|

|
"No
se pueden vender contenidos de e-learning como zapatos"
Reporteado: Hervé Fischer
"Internet tiene un enorme poder
que facilita muchas cosas, pero que también pide modificar
instituciones, modelos económicos y pedagogía",
precisó el titular de la Federación Internacional
de Asociaciones Multimedia durante una conferencia ofrecida recientemente
en Buenos Aires.
"Hay
signos que nos hablan de un futuro próspero para el e-learning",
afirmó el especialista Hervé Fischer, durante una
conferencia sobre e-learning organizada por la Ministerio de Relaciones
Exteriores y Comercio Internacional de Canadá.
"Estamos digitalizando gran parte de la educación para
siempre" y muy pronto tendremos totalmente asimilada una "nueva
estructura mental, donde el pensamiento lineal no tendrá
más lugar", continuo el investigador franco-canadiense,
que se desempeña como profesor en la Universidad Concordia
de Montréal. En este sentido, y al referirse a los nuevos
procesos profesionales que deberemos enfrentar durante los próximos
años, resaltó la necesidad de "valorar más
a la educación digital". En procura de este objetivo,
consideró fundamental la adopción y localización
de los contenidos educativos de acuerdo con cada realidad regional.
"Es un error pensar que se pueden vender contenidos de educación
como zapatos", enfatizó.
A criterio del experto, el e-learning es fundamental para el desarrollo
educativo. Con buena conectividad se puede unificar un país
y vincular todos sus puntos geográficos, "de la misma
manera en que lo hizo el ferrocarril en el pasado, o las autopistas,
más recientemente", sostuvo. Pero para que la educación
llegue a todos los rincones de una nación por medio de la
virtualidad, "una de las claves es el leadership de los gobiernos
nacionales y provinciales; es decir, la decisión política
de considerar al e-learning como una industria democratizadora que
necesita de inversiones para progresar", explicó. "En
este proceso, las instituciones de educación superior son
actores esenciales, y un ejemplo de ello es Universidad de Phoenix
(USA), que con sus 45.000 estudiantes online, contribuye a instalar
socialmente la importancia de esta metodología".
En efecto, "las universidades virtuales permiten la comunicación
rápida y eficiente entre profesores y alumnos, mejorando
la relación pedagógica y facilitando los procesos
administrativos (inscripción, etc). Además, ofrece
todo tipo de intercambios y herramientas que se pueden compartir
sin restricciones", consideró Fischer.
Un nuevo paradigma
"Esta situación de cambio que provocan las tecnologías
genera oportunidades y profundas crisis al mismo tiempo. Por eso
hay que investigar como lo vamos a impulsar desde el punto de vista
económico, político y cultural. Internet tiene un
enorme poder que nos facilita muchas cosas, pero que también
nos pide modificar nuestras instituciones, nuestros modelos económicos,
nuestra pedagogía", precisó el titular de la
Federación Internacional de Asociaciones Multimedia.
"La pedagogía tradicional fue siempre un desafío
imposible, y al trasladarla al ámbito virtual tenemos que
generar nuevos hábitos y actitudes", completó,
dando una visión más acabada del panorama al cual
debemos enfrentarnos.
Para Fischer, una universidad online tiene que tener la capacidad
de responder a los estudiantes las 24 horas por día. "Esto
genera responsabilidades para el profesor, que pasa a tener una
dependencia total de sus alumnos. Desde lo personal, yo no soy un
hombre libre, no me puedo esconder de mis estudiantes", ironizó.
Frente a los que sostienen que en algún tiempo no encontraremos
más universidades en edificios, el experto canadiense indicó
que el valor que se agrega con lo digital se añade en un
edificio.
"Los desafíos son enormes y todavía falta avanzar
en la formación de los profesionales y generar contenidos
interactivos de alto nivel. Si bien esto es más difícil
que otorgar partidas de dinero para que puedan conectarse escuelas
y universidades, no es imposible", finalizó Herve Fischer.
|