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El e-Learning en las PYMES
Graham
Attwell (Gales)*
Un especialista británico analiza las
características y necesidades de aprendizaje en las PYME,
proponiendo cambios paradigmáticos para fomentar el uso de
la formación virtual en las empresas.
La
actitud de los directivos es probablemente el factor individual
más decisivo en cuanto a la influencia que ejerce en el desarrollo
de las TIC para el aprendizaje en las PYME. Los directivos no siguen
ningún método científico para evaluar las necesidades,
sino que suelen ser pragmáticos en lo que respecta a la formación.
Además, la mayoría de las PYME carecen de formadores
cualificados.
Muchas PYME desean distanciarse de las instituciones y de la educación
institucional. A pesar de una tendencia a la flexibilidad en la
formación profesional, las instituciones que imparten este
tipo de formación en general todavía no logran satisfacer
las necesidades de las PYME. Los directivos a menudo no buscan una
formación "justo a tiempo" sino "de ultimísima
hora". Para poder ofrecer esto, se necesitan materiales de
aprendizaje flexibles y métodos flexibles de proporcionar
esta formación. Las tecnologías y los procesos actuales
de desarrollo y distribución de materiales plantean problemas.
Por otro lado, las PYME desean ahorrar dinero: son muchas empresas
las que afirman no poder seguir costeando la formación presencial.
Por lo tanto, perciben el e-learning como una forma potencialmente
económica y eficaz de formación de última hora.
Aunque esto también presenta sus problemas (véase
más abajo).
A pesar de todo, diversos estudios han demostrado el escaso apoyo
que proporcionan los directivos para la introducción del
e-learning. Y lo que resulta aún más sorprendente,
demuestran que las PYME o los directivos de PYME apenas fomentan
el desarrollo del e-learning en su propia empresa. Aparentemente
no existe ningún punto natural al que los directivos puedan
dirigirse para solicitar ayuda y el uso del e-learning tampoco parece
ser una cuestión primordial para las diferentes agencias
de soporte y redes en las que participan las PYME.
Materiales de aprendizaje: la falta de contenido multimedia
El acceso a los materiales de aprendizaje es un aspecto
fundamental en el desarrollo y la implementación del e-learning
en las PYME. En Europa hay una carencia de contenido multimedia
educativo procedente de fuentes institucionales, profesionales e
industriales en los sectores editoriales, de la enseñanza
y del software educativo.
Los programas y materiales de aprendizaje suelen abarcar el ámbito
de las tecnologías, sobre todo el uso de paquetes de software
estándar, de las actividades de gestión, como el marketing,
o de la enseñanza de idiomas. Aparte de esto, la oferta es
muy limitada. Evidentemente, este material se dirige básicamente
a técnicos, profesionales y personal de administración
(o empleados de oficina).
La situación se agrava aún más en Europa, debido
a la diversidad lingüística. En Europa, el sector universitario
fue el iniciador del e-learning y la mayoría del material
de aprendizaje se suministraba en inglés. La mayor parte
de los estudiantes de formación profesional (y alumnos dentro
de las PYME) necesitan materiales en su propio idioma. Existe un
debate creciente sobre la globalización y la localización
de software y de material de aprendizaje. La traducción de
estos materiales a diferentes idiomas no es una tarea técnica
sencilla, sino que implica importantes transformaciones culturales.
Tecnología y estándares: cómo permitir
al alumno que cree materiales de aprendizaje
Los propios alumnos podrían crear materiales de
aprendizaje como resultado de su compromiso en las actividades de
la empresa. La principal función de la plataforma de aprendizaje
informatizada no sería proporcionar materiales, sino facilitar
la transformación y la comunicación de ideas en forma
de conocimientos. El entorno de aprendizaje basado en el ordenador
o en las TIC sería ante todo una herramienta de proceso que
favorecería la creación y la transformación
de conocimientos. La enorme ventaja de este enfoque es que, de este
modo, los materiales de aprendizaje reflejan y respaldan los diferentes
contextos en los que tiene lugar la formación dentro de las
PYME.
Las primeras plataformas de aprendizaje solían crearse
y mantenerse localmente. Sin embargo, recientemente existe una tendencia
a la adopción de plataformas (cada vez más sofisticadas
desde el punto de vista técnico) desarrolladas por empresas
privadas del sector del e-learning. Pero, por lo general, éstas
no satisfacen las necesidades de las PYME.
Para ser eficaces y accesibles para las PYME, los sistemas y las
tecnologías de aprendizaje deben formar parte de redes más
amplias de desarrollo de conocimientos compartidos. Es importante
que sean compatibles con los estándares emergentes para los
materiales de e-learning a fin de permitir una interoperabilidad
y que se puedan compartir los esfuerzos de desarrollo, así
como para facilitar la localización.
Nuevos paradigmas
El verdadero reto consiste en dejar de pensar en términos
de los paradigmas existentes de aprendizaje y de e-learning.
Un nuevo paradigma que convendría abordar es la naturaleza
del conocimiento informal (o tácito) frente al conocimiento
formal. Hasta ahora, el e-learning se centraba en el aprendizaje
formal y en la reproducción de cursos tradicionales a través
de medios digitales. No obstante, la mayoría de los estudios
realizados sugieren que, al menos para los trabajos especializados,
el conocimiento tácito es el más importante en el
ámbito de las PYME. La cuestión es cómo se
pueden utilizar los sistemas y las arquitecturas del e-learning
para favorecer el desarrollo de conocimientos tácitos o informales
y para compartirlos.
Un segundo punto que hay que tener en cuenta es la tensión
existente entre el aprendizaje individual, que el e-learning tiende
a favorecer, y el carácter social de la enseñanza
más tradicional. La dimensión social se ha reconocido
como un importante motivador e impulsor para muchos alumnos; un
entorno social positivo puede mejorar la eficacia del aprendizaje,
además de permitir una gama más amplia de metodologías.
En tercer lugar, si desarrollar nuevos conocimientos y poder compartirlos
son cuestiones de futuro importantes para las PYME y si el e-learning,
o mejor dicho, los recursos electrónicos deben ser un medio
para conseguirlo, debemos analizar la naturaleza de las interacciones
en el e-learning y desarrollar nuevos procesos y soluciones. Esto
requiere un cambio de tendencia hacia un nuevo paradigma de formación
continua que se base en la aplicación de nuevos principios
de trabajo.
En cuarto lugar, y quizá el más importante, se encuentra
la cuestión de cuál es el problema que el e-learning
está intentando resolver. ¿Es beneficioso para las
PYME en la fase actual de desarrollo técnico y pedagógico?
Es evidente que las PYME utilizan las TIC para acceder a la información,
pero consideran este proceso como algo muy distinto de contratar
"cursos" de e-learning. Algunas PYME creen que necesitan
el e-learning, pero no saben exactamente para qué. En muchos
casos se ven arrastradas por la necesidad de utilizar las nuevas
tecnologías de la información, pero la falta de integración
con el e-learning está frenando su progreso.
Por último, una cuestión aparte es cómo convencer
a los propios empleados, más que a sus jefes, para que utilicen
las nuevas tecnologías de aprendizaje y cómo conciliar
las necesidades de aprendizaje individuales con las colectivas.
Es decir, ¿cómo podemos resolver la paradoja de proporcionar
placer, sostenibilidad y beneficio al mismo tiempo?
Algunas posibles soluciones
1. Fomentar las culturas de aprendizaje
La cuestión más crítica es fomentar una cultura
de aprendizaje en las PYME, lo cual conlleva emprender acciones
para implicar a una mayor variedad de actores, así como a
las propias PYME. Se trata de una estrategia a largo plazo, pero
sin la cual no podría tener éxito ninguna iniciativa
basada en el e-learning.
2. Movilizar a los directivos de las PYME
Dentro de este enfoque, es especialmente importante movilizar a
los directivos de las PYME a través del desarrollo y el apoyo
de redes sectoriales, regionales y de aprendizaje.
3. Prestar especial atención al desarrollo organizacional
El e-learning no debe considerarse un problema o un objetivo en
sí. De hecho, el enfoque actual, centrado en el aprendizaje
y la formación, incluso puede resultar poco útil,
sobre todo en vistas del carácter vago e impreciso de los
discursos sobre la formación continua. El e-learning debe
abordarse en el contexto del desarrollo organizacional, incluyendo
un mayor apoyo a las PYME para la introducción de nuevas
formas de organización del trabajo y de nuevas tecnologías
en el centro de trabajo.
4. Dar soporte a las redes como nuevo paradigma de desarrollo
Las redes deben considerarse un nuevo paradigma de desarrollo. El
modo en que los responsables políticos y de planificación
enfocan actualmente el aprendizaje todavía refleja un "modelo
de la era industrial", donde la formación continua se
considera simplemente "más de lo mismo para más
gente".
5. Desarrollar un enfoque diferenciado
Este nuevo enfoque debe estar más diferenciado culturalmente
("la talla única no es la adecuada para todo el mundo").
En lugar de adoptar una perspectiva general en la introducción
del e-learning en las PYME, es preciso que se reconozcan las diferentes
necesidades de los distintos sectores y las distintas regiones.
6. Identificar los desencadenantes de cambios
Es importante identificar los distintos factores desencadenantes
que actúan como catalizadores de cambios y que favorecen
una cultura de aprendizaje. Éstos varían con el tiempo
según el sector y la región. Una vez identificados,
se necesitan estructuras que emprendan acciones inmediatas a corto
plazo para aprovechar las oportunidades.
7. Contar con apoyo político
Son muchas las acciones que pueden emprender las instituciones políticas
locales, nacionales y europeas para favorecer el uso de las TIC
en el aprendizaje.
Por ejemplo, sería beneficioso un cambio en las políticas
de financiación actuales de cara a promover y apoyar más
proyectos pequeños basados en comunidades de práctica
y que se ejecutaran de forma más intensa en periodos de tiempo
más cortos. Éstos deberían centrarse en el
aprendizaje basado en el trabajo, y no en impartir cursos a distancia
ni en aulas virtuales, y deberían tener como objetivo el
desarrollo y el aprovechamiento de procesos de aprendizaje informales.
En lugar de recurrir a materiales de aprendizaje externos para ofrecer
programas de formación, los desarrolladores o formadores
deberían centrarse en los empleados de las PYME como proveedores
(o transmisores) de conocimiento. El desarrollo de competencias
en las PYME depende de los conocimientos, la experiencia y las actitudes
de los propios empleados de las pequeñas y medianas empresas.
En el ámbito europeo, los proyectos y las redes interregionales
pueden resultar de gran valor. Del mismo modo, los proyectos de
apoyo a agrupaciones de PYME presentan un enorme potencial.
Investigación
La investigación también es importante. Es preciso
investigar cómo utilizan las TIC los directivos y los empleados
de las PYME en su trabajo diario y usar esos datos como base para
desarrollar entornos y oportunidades para el e-learning. Asimismo,
hay que identificar un cambio progresivo de paradigma, del e-learning
a la gestión de conocimientos, e iniciar una investigación
sobre el conocimiento. Por último, se necesita investigar
más sobre las redes sociales y las PYME, así como
sobre su impacto en el desarrollo de conocimientos, en la posibilidad
de compartirlos y en el aprendizaje.
Nuevas formas de investigación (por ejemplo, el impulso de
la "investigación de acompañamiento") donde
la investigación tenga lugar paralelamente a las actividades
de desarrollo podrían ayudar a superar las actuales brechas
entre la investigación y la práctica, entre los investigadores
y los profesionales.
Para obtener mayor información:
Foro sobre e-Learning en las PYME moderado por Nikolaos Mylonakis
(CEDEFOP, http://www.cedefop.eu.int/), disponible en el portal e-LearningEuropa.info:
haga click aquí.
*Graham
Attwell es miembro fundador e investigador sénior de Knownet,
una empresa de investigación y desarrollo de software con
sede en el norte de Gales. Su principal interés es el desarrollo
y el uso de las TIC para el aprendizaje en colaboración y
el desarrollo de conocimientos. Este artículo fue publicado
originalmente en el portal
e-LearningEuropa.info.
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