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"En
Latinoamérica hay un vacío legal en torno al e-learning"
José Luis Córica (Universidad Tecnológica Nacional,
Argentina)
Desgraciadamente, en muchos países
la educación virtual no pasa de ser una política declarativa,
para dar una imagen de modernidad a la política educativa
ministerial, señaló el Coordinador General de LatinEduca
2004.
A
pocas horas del comienzo de LatinEduca2004,
su Coordinador General, José Luis Córica, nos recibió
para conversar sobre la actualidad del e-learning latinoamericano,
pese a estar comprometido con los últimos detalles de la
organización de este evento, en el que participarán
importantes referentes del sector. Durante la entrevista, el especialista
argentino habló de la educación virtual como si estuviese
haciendo una minuciosa radiografía. Así, estableció
una diferenciación entre las metodologías hispana
y anglosajona, y se animó a referirse a los cuestionamientos
que recibe la calidad del aprendizaje online.
¿Qué objetivos tiene LatinEduca 2004
y cuáles son sus perspectivas en cuanto a afluencia de público,
y participación de empresas e instituciones del sector?
Los objetivos formales del congreso son contribuir al establecimiento
de redes de comunicación interinstitucionales a través
de la creación de un espacio de análisis, reflexión
y discusión de conocimientos de la educación a distancia
en Latinoamérica; y promover la difusión de experiencias
de educación en línea para fortalecer el quehacer
educativo del docente inmerso en el ámbito de las nuevas
tecnologías de información y comunicación.
Adicionalmente, tenemos la esperanza de que el evento permita introducir
los conceptos básicos de la modalidad a distancia, a los
docentes y estudiantes de los niveles terciarios y universitarios,
y familiarizarse con las nuevas herramientas tecnológicas.
Finalmente intentamos que el tema de la EAD se instale en el centro
del debate educativo en Latinoamérica como oportunamente
ocurrió en otras comunidades tecnológicamente más
desarrolladas.
Respecto de las expectativas de participación, es una pregunta
de difícil respuesta. Hemos realizado enormes esfuerzos en
la convocatoria, para la cual comenzamos hace ocho meses la conformación
de una base de datos de profesores de todo Latinoamérica,
visitando una a una las páginas web de las universidades
con presencia en Internet, y tomando nota de nombre, cargo, institución
y dirección electrónica de todos los docentes y autoridades.
Luego con esta base de datos realizamos la convocatoria por medio
de correo electrónico del cual 90% fue personalizado, para
evitar caer en las prácticas de spam indiscriminado.
¿Con qué resultado estarían satisfechos?
Creemos que por ser la primera experiencia, una cantidad de 50 ponencias
y 300 congresistas sería un número deseable. Aún
así, hemos preparado hardware y software para inscribir hasta
3000 participantes.
¿En qué estado se encuentra la educación
a distancia en Latinoamérica? ¿Y particularmente el
e-learning?
Hace apenas unos pocos años, la educación a distancia
era prácticamente desconocida en todos los ámbitos,
aún en el académico. En estos momentos, comienza a
instalarse como una posibilidad. Existen grandes prejuicios aún
respecto de la calidad de los programas y mucha gente todavía
asocia a la educación a distancia con cursos por correspondencia
de dudosa calidad. Es el momento entonces de instalar el tema en
la comunidad educativa. Estos prejuicios se desvanecen espontáneamente
cuando por ejemplo, la persona se da cuenta que los Doctorados en
las Universidades Europeas se realizan hoy en modalidad a distancia.
¿Podemos hablar de una educación virtual latinoamericana?
Existen dos modelos metodológicos bien diferenciados en el
mundo. Los anglosajones aplican una metodología caracterizada
por la abundancia de recursos multimediales con programas formativos
de muy alto costo por matrícula, tolerando altas tasas de
abandono.
Los europeos (y en particular los españoles) abundan en la
contención, el seguimiento tutorial cercano y afectivo que
le permiten una menor tasa de deserción aún con programas
formativos menos ricos en herramientas multimediales, extendiendo
la EAD a todos los niveles educativos.
Creo que América Latina se adapta mejor al segundo modelo
(el de la contención afectiva) que al primero. Ambos se diferencian
claramente en la figura del tutor. En el modelo anglosajón,
el tutor asiste con su solvencia intelectual cuando se le pregunta,
en el Europeo, el tutor motiva, acompaña y guía el
proceso de aprendizaje.
¿La realización de este tipo de eventos integradores
favorecen al desarrollo de la educación a distancia?
Es nuestra visión. Para algunos participantes, será
la oportunidad de mostrar sus experiencias en la modalidad, para
otros el resultado de sus investigaciones. Muchos podrán
por un costo realmente bajo, acceder a la participación de
un debate académico profundo en el que lo que se intercambia
en el foro de discusión son "reflexiones" acerca
de una ponencia, ya sea complementando el punto de vista cuando
se comparte, requiriendo una explicación adicional o haciendo
un disenso respetuoso y constructivo. Finalmente para otros, será
su primer contacto con estas herramientas para crear y compartir
conocimiento.
Abrigamos la esperanza de que el contenido de los foros de debate
sea, en algunos casos, un tejido intelectual de mayor profundidad
aún que el logrado en las ponencias que dieron origen al
foro.
¿Existen políticas pro-activas entorno a esta
metodología educativa en los países de la región?
Formalmente existen. Desgraciadamente en muchos países no
pasa de ser una política declarativa para dar una imagen
de "modernidad" a la política educativa ministerial.
Otros tienen ya sus primeros programas al respecto, con resultados
muy dispares.
Debemos reconocer que una legislación integral, profunda
y compatible con el resto de la región y del mundo es una
importante deuda pendiente en toda Latinoamérica.
¿Qué desafíos plantean las nuevas tecnologías
en la educación a distancia?
Uno de los debates se sitúa alrededor de la temática
medio/fin. La tecnología avanza a tal velocidad que tiende
a confundirse con un fin, cuando en realidad es un medio. La incorporación
de tecnología por la tecnología misma, desvirtúa
y empobrece el proceso de enriquecimiento intelectual que es objetivo
de la educación. Uno de los desafíos es, entonces
el de la claridad conceptual en la incorporación de tecnología.
El otro debate es sobre la globalización y el riesgo de pérdida
de las identidades sociales. Las nuevas tecnologías permitirán
muy pronto a los profesionales formarse en prácticamente
cualquier país extranjero. Esto tendrá sin dudas un
efecto particular respecto de la pertenencia a nuestra propia comunidad
de origen, y a las influencias de costumbres y criterios extranjeros
sobre las sociedades otrora locales y protegidas. Mantener entonces
el patrimonio de la cultura social y al mismo tiempo poder sostener
una comunicación intercultural es otro desafío.
Un tercer desafío es el cambio de roles que la EAD impone
al profesor tutor. Leí un artículo hace poco que advertía..."Seamos
conscientes de que estamos hablando de un cambio drástico
y, por tanto, realmente complicado. Le estamos pidiendo al profesor
que ceda su protagonismo, renuncie a su autoridad y desempeñe
un rol para el que nadie le ha preparado, incluyendo al mismo tiempo
una dolorosa revolución tecnológica" La preparación
de los docentes es sin duda un desafío serio que plantea
la incorporación de las tecnologías.
Finalmente existen corrientes latinoamericanistas que creen ver
en la educación a distancia un modelo pedagógico de
dominación imperialista. El desafío será en
ese caso, el convencer a ese sector de la sociedad de que la modalidad
es una herramienta y como tal no es responsable de la ideología
con que se la utilice.
A partir de estos avances tecnológicos y las nuevas herramientas
pedagógicas existentes, ¿podemos hablar de una superación
de las distancias a través de la educación a distancia,
aunque desde lo discursivo suene paradójico?
Es indudable que la educación a distancia tiene contribuciones
sociales importantísimas. Contribuye a la democratización
del conocimiento, al vencer las barreras espacio-temporales que
limitan el acceso a la formación presencial. Me refiero a
las barreras:
· geográficas (tiempos de desplazamiento en grandes
urbes, grandes distancias en zonas alejadas)
· temporales (largas jornadas en el centro de estudio, horarios
incompatibles con el trabajo)
· personales (limitaciones a los sentidos, imposibilidad
de caminar etc.)
· generacionales (falta de pertenencia a la generación
que mayoritariamente sigue el curso, programas orientados a la pedagogía
sin contemplar la andragogía)
· sociales (padres a cargo de hijos pequeños en el
horario de clases, privados de libertad etc.)
· étnicas y culturales (comunidades indígenas
atomizadas en el territorio a las que se llega fácilmente
a través de la radio)
· económicas (proyectos que no alcanzan a formar cohorte
suficiente para sufragar su diseño o su implementación
en una comunidad local).
Desde este punto de vista, coincido en lo paradójico del
nombre. Creo que deberíamos llamarle Educación SIN
distancias.
¿Cuáles son los grandes temas de la educación
a distancia en la actualidad?
Los temas de debate son muy distintos según las comunidades.
En Latinoamérica, donde estamos aún en una primera
etapa, los debates surgen respecto de la necesidad o no de regulación
estatal sobre la modalidad, con los riesgos implícitos (de
trabas por sobre-regulación en un extremo y de desprestigio
de la modalidad por falta de nivel de las propuestas educativas
en el otro) y el desafío de la alfabetización informática
previa que es necesario lograr en los docentes presenciales. También
surgen cuestionamientos respecto de la posibilidad de alcanzar educación
de calidad en la modalidad.
En los países más avanzados, el debate se abre acerca
de la conformación de un estándar para compartir objetos
del conocimiento, o bien sobre la forma en que se pueda realizar
la validación internacional de las competencias académicas
logradas en la modalidad a distancia.
¿Qué opina sobre la acreditación y
evaluación de este tipo de enseñanza? ¿Hacen
falta pronunciamientos políticos y legislativos en el corto
plazo, para que esta cuestión no se convierta en un obstáculo?
El mayor obstáculo en Latinoamérica está en
el vacío legal. Debe comprenderse que es imperiosamente necesario
hoy contar con una legislación simple, clara y contundente
respecto a quienes pueden realizar enseñanza a distancia
reglada y cuáles son los requisitos de evaluación
(desde la posibilidad de certificar por vía consular la identidad
de los estudiantes extranjeros sometidos a evaluación, hasta
los requisitos de formación de los docentes y tutores). El
vacío legal se convierte en un obstáculo insalvable
toda vez que no se puede hacer EAD de calidad con docentes presenciales
que no han sido preparados para llevar a cabo las funciones de contenidistas,
tutores o docentes a distancia.
Las comisiones de acreditación universitaria deben establecer
una normativa de presentación y acreditación simple,
que involucre todos los aspectos del e-learning, desde la plataforma
educativa empleada hasta los materiales debidamente mediatizados,
planes de acción tutorial, oportunidades de recuperación
de exámenes etc. Existen algunos avances aislados, pero América
Latina (que debe construir las normas legales para esta nueva modalidad)
tiene la oportunidad histórica de hacer normas compatibles
entre los estados, potenciando así las herramientas para
incorporar a los ciudadanos a la sociedad del conocimiento.
¿Hacia dónde se está dirigiendo la
educación latinoamericana?
Las situaciones son diferentes en los distintos estados, y es difícil
generalizar. Lo que podemos visualizar como común denominador
es que las políticas educativas son en general más
declarativas que pro activas. Ningún estado Latinoamericano
destina una gran proporción de su PBI a educación.
La educación a distancia, con su gran ventaja de poder crear
economías de escala, puede contribuir a mejorar esta situación
realizando una mejor aplicación a los escasos recursos destinados
por las dirigencias políticas a la función indelegable
del estado que es la educación pública.
¿Hay una mayor relación entre la academia
y la empresa?
Afortunadamente sí. Año tras año las instituciones
formativas tienen mayor preocupación por preparar profesionales
con un perfil adecuado para cubrir la demanda empresarial. Esto
se manifiesta muy fuertemente en posgrado, y últimamente
también en la actualización periódica de las
currículas en las materias de grado. También existe
una proliferación de carreras cortas que desarrollan una
competencia laboral específica que permiten la incorporación
inmediata en la estructura productiva de las empresas.
¿Cómo ve a la educación a distancia
en la región de aquí a cinco años?
Creo que la Educación a distancia cambiará la fisonomía
de la formación académica en forma radical. Para el
año 2009 todas las universidades se habrán volcado
masivamente a la incorporación de las nuevas tecnologías
de la información y la comunicación a sus programas
presenciales y tendrán ofertas a distancia consolidadas.
Hoy en día muchos estudiantes eligen una oferta educativa
en particular por que existe en su ciudad de residencia. Con el
tiempo, las opciones se multiplicarán y tendrá también
la posibilidad de optar por la misma carrera en una universidad
de prestigio internacional en modalidad a distancia Esto forzará
a las casas de estudio a implementar la modalidad para poder dar
a su oferta educativa alcance nacional e internacional.
Este proceso será mucho más rápido de lo que
algunas de las autoridades universitarias actuales están
dispuestas a aceptar. Quienes tomen las previsiones y preparen su
institución para tener alcance nacional e internacional,
correrán con mucha ventaja. Quienes estén convencidos
hoy de que aún falta mucho tiempo para que esto ocurra, puede
que no estén ya en sus cargos dentro de cinco años.
*El Lic. José Luis Córica es Miembro
del Equipo multidisciplinario de Educación a distancia, Administrador
de Infraestructura informática para Educación a Distancia
y Docente de la Dirección Pedagógica para la Educación
a distancia de la Escuela de Cuarto Nivel Académico de la
Facultad Regional Mendoza de la Universidad Tecnológica Nacional
(Argentina). Asimismo, es Miembro del Consejo Directivo de la Fundación
Latinoamericana para la Educación a Distancia, Director del
Instituto Latinoamericano de Investigación Educativa y Coordinador
General del Primer Congreso Virtual Latinoamericano de Educación
a Distancia, LatinEDUCA2004.com.
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