en el día a día
laboral, esto como consecuencia de la ausencia de programas
y planes de desarrollo que algunas empresas presentan aún
en la actualidad y que no alteran de manera positiva y significativa
la cultura tecnológica de la organización.
Todavía la tecnología, en la mayoría
de los casos, es subutilizada por las organizaciones que las
adquieren, limitando su uso a los procesadores de palabras,
presentaciones digitales y, en algunos casos a hojas de cálculo.
La presencia del correo electrónico interno, aunque
ampliamente difundida, no necesariamente es utilizada por
todos los entes involucrados y, el uso de herramientas como
Internet apenas si son orientadas a agregar valor a la gestión
diaria, no obstante es común observar como quienes
poseen estas facilidades técnicas hacen alarde de las
mismas aun cuando su utilidad apenas se aprecie.
Aun cuando podría señalarse que sólo
las empresas que requieren y están en contacto permanente
con la tecnología deberían hacer uso de la misma
de una manera más administrativa que otras, tal afirmación
serviría para demostrar la carencia de una gestión
tecnológica basada en principios propios de la gerencia
contemporánea.
3) La Cybergerencia supone la visión de la tecnología
como pieza complementaria del desempeño administrativo
y no como un medio lineal y operativo para registrar y almacenar
los resultados, pues de lo contrario se estaría traduciendo
el concepto primario de las tarjetas perforadas de los otrora
computadores al uso electrónico del disco, entendiéndose
al computador como la acción que originó su
nombre y no como la herramienta en la que se ha convertido.
Algunas empresas todavía gastan grandes sumas de dinero
trasladando mensual y hasta quincenalmente a sus gerentes
o directores para reuniones cuya finalidad pretende actualizar
u ofrecer nuevas directrices, todo ello sin advertir el ahorro
que generaría el uso de teleconferencias y trasmisión
simultánea de datos. Este es un simple ejemplo del
desempeño estratégico del cybergerente, ubicar
opciones de inversión tecnológica que se traduzcan
en la disminución de aquellos costos que la organización
asume como comunes.
4) La Cybergerencia posee las siguientes características:
- Considera el uso de la tecnología como complemento
del talento humano.
- Involucra al individuo con el uso consciente de la tecnología
para facilitar sus procesos y los de la empresa.
- Está presente en empresas cuya cultura esta orientada
a la innovación.
- No restringe el uso de la tecnología, lo promueve.
- Incentiva el pensamiento creativo del capital humano en
la búsqueda de mejorar los procesos a través
de la tecnología.
- Promueve la inversión con base en la disminución
de costos e incremento de utilidades.
- Exige el uso colectivo de los dispositivos tecnológicos
disponibles en la empresa.
- Facilita la transferencia de conocimiento.
Asimilar la tecnología no es tarea fácil, en
la mayoría de los casos sólo se termina por
aceptarla como un requisito, algo que conociendo estrictamente
lo básico resulta suficiente para enfrentar un mínimo
de retos en las empresas contemporáneas. Hoy se sabe
que eso no es suficiente, hay que administrarla, y una herramienta
como la Cybergerencia ofrece las alternativas para afrontarla
con éxito. Quien no gerencie la tecnología sólo
está ante la ilusión del avance tecnológico,
sin duda no lo ha alcanzado.
*Félix Socorro es especialista en Gerencia,
mención Gestión de Negocios, Licenciado en Administración
mención Recursos Humanos y Técnico Superior
Universitario en Administración mención Gerencia
Administrativa, en los tres casos graduado con honores. Actualmente
se desempeña como Director General de Recursos Humanos
en una importante universidad privada de Venezuela.
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