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Claves para seleccionar proveedores de
e-learning
Marcos
Fontela (VP de Tecnonexo para Iberoamérica)*
Criterios para orientar a quienes estén
afrontando la necesidad de evaluar la adquisición de una
solución de e-learning. Analizamos pautas para la contratación
de un desarrollador de plataformas tecnológicas.
Conocer algunas características comunes a los diversos sistemas
existentes puede ser de mucha utilidad para usuarios no técnicos.
Repasaré aquí sólo algunas que considero particularmente
importantes a tener en cuenta durante el momento en que una organización
decide seleccionar un proveedor de plataformas de e-learning. Como
se trata de una versión resumida de mi estudio, invito a
los lectores a acceder al e-book "e-Learning. Mejores prácticas
y recomendaciones para organizaciones iberoamericanas" (de
consulta gratuita en la página http://www.tecnonexo.com/ebook),
donde podrán encontrar un análisis pormenorizado sobre
esta cuestión. Y si aún le quedan preguntas, no vacile
en contactarnos: info@tecnonexo.com
a) Costo de desarrollo alto - costo de reproducción
nulo:
El costo de desarrollo de la primera unidad suele ser relativamente
elevado, en tanto que el valor de reproducirla es virtualmente nulo.
En consecuencia, los proveedores de plataformas deben limitar la
reproducción de los sistemas que han desarrollado mediante
una variedad de vías, o bien ofrecer servicios adicionales
para recuperar su inversión. Por fortuna, existen proveedores
cuyos precios son inferiores a los costos internos de desarrollo
(el caso más habitual en la industria de e-learning). Lo
cierto es resulta difícil que una organización no
especializada en e-learning deba desarrollar sus propios sistemas
de e-learning. Si bien las necesidades precisas varían de
una organización a otra, en la mayor parte de los casos será
mucho más sencillo y económico adecuar un sistema
existente a las realidades de cada organización, que desarrollar
desde cero un nuevo sistema.
b) Los sistemas como conocimiento acumulado:
Por no demandar la utilización de materias primas, los sistemas
suelen tener un valor directamente relacionado al trabajo invertido
en su desarrollo y a los conocimientos de los equipos de trabajo
que participaron en el mismo. En cierta forma, pueden ser considerados
como conocimiento acumulado, al igual que los libros. Contratar
un sistema ya desarrollado no sólo ahorra gran cantidad de
trabajo y tiempo de desarrollo y adquisición de las capacidades
intelectuales requeridas. Una buena oferta de tecnología,
además, permitirá que quienes participaron en el diseño
del sistema formen parte del equipo de trabajo que evaluará
las necesidades del cliente y las mejores formas de adecuarlo a
dichos requerimientos. Dicho más resumidamente: es recomendable
trabajar directamente con el fabricante, si se desea un sistema
adecuado a las necesidades propias. No hacerlo puede derivar en
soluciones inadecuadas, costos de implementación varias veces
superiores a los requeridos, o soluciones subóptimas por
carencia de una asesoría eficaz por parte del proveedor.
c) Los sistemas como herramientas:
No es novedad que las aplicaciones informáticas son herramientas
que permiten incrementar la eficiencia en el logro de algún
fin determinado. Ellas tienen utilidad y sentido sólo en
la medida en que sirven a sus usuarios, los individuos y organizaciones
que las utilizan. Por obvio que parezca esto, lamentablemente existe
muchas veces la tentación de evaluar un sistema "por
el sistema mismo", como si hubiera tecnologías inherentemente
buenas o malas. "La plataforma de e-learning X ,es mejor que
la plataforma Y", suele escucharse habitualmente, como si no
existiera una multiplicidad de dimensiones en la aplicabilidad de
un sistema a distintas realidades. En efecto, un sistema puede ser
superior a otro en determinadas dimensiones e inferior en otras.
La pregunta correcta no es, entonces, qué sistema es mejor,
sino qué sistema se adapta mejor a las necesidades de cada
cliente.
Algunos corolarios de estas consideraciones son:
· Los sistemas funcionan en una infraestructura determinada:
una herramienta funciona bien solo si está adecuada a las
realidades de infraestructura sobre las cuales opera. Los sistemas
desarrollados para el Primer Mundo, funcionan excelentemente…
en el Primer Mundo. En Colombia, España, o Ecuador, serán
más útiles las soluciones que hayan sido concebidas
para las realidades propias de dichos países.
· Los sistemas son utilizados por organizaciones humanas:
un complejo tecnológico está compuesto por las herramientas
utilizadas para dar solución a una necesidad, y por las prácticas
y usos que hacen de dichas herramientas las personas. En consecuencia,
la eficacia o ineficacia de un sistema depende de la capacidad de
ser utilizado y apropiado por individuos, y de su nivel de adecuación
a un determinado marco cultural.
· Los sistemas requieren mantenimiento y adaptaciones futuras:
como toda herramienta, los sistemas requieren mantenimiento para
poder servir a sus fines durante períodos prolongados de
tiempo. No obstante, presentan una complejidad adicional: al ser
creaciones intelectuales de un equipo de trabajo, reflejan las prácticas
y formas de solucionar problemas de dicho equipo. El mantenimiento
del mismo, en consecuencia, resulta algo más complejo que
la manutención de herramientas físicas o tangibles,
ya que puede requerir la capacidad de comprender metodologías
de trabajo y lógicas de programación ajenas.
d) Dependencia intertemporal y costos ocultos
Una cuestión clave a entender en la contratación de
tecnología informática reside en que existe dependencia
intertemporal en la toma de decisiones. La implementación
de una tecnología es una decisión que condiciona de
diversas maneras las decisiones futuras. Quien invierte en un sistema
de e-learning está invirtiendo no sólo el monto de
dinero que paga a un determinado proveedor, sino que además
en otros servicios tales como capacitación de los alumnos
en su uso y de los administradores en su gestión, horas hombre
del equipo interno de implementación del sistema, hardware
y software necesarios para correr el sistema, y costos de desarrollo
de contenidos que correrán sobre el sistema, entre otros.
Esto significa que la decisión de cambiar de proveedor de
e-learning implica algunos costos adicionales, y que el proveedor
con el que se viene trabajando corre con algunas ventajas iniciales,
que pueden ser de peso. Una vez que se ha escogido un determinado
proveedor, es muy costoso cambiarlo, y dicho valor es probable que
aumente a lo largo del tiempo. Esto quiere decir que se debe planear
de antemano una "estrategia de salida", en el mismo momento
en que se está contratando un sistema.
¿Qué tipo de previsiones se deben tomar al
momento de contratar un sistema para minimizar los costos de cambio
potenciales a futuro?:
1) Consulte si el sistema utiliza estándares (principalmente,
SCORM) para la distribución de cursos
2) Pida la documentación del sistema como parte de los entregables
del proveedor
3) Solicite la entrega de los códigos fuente del sistema
4) Considere la posibilidad de contratar licencias por períodos
de tiempo extensos o a perpetuidad. De esta manera, se protegerá
contra la eventualidad de que una vez que usted haya invertido en
el uso del sistema, el proveedor reconozca este hecho y aumente
los precios
5) Evalúe la sustentabilidad del proveedor. Si corre riesgos
de extinción o si su principal actividad no es el e-learning,
tiene mayores posibilidades de forzarlo a un cambio costoso
6) Busque cláusulas contractuales que lo cubran ante eventualidades
futuras
7) Ante todo, planee todos los servicios que requerirá de
un determinado proveedor y busque negociar condiciones de antemano.
Muchos proveedores reconocen esta dependencia creciente del cliente,
y a medida que pasa el tiempo cargan precios sobre sus servicios
e) Costo Total del Sistema
Como explicamos, los costos de una aplicación informátoca
no son sólo los costos relacionados con el monto que se le
paga a un proveedor, sino que existen otros adicionales:
· Implementación y parametrización (pagaderos
al proveedor y costos internos)
· Capacitación de usuarios finales, instructores y
administradores
· Aprendizaje no formal (recorrido de la curva de aprendizaje)
· Hardware (servidores, PCs, etc.)
· Software (sistema operativo, motor de base de datos, otros)
· Ancho de banda y conectividad
· Prueba y error propios de los primeros pasos en el uso
del sistema
· Soporte al usuario final, al instructor y al administrador
· Mantenimiento y upgrades del sistema
· Integración con otros sistemas preexistentes
· Nuevos desarrollos para nuevas necesidades que surjan a
futuro
· Costos de desarrollo de cursos para cargar en el sistema
· Integración de los cursos al sistema
Muchas empresas ponen a cargo de la contratación de un sistema
a profesionales encargados de negociar precios y condiciones de
pago, pero que no evalúan una multiplicidad de costos conexos,
lo que les lleva a tomar decisiones incorrectas. Sencillamente,
pagar el menor precio por una licencia de uso no garantiza en absoluto
el menor costo total.
La licencia que se le paga al proveedor es típicamente una
fracción bastante baja del costo total de un proyecto; por
tanto, es más provechoso evaluar cómo afecta la contratación
de un proveedor a los demás componentes del valor de la implementación,
que contratar al de precio más bajo.
La alternativa del proveedor interno
Existen obras enteras dedicadas al tema, por lo que seré
breve. En principio, una organización deberá tercerizar
la contratación de un servicio en aquellos casos en que se
cumplan tres condiciones:
1. El servicio no constituye el núcleo central, misión
o foco estratégico de la organización
2. Existen cláusulas contractuales que protejan al contratante
contra el flujo de información indebida hacia el contratista
3. Es más económico contratarlo por fuera
Personalmente, estoy seguro de que estas tres condiciones se presentan
en el 99% de los casos coincidentes. Es decir, contratar internamente
un servicio que no constituye el foco estratégico de una
organización es probablemente antieconómico.
Factores por los que el desarrollo interno de sistemas de e-learning
muy rara vez tiene sentido:
1. Bajo costo de reproducción y alto costo de desarrollo.
Desarrollar una plataforma desde cero significa casi invariablemente
pagar costos innecesarios.
2. El mantenimiento de sistemas también tiene enormes economías
de escala.
3. La investigación sobre mejores prácticas se realiza
mejor cuando la ejecutora es una empresa dedicada 100% a dichas
prácticas.
4. Formar un equipo interdisciplinario de pedagogos y expertos en
tecnología lleva tiempo y grandes sumas de dinero en períodos
de prueba y error.
5. Muchas organizaciones no se pueden dar el lujo de fallar en el
primer intento de implementación de tecnologías de
aprendizaje.
6. Existe un campo del conocimiento específico vinculado
al e-learning, que la mayor parte de los ingenieros en software
desconocen.
El mito del proveedor gratuito
Otra práctica lamentablemente habitual es la de creer en
"un proveedor que me ofrece su sistema gratuitamente".
Como decía en el apartado en el que recomendaba comparar
costos totales, es probable que quien ofrezca un software gratuito
esté esperando una retribución mediante la contratación
de algunos de los otros eslabones de costos. La propiedad intelectual
se logra invirtiendo, y toda inversión se hace para ser recuperada.
Cómo se recuperará, es una buena pregunta a hacerle
a aquellos que prometen soluciones gratuitas.
Estos procesos suelen derivar hacia una serie de problemas que -pese
a su frecuencia- no veo que se hayan reducido:
· Costos elevadísimos de implementación, por
tratarse el software gratuito de un esqueleto de escaso desarrollo
al que hay que invertirle enorme cantidad de horas de desarrollo
a medida.
· Tiempos de implementación que se estiran innecesariamente.
· Procesos de prueba y error que afectan directamente al
usuario y a la efectividad de la solución.
· Carencia de conocimiento específico de e-learning
y de estándares en particular
· Dificultad para conocer exactamente los costos reales del
proyecto.
· Escasa documentación de los procesos y los códigos
· Dependencia excesiva del equipo de trabajo
· Calidad de servicio inferior a la posible y con costos
reales más altos que los requeridos.
Conclusión
Las consideraciones generales dadas aquí son suficientemente
generales como para servir de marco teórico para la toma
de decisiones en materia de sistemas de e-learning, un marco que
puede ser extremadamente útil para una mejora sustancial
con respecto a las prácticas más habituales.
Nada es más importante en un proyecto de e-learning que la
experiencia y el conocimiento acumulado por los ejecutores de la
implementación. Para aquella amplia mayoría de organizaciones
que no poseen dichas capacidades internamente, mi sugerencia principal
es que busquen trabajar en forma muy cercana con proveedores que
sí tengan dicha experiencia y conocimiento.
En consecuencia, todo el proceso de selección de proveedores
lo limitaría a la siguiente máxima: Trabaje con el
equipo de mayor conocimiento y experiencia al que tenga acceso,
y rara vez estará equivocado.
Para obtener asesoramiento: info@tecnonexo.com
*Marcos Fontela es economista de la Universidad Católica
Argentina y MBA de The Wharton School of Business. Su experiencia
más relevante es como especialista en planeamiento y dirección
de proyectos, en implementación de programas tecnológicos
educativos y en tecnologías aplicadas al aprendizaje, en
diversos países de Iberoamérica.
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