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España: “la integración de las TIC en las aulas está en un proceso inicial”
“La inercia de los sistemas educativos ha frenado el desarrollo metodológico de la educación, con mayor rapidez en el avance técnico que en su incorporación a los currículos. Todavía se hace complicado el uso de las tecnologías en los cursos que preparan para pruebas como la selectividad, en que la calificación todavía está fuertemente ligada a unos contenidos tradicionales”, señaló Mariano Segura, el director de Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa de España (CNICE), al ser consultado sobre las problemáticas que debe enfrentar el e-learning en el marco de la incorporación de las nuevas tecnologías por parte del sistema educativo.
“Sin embargo, un porcentaje importante del profesorado ha reaccionado con entusiasmo, aceptando las cargas de trabajo suplementarias que imponían las nuevas herramientas y adaptaciones metodológicas. Pero no sería realista tasarlo en el 100%”, explicó Segura, en declaraciones al portal eLearningEuropa.info, luego de presentarse como keynote speaker en la conferencia y exposición internacional Online Educa Madrid 2006.
Para el funcionario del Ministerio de Educación español, “la implantación de las TIC en la educación, aunque de manera lenta, es un proceso imparable, tanto en la enseñanza a distancia como en la enseñanza presencial. De hecho, las plataformas virtuales de aprendizaje que facilitan tanto el aprendizaje en grupo como el aprendizaje individual, tienen cabida en ambos sistemas de enseñanza”, precisó.
“En educación nos hace falta todavía mucha investigación sobre cómo se producen los procesos de aprendizaje para poder aplicar todo el potencial de las nuevas herramientas. En este tiempo que nos parece tan avanzado tecnológicamente, conocemos poco de las formas en que trabajan nuestros cerebros y sobre las grandes diferencias que hay entre unos y otros y cómo afectan estas diferencias a nuestra adquisición de distintos tipos de conocimientos”, agregó el director del CNICE.
Al preguntársele sobre cómo será el aprendizaje en unos cuatro años, Segura manifestó que “la integración de las tecnologías en las aulas aún está en un proceso inicial en la mayoría de los centros europeos. Estamos hablando de un proceso de transición que incorpora primero las tecnologías como herramientas de apoyo a metodologías ya conocidas y bien experimentadas, haciendo que el cambio sea más cuantitativo que cualitativo, incrementando la eficiencia de esas metodologías y extendiéndolas”.
“Si vamos a la principal línea de acción de e-Learning 2004-2006, School Twinning, cualquiera de sus fundamentos: aprendizaje cooperativo, interculturalidad, dimensión europea del aprendizaje, profundización en el aprendizaje de otras lenguas europeas o la mejor formación del profesorado, han sido perseguidos anteriormente sin apoyo tecnológico. Ahora tenemos Internet que nos facilita inmediatez y sencillez en la comunicación entre países europeos y permite la formación de equipos de trabajo interescolares con herramientas compartidas”, aseguró el funcionario.
Convencido, el director del CNICE pronosticó que en un par de años existirá una gran base de datos con la mayoría de los centros educativos europeos registrados, de forma que dispongan de la suficiente agilidad para desarrollar proyectos conjuntos en cualquier área de conocimiento y temática.
“Es un gran avance, pero todavía esperamos más de las tecnologías en el descubrimiento de nuevas metodologías, creadas específicamente para aprovechar el apoyo de las TIC, que contribuyan a profundizar en aspectos como la evaluación formativa, la formación individualizada, la contribución de todos a la tarea de educar a nuestros jóvenes, y su mejor preparación para la formación permanente y autónoma”, explicó.
A criterio de Mariano Segura, en 2010 se habrá “generalizado el acceso de todos los alumnos, tanto desde sus centros educativos, como desde sus hogares a las tecnologías, una gran mayoría del profesorado y del alumnado tendrá la formación instrumental necesaria para poder aprovechar las herramientas, y entonces se deberá producir una aceleración en el cambio metodológico”, vaticinó.
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