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¿Los
espacios públicos pueden ser equipados para el aprendizaje?
Autora: Mike Sharples (Universidad de Birmingham, Reino Unido)*
El aprendizaje no tiene por qué tener lugar únicamente
en clases de 40 minutos dirigidas a la obtención de una calificación
formal, sino que puede darse en cualquier momento y lugar, por mera
curiosidad y puro placer.
Las
computadoras están integrándose tanto en nuestro mundo
que empiezan a pasar desapercibidas. En una casa puede haber hasta
veinte dispositivos informáticos, o más, incorporados
en bienes domésticos como televisores, vídeos, hornos
microondas, juguetes y muñecos, e incluso en los timbres.
Durante los próximos cinco años, todos estos aparatos
estarán conectados en red entre sí y también
a Internet, de tal manera que, por ejemplo, será posible
mandar a la casa un correo electrónico para que encienda
la calefacción central, o contestar al timbre de la puerta
hablando por el teléfono móvil.
La finalidad es integrar la tecnología de las computadoras
en nuestro quehacer y ocio diarios, para hacer de ella algo más
fácil de usar y con una verdadera utilidad, más que
una simple novedad pasajera. Si funciona, esta tecnología
de entorno automatizado se aceptará como una parte indispensable
de la vida, como lo son hoy en día las tarjetas de crédito,
los códigos de barras de los productos del supermercado o
los cajeros automáticos.
Es fácil pensar en algunas aplicaciones de consumo -como
la casa en red- que tendría esta tecnología de entorno
automatizado, pues las han estado anunciando desde hace muchos años
los escritores de ciencia ficción. Más difícil
es encontrar ámbitos menos obvios en los que esa tecnología
podría mejorar considerablemente la calidad de vida. Uno
de ellos es el aprendizaje en entornos virtuales.
La imagen convencional que tenemos del aprendizaje es la de jóvenes
sentados en sus pupitres, en aulas o en salas de conferencias, recibiendo
la enseñanza propia de la educación formal. Sin embargo,
casi todo el aprendizaje tiene lugar fuera de las aulas. Aprendemos
a lo largo de toda nuestra vida, en casa, con los amigos, en la
calle. Una persona media lleva a cabo a lo largo del año
unos ocho proyectos importantes de aprendizaje: aprender un idioma,
practicar un deporte, aprender a manejar un paquete informático,
o empezar a practicar un hobby. Las librerías y los programas
de televisión están llenos de anuncios de jardinería,
cocina o bricolaje; sin embargo, muy poco de este aprendizaje informal
se apoya en la tecnología informática.
Imaginemos un futuro en el que los edificios o los espacios públicos
estén equipados para el aprendizaje.
Pongamos un ejemplo: María está de vacaciones en Florencia.
Entra en una galería de arte, no porque necesite aprender
nada en particular, sino movida por la curiosidad y por el interés
de aprovechar al máximo sus vacaciones. En la entrada de
la galería le dan un aparato portátil y un auricular
inalámbrico. En ese aparato puede seleccionar rápidamente
áreas de interés, como ser: arte italiano, cuadros
famosos, introducción general. Conforme va recorriendo la
galería, el aparato llama su atención sobre los cuadros
más conocidos. Según se acerca a uno de ellos, escucha
un comentario de audio que le ofrece una breve introducción.
El aparato le presenta una imagen del cuadro en la que puede clickear
sobre zonas concretas para recibir información de audio adicional.
Después de ver varios cuadros, entra en la confitería
de la galería, donde puede revisar el recorrido que ha hecho
y repasar las imágenes de los cuadros que ha visto. Hay un
objeto en uno de ellos que despierta su curiosidad. Hace click en
él y después en "conectar", para comunicarse
con gente que está visitando la galería virtual en
la web. Envía una consulta textual acerca de ese objeto y
recibe respuesta de alguien, en alguna parte del mundo, que está
visitando la galería virtual y que sabe más cosas
sobre ese cuadro, de manera que puede remitirle a páginas
de Internet con más información. Ese intercambio textual
queda registrado y asociado al objeto del cuadro para que otras
personas que lo vean puedan leerlo.
Esta no es más que una de las situaciones que están
desarrollando proyectos europeos como MOBIlearn (http://www.mobilearn.org/)
y M-Learning (http://www.m-learning.org/).
Un objetivo más general es proporcionar servicios de aprendizaje
(desde cursos completos a asesoramiento experto) a las personas
que se desplazan, y equipar para el aprendizaje a edificios y espacios
públicos, a fin de que puedan ayudar a los visitantes a aprender
cosas sobre el propio edificio y sobre sus alrededores (por ejemplo,
un museo o un edificio histórico), o enseñarles algo
acerca del mundo circundante (por ejemplo, una estación meteorológica),
o hacer posible una comunicación y colaboración entre
los sujetos del aprendizaje (por ejemplo, un aeropuerto puede ayudar
a los viajeros a practicar un idioma mientras esperan su vuelo,
emparejando a gente que esté en un aeropuerto alemán
y quiera aprender inglés con gente que esté en un
aeropuerto inglés y quiera aprender alemán).
Ya existen edificios equipados para el aprendizaje -centros escolares
y facultades- con salas especialmente diseñadas al efecto.
El aprendizaje en el entorno amplía esta posibilidad a los
espacios y objetos del mundo cotidiano. Cada vez es más habitual
que la gente trabaje y juegue mientras se desplaza. Aunque el aprendizaje
por placer ocupa sólo una pequeña parcela en este
modo de vida móvil, podría servir de complemento a
la educación tradicional y hacer participar a las personas
que han abandonado los estudios en las aulas. El aprendizaje no
tiene por qué tener lugar únicamente en clases de
cuarenta minutos dirigidas a la obtención de una calificación
formal, sino que puede darse en cualquier momento y en cualquier
lugar, por mera curiosidad y puro placer.
*Mike Sharples integra el Grupo de Investigación de Tecnología
Educativa de la Universidad de Birmingham, Reino Unido.
El título original de esta nota, publicada inicialmente en
el portal eLearning Europa (http://www.elearningeuropa.info),
es "Imagining a Future Where Buildings or Public Spaces Are
"Learning Enabled".
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