Las políticas de formación en TIC pueden
reducir la brecha digital e impedir que sigan aumentando los marginados
tecnológicos. El rol de Estado será fundamental en
la promoción de un debate sobre capacitación para
la virtualidad.
Frente a la creciente necesidad de formación
permanente que impone la dinámica laboral, la educación
a distancia suministra una metodología de capacitación
eficaz para mejorar las posibilidades de éxito profesional.