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Capacitación: “es inútil gastar tiempo y dinero en preparar tecnología propia”
Michael Grahame Moore, el experto escocés de reconocida trayectoria internacional, analiza los cambios que han introducido las tecnologías y la educación a distancia en los procesos de capacitación profesional.
“El error más común de las instituciones educativas que recién comienzan a experimentar la educación a distancia, es gastar demasiado tiempo y dinero en preparar la tecnología, y no suficientes esfuerzos en programar diseños y desarrollos que faciliten y potencien los procesos de aprendizaje. Otro de los errores frecuentes es invertir exageradamente en una tecnología en particular y pretender más de lo que puede dar”, señaló el Director del American Center for Study of Distance Education, Michael Grahame Moore, en coincidencia con la creciente recomendación de los expertos en e-learning, que desaconsejan el desarrollo de plataformas propias, sugiriendo como contrapartida la contratación de sistemas suficientemente probados y desarrollados, a fin de no volver a recorrer caminos ya transitados por otros.
Consultado sobre el modo en el que la tecnología cambió la dinámica del aprendizaje, Moore consideró que las TIC “han permitido a los estudiantes ejercer la autonomía del aprendizaje con una magnitud que solo podíamos imaginar en sueños hace unos treinta años. Cuando la distancia entre los estudiantes y profesores era inevitablemente mayor –antes de la llegada de la teleconferencia e Internet-, el diálogo entre instructores y alumnos se limitaba a la correspondencia por correo postal, y era inevitable que los docentes diseñaran los programas con un alto grado de estructuración”, opinó durante una entrevista concedida a eLearningAmericaLatina.com.
“Gracias a las nuevas tecnologías, los estudiantes hoy cuentan con la posibilidad de actuar con una mayor reciprocidad, de conectarse en forma mucho más personal e individual, y más frecuente y rápidamente con el instructor, como entre ellos mismos”, agregó el especialista.
“Asimismo, las tecnologías modernas ponen a disposición de los aprendices el acceso a todo tipo de recursos digitales y bibliotecas electrónicas. Hay un potencial inaudito para que los instructores puedan diseñar proyectos de estudio independientes y actividades de aprendizaje grupales autogestionadas”, aseguró el responsable del American Journal of Distance Education.
Para Moore el problema es que en las organizaciones existe mucha resistencia y temor a producir cambios tendientes a lograr una mayor eficacia y flexibilidad formativa. Un ejemplo que –según el especialista- puede observarse claramente en la falta de adaptación de los profesores a los nuevos roles que deberían asumir para aprovechar el máximo potencial que ofrecen las nuevas tecnologías.
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