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Con
el e-learning se acabaron las fronteras
Francisco Lobato Carvajal (Instituto Técnico
de Estudios Aplicados)*
Frente a la creciente necesidad de formación
permanente que impone la dinámica laboral, la educación
a distancia suministra una metodología de capacitación
eficaz para mejorar las posibilidades de éxito profesional.
A
nadie se le escapa la creciente relevancia que los procesos de formación
superior están tomando en las sociedades evolucionadas, como
consecuencia de las necesidades de especialización y la demanda
de mayores exigencias por parte del mundo profesional. Es más,
uno de los factores más importantes de desarrollo y mejora
de los Estados y sus ciudadanos es, sin duda, la formación.
Hace no muchos años un título universitario nos lanzaba
al mercado laboral sistemáticamente. Hoy en día, nos
encontramos en un contexto en el que éste marco ha cambiado
sustancialmente por distintos motivos. Entre ellos, están
la necesidad de una mayor y mejor formación requerida desde
lo laboral, y la saturación del mercado y de las universidades,
que provoca la necesidad de una formación que haga más
competitivos a los estudiantes, frente a los limitados puestos de
trabajo a los que se les permiten acceder con garantías.
Actualmente, ser Diplomado o Licenciado sitúa al titulado
en el punto de partida, cuando anteriormente era suficiente, el
punto final, la meta. En nuestro contexto, por tanto, para poder
desarrollar la carrera profesional en la que nos embarcamos al iniciar
los estudios universitarios, es primordial seguir estudiando, siempre.
Es lo que se ha venido a denominar como formación permanente.
La caracterizada flexibilidad de la economía de la sociedad
del conocimiento, globalizada, tecnológica y cambiante en
la que estamos inmersos nos sitúa en un entorno en el que
es necesaria la adquisición de una gran cantidad de conocimiento
a lo largo de toda la vida. Ninguna carrera profesional está
exenta de la necesidad de un desarrollo continuo y del reciclaje
de las actuaciones que las misiones concretas requieren para el
alcance de los objetivos organizativos.
Por todas estas razones, y por muchas otras, es por lo que el papel
de la formación permanente y de los procesos de enseñanza
y aprendizaje superior aumentan en la medida en que son pilares
e instrumentos de canalización entre las necesidades de especialización
inicial y la inserción sociolaboral, y entre la necesidad
de actualización continua y el desarrollo profesional y personal.
La educación a distancia y la aparición de las TIC
Desde que apareciera en el siglo XVII los primeros vestigios considerados
como el origen de la educación a distancia organizada -concretamente
con un anuncio publicado en 1728 por la Gaceta de Boston, en donde
se refería a un material autoinstructivo, para ser enviado
a los estudiantes con posibilidad de tutorías por correspondencia-,
hasta llegar a nuestros días, la evolución de esta
modalidad ha sido y será espectacular.
Con la aparición y el desarrollo de las tecnologías
de la información y la comunicación estamos siendo
partícipes de la revolución más importante
de la historia de la formación y la educación en todo
el mundo. Ya es posible realizar programas educativos especializados
desde cualquier ubicación geográfica, sin que tengamos
que asistir presencialmente al contexto físico en el que
se diseña e implementa, y sin tener que adecuarnos a la estructura
temporal que requiere un programa de formación convencional.
Internet es, sin duda, el medio principal que hace posible esta
realidad. Con la aparición del e-learning, las fronteras
dejan de existir y las potencialidades de la educación superior
de adultos y de profesionales son ilimitadas.
El aislamiento que caracterizaba a la relación y comunicación
del alumnado que recibía educación a distancia tradicional
se elimina con la interactividad e interrelación, que los
alumnos y profesores pueden adquirir en los procesos de enseñanza
y aprendizaje gracias a las herramientas telemáticas. Ésta
es quizá una de las mejoras metodológicas más
relevantes que la educación no presencial ha recibido de
los medios de apoyo que se disponen desde las nuevas tecnologías.
La eclosión del e-learning ha llegado a muchas universidades
y centros académicos del mundo, quienes son conscientes de
la relevancia de este modelo y la repercusión que tomará
en un futuro, en el que cambiarán los conceptos y métodos
más utilizados por la virtualidad y el conocimiento agregado,
a través de la red y desde cualquier zona del planeta.
Referencias
bibliográficas:
-Chang, E. and simpson, D. (1997) The Circle of Learning: Individual
and Group Processes. Educational Policy Analysis Archives, 5 (7).
http://olam.ed.asu.edu/epaa
-Delors, J. (1996). La educación encierra un tesoro. Madrid:
Santillana/Ediciones UNESCO.
-Fundesco (1998). Teleformación. Un paso más en el
camino de la Formación Continua. Madrid: fundesco.
-Parker, A. (1997) A Distance Education How-To Manual: Recommendations
From the Field. Educational Technology Review, 8, 7-10.
-Unesco (1998). La Educación Superior en el Siglo XXI. Visión
y Acción. Documento de trabajo de la Conferencia Mundial
sobre la Educación Superior.
*Francisco Lobato Carvajal es responsable del Instituto Técnico
de Estudios Aplicados de España.
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