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¿Cómo aumentar la productividad en los entrenamientos corporativos?
Fuente: Foro de Directores de Training TDF e-Net
Presentamos 10 tips esenciales tendientes a ofrecer ciertas garantías en la búsqueda de un aumento de productividad en los procesos de actualización y perfeccionamiento de las empresas.
“En mis 40 años de dirigir reuniones de capacitación para profesionales de todos los niveles de dirección, muchos ejecutivos me han manifestado su disgusto por el tiempo que suelen perder en estos encuentros”, señaló el profesor emérito de la Universidad de Wisconsin, Donald Kirkpatrick, en el Foro de Directores de Training TDF e-Net. Un verdadero problema que afecta directamente a la eficaz incorporación de conocimientos y habilidades de las personas.
A partir del pensamiento de este especialista estadounidense, presentamos algunos tips esenciales, tendientes a ofrecer una solución, o ciertas garantías, para aumentar la productividad de los procesos de actualización y perfeccionamiento.
1. Todas las reuniones de entrenamiento deben empezar y acabar en los tiempos originalmente previstos.
2. Existen diferencias entre un "entrenador" y un "facilitador". Éste último no proporciona información, como ocurre con el primero, sino que facilita la discusión entre los participantes. El entrenador, por otro lado, no solo proporciona conocimiento, sino que al mismo tiempo dinamiza el proceso de capacitación con instancias de participación, en las que entra en juego el rol del facilitador.
3. Las reuniones de entrenamiento deben identificar las necesidades y deseos de los empleados participantes y sus jefes.
4. Hay una distinción muy clara entre "agenda" y "objetivos". Una agenda comprende los temas a ser desarrollados y a veces, un horario para cada tema. Los objetivos, por su parte, son lo que usted quiere lograr.
5. Los líderes de reuniones deben ser seleccionados cuidadosamente, evaluando su deseo de enseñar y entrenar, si poseen un conocimiento completo y las habilidades necesarias para enseñar un asunto determinado, si están siempre dispuestos y si son buenos comunicadores.
6. Realizar mapas de cada reunión, en el que se tracen las líneas generales de acción que se desarrollarán durante el encuentro.
7. La participación no es imprescindible para lograr una reunión de entrenamiento eficaz. En algunas ocasiones, una buena presentación es suficiente, siempre y cuando se cuente con un buen orador. Las intervenciones reiteradas, a veces, pueden distraer la atención del objetivo o atentar contra la comprensión de lo expuesto.
8. Una instancia de preguntas y respuestas no siempre es una buena manera de finalizar una reunión. En muchas oportunidades se dice: “tenemos tiempo para un último interrogante”, pero nunca se sabe cuanto tiempo demandará la contestación y si la misma disparará el debate hacia lugares que poco tienen que ver con la cuestión a analizarse. Por otra parte, la pregunta puede provocar desinterés o cansancio en los participantes, disminuyendo la motivación del grupo. No obstante lo señalado, si se desea iniciar un proceso de esta naturaleza: hay que asegurarse que todos escuchen la pregunta, que ésta agregue valor a la presentación y que se relacione con el tema analizado.
9. La practicidad y la posibilidad de disfrutar un momento de capacitación, son esenciales. Cuando iniciamos una presentación, debemos preguntarnos "¿qué conocimientos, habilidades y actitudes necesitan los participantes para mejorar su desempeño?, ¿cómo podemos hacer interesante y agradables las reuniones de entrenamiento, a fin de lograr la atención y el deleite de los participantes?”.
10. Efectuar una evaluación en tiempo real, para mejorar futuras actuaciones y medir el grado de asimilación de conocimientos de los participantes, a fin de analizar la efectividad del proceso. Hay muchos modos de hacerlo, y una de las técnicas más usadas es la del observador, que toma apuntes durante el entrenamiento y luego efectúa una devolución sobre lo positivo y lo negativo de la reunión.
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