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ICDE: análisis crítico de la educación a distancia en América Latina
“La educación a distancia está en permanente cambio, su impresionante metamorfosis, que la hizo pasar por cinco generaciones tecnológicas desde el siglo XX, se acelera y profundiza a cada paso: nuevos encuadres, nuevas herramientas tecnológicas, nuevos roles, nuevos problemas. Lo que hay que desmitificar es la creencia ingenua que todos los cambios son avances. Algunas veces, en ciertos contextos, la modalidad sufre presiones, distorsiones y descrédito que afectan su imagen social y producen efectos no deseados”, advirtió Marta Mena, la Vicepresidenta para América Latina del Internacional Council of Distance Education (ICDE) durante la presentación del panel latinoamericano desarrollado con motivo de la 22º Conferencia Internacional de Educación a Distancia de Río de Janeiro. “No obstante este señalamiento que intenta situarse lejos de optimismos acríticos, puede apreciarse en el último tiempo una mirada más realista, sensata y valorativa hacia la educación a distancia”, subrayó.
Para Mena, la asignatura pendiente todavía está centrada en el rol de los organismos evaluadores y acreditadores. “Sobretodo en una actitud coherente y sostenida de su parte, acerca de la modalidad y su posibilidad de desarrollo en la universidad, tanto en el nivel de grado como en el postgrado. Lo que vemos en este caso es por un lado la existencia de normativa y pautas para la acreditación y por otro, algunas exigencias desmedidas a los programas a distancia y cierta morosidad en el tratamiento de los proyectos presentados. Todo ello provoca irremediablemente un cierto retraimiento en las instituciones de estudios superiores para considerar la posibilidad de desarrollo de la modalidad en su oferta académica”, puntualizó la especialista.
Al consultarle sobre otros desafíos que enfrenta la modalidad a distancia en el contexto de las universidades, la Vicepresidente de ICDE consideró que otro problema aún no resuelto, es lograr la necesaria flexibilización de la propuesta académica y de la enseñanza sin resignar calidad. “Suele tomarse la decisión de incorporar la modalidad por diversos motivos pero raramente por el recién enunciado. Los motivos más frecuentes son: introducir tecnología, incorporar nuevos grupos de alumnos a la institución, reducir costos, ampliar la cobertura geográfica, etc. Si no se tiene una visión integral del problema que se pretende resolver y si no se comprende que la institución toda deberá reconfigurarse para introducir la nueva modalidad, lo que se obtiene generalmente es un resultado parcial que visto en perspectiva no logra mejorar la calidad de la institución”, sostuvo.
Continuando con su análisis crítico, Marta Mena consideró que las prácticas que deberían desterrarse de la educación a distancia son -a veces- resultado de concepciones erróneas de la modalidad y -en otras oportunidades- de visiones parciales de la misma. “Cuando se piensa, por ejemplo, que desarrollar un curso de e-learning consiste en tecnologizar la enseñanza, o en el uso intensivo de ciertas tecnologías, se está confundiendo el concepto. Un curso de estas características debe estar centrado en el logro de ciertos objetivos educativos y desarrollarse en base a una metodología que incluya la consideración de criterios pedagógicos, psicológicos, académicos, gráficos y tecnológicos. Lamentablemente aún se encuentran desarrollos centrados en una buena interfaz pero lejos de poder considerarlos una buena propuesta para aprender”, señaló.
Para clarificar estas cuestiones la Vicepresidencia para América Latina y El Caribe del ICDE junto con IESALC-UNESCO está elaborando un libro centrado en el esfuerzo de construir la agenda de la educación a distancia en Latinoamérica, referido al estado del arte de la modalidad y, fundamentalmente, a un relevamiento de los principales temas que componen hoy su agenda, con el objetivo de inferir -a partir de ellos- el cuerpo central de las preocupaciones y desafíos que hoy enfrenta la modalidad, los que “afortunadamente no sólo producen desvelos sino que se convierten, en un poderoso motor para estimular la reflexión y el trabajo cooperativo para la producción de nuevos elementos para el diagnóstico y sobre todo de respuestas que lo interpreten”, apuntó Mena.
A criterio de la Vicepresidenta para América Latina del Internacional Council of Distance Education, los temas centrales de la actual agenda de la educación a distancia en la región son:
1. Aseguramiento de la calidad en los programas.
2. Participar en los procesos de acreditación en desarrollo en la región.
3. Desarrollo de una postura consensuada en la tensión globalización-contextualización.
4. Posicionamiento frente a la nueva imagen social de la educación a distancia.
5. La reconfiguración estructural de nuestras instituciones frente a los nuevos modelos en desarrollo.
6. El nuevo modelo pedagógico.
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