|
Reflexiones sobre cursos online y profesores virtuales
Pollyana Notargiacomo Mustaro (*) y Vera
Cristina Queiroz (**)
Al implementarse un proyecto de e-learning,
se deben analizar las competencias y habilidades de los profesores
virtuales. La simple transferencia de materiales utilizados en la
presencialidad no garantiza su efectividad en la Web.
El
ofrecimiento de cursos online precisa ser acompañado de un
análisis reflexivo sobre las competencias y habilidades complementarias
de los profesores que actúan en esta modalidad, ya que la
simple transferencia de materiales utilizados en la metodología
presencial no garantiza su efectividad en la Web.
Las
diferencias y especificidades de cada uno de los recursos digitales
existentes precisan ser consideradas para su utilización
adecuada en cursos virtuales (y también en los presenciales).
Otro punto a ser considerado es que, muchas veces, las orientaciones
hechas al profesor solamente abarcan cuestiones relacionadas a la
parte técnica del uso de los Virtual Learning Environment
o las Plataformas de Gerenciamiento de Cursos Online). A falta de
discusión sobre las peculiaridades metodológicas -concernientes
al planeamiento, estructuración, desarrollo, implementación
y evaluación en ambientes virtuales de aprendizaje- se torna
inviable la constitución de proyectos innovadores y, en algunos
casos, el cumplimiento de los propios objetivos pedagógicos.
Se
puede decir que para estudiar y comprender el trabajo y el rol del
profesor en la actualidad es fundamental definir sus competencias.
De acuerdo con Spector y La Teja (2001): "La competencia se
refiere al hecho de estar calificado para ejecutar una actividad,
tarea o servicio. Cuando se es competente para hacer algo, ésta
capacidad es reconocida y verificada por una comunidad de practicantes.
La competencia, entonces, se refiere al modo en que un estado de
competencias puede ser demostrado a una comunidad relevante".
Con todo, estos autores también llaman la atención
respecto del hecho de que "la estructura y evaluación
de las competencias pueden diferir de una comunidad de práctica
a otra, e inclusive dentro de una misma comunidad". Entonces,
cuáles serían las competencias que deberían
ser desarrolladas por los profesores online?
Una
primera observación a este respecto es que las constantes
y rápidas mudanzas del ámbito de las tecnologías
de la información y comunicación exigen del profesor
un continuo desarrollo de competencias, capacitación pedagógica
y estudio sobre herramientas digitales para el ejercicio de su vida
profesional. Sin esta capacitación y experiencia, los profesores
continuarán simplemente duplicando sus prácticas en
la Web o en el aula presencial, y no conseguirán motivar
a sus alumnos; es decir a los usuarios y consumidores de medios
digitales.
Gran
parte de la literatura sobre capacitación de profesores online
se refiere a la utilización de la tecnología per se,
manuales de enseñanza y listas de requisitos para la confección
de tutorías online. Berge ("The
Role of the Online Instructor/Facilitator". 1996), muestra
una lista de recomendaciones para el profesor/ moderador, respecto
del planeamiento e implementación de los materiales de su
curso virtual. Esas recomendaciones son agrupadas en cuatro áreas:
· pedagógica (uso de los recursos discursivos para
facilitar el aprendizaje),
· social (incentivo a las relaciones humanas entre los miembros
de un grupo),
· gerenciales (establecimiento de procedimientos generales
para actuación en foros de discusiones)
· técnicas (transparencia de la tecnología
para una adecuada relación entre el sistema, el software
y la interfase seleccionada).
Otro elemento a ser considerado en las propuestas de Berge es el
rol del professor en cuanto facilitador (moderador) del proceso
de aprendizaje y no como transmisor de contenidos.
Para
la implantación de un curso online es necesario que exista
una interrelación entre esas cuatro áreas, algo que
no ha sido ampliamente discutido en la literatura actual sobre las
competencias del profesor virtual.
Por
otro lado, tener en cuenta las competencias que son exclusivas de
los profesores que administran cursos online. Dentro de las cuales
se destacan:
ser capaz de usar a tecnologia, tener habilidades de diseño
e implementación de cursos
· saber moderar, organizar y salvar discusiones asíncronas
· estabelecer reglas básicas de utilización
del chat y orientar las discusiones síncronas
· integrar diferentes estilos de enseñanza y aprendizaje
en los cursos
· interactuar activamente con los alumnos y darles un feedback
constante
· concientizar a los alumnos sobre las diferencias culturales
de los miembros del grupo y de las cuestiones de ética y
"netiqueta" de Internet.
Un
profesor que desea ofrecer cursos online también precisa
comprender la naturaleza y filosofía de la educación
a distancia. Enseñar virtualmente requiere una mudanza de
paradigma educacional. En cuanto a la enseñanza tradicional,
el proceso de aprendizaje está centrado en el profesor; pero
en el ámbito online, la enseñanza está focalizada
en la relación entre el profesor/alumno, alumno/alumno, alumno/conocimiento
y alumno/interfase. El alumno está orientado en el sentido
de aprender a ser autónomo, participativo y responsable por
su aprendizaje. El nuevo paradigma educacional lleva al profesor
a buscar prácticas educacionales que estimulen ese tipo de
aprendizaje online.
Si,
por un lado, este tipo de enseñanza estabelece nuevos desafios
educacionales, su utilización también presenta algunas
ventajas y desventajas. Entre las ventajas pueden ser destacadas
la democratización del acceso a la educación, la flexibilidad
y la personalización del aprendizaje, la motivación
para una educación continuada y el incentivo a "aprender
a aprender".
Como
desventajas, existen problemas para la administración del
tiempo de dedicación a las actividades del curso y el sentimiento
de soledad, creado por la falta de contacto físico entre
los participantes del grupo.
Un
programa online parte del planeamiento inicial de los objetivos
del curso y los estudios detallados del perfil, características
y necesidades de los alumnos. La tecnología solo debe ser
seleccionada después de un análisis de su adecuación
a los objetivos y contenidos del curso y sus formas de utilización
(síncrona y/o asíncrona) por parte del profesor y
los alumnos (individualmente o en grupo). Después de esta
etapa el profesor efectivamente desenvuelve el planeamiento establecido
en la implementación de las actividades de los cursos a través
de la integración de las herramientas de comunicación.
Pierre
Lévy (Cibercultura, 1999), dice que más importante
que las herramientas a ser utilizadas en la educación a distancia
es "el estilo pedagógico" adoptado. Lévy
resalta que el profesor asume ambas funciones: "animador de
la inteligencia colectiva" de los grupos de alumnos y orientador
del proceso de aprendizaje individual, o sea, aquel que auxilia
a los alumnos a investigar, seleccionar y organizar la información,
gerenciar a tiempo los estudios y a construir el conocimiento de
forma autónoma. El educador también integra y forma
grupos de discusión e investigación.
La
reflexión crítica sobre el profesor que trabaja con
educación a distancia como una herramienta metodológica,
debe ser observada, pues está vinculada al contexto de aprendizaje
(mediado por la tecnología), los métodos (diferentes
de aquellos usados en el aula presencial), la alfabetización
digital de los alumnos y del propio profesor (hardware, software
y soporte técnico necesarios), y otros asuntos pertinentes
a la cultura digital, psicología, gerenciamiento del tiempo
y conceptos de lo que debe ser la enseñanza.
*Pollyana
Notargiacomo Mustaro es Doctora en Educación por la Universidad
de São Paulo (USP), Diseñadora Instruccional y Consultora
en Educación a Distancia.
**Vera
Cristina Queiroz es Doctora en Educación por la Universidad
de São Paulo (USP), Profesora de Inglés en Internet
y Consultora en Educación a Distancia.
|