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Crece
el e-learning en las empresas
Autor:
Armando Mann
En 2003 las empresas estadounidenses
y europeas invertirán unos 15.000 millones de dólares en e-learning,
mientras que en el sudeste asiático, las compañías podrían incrementar
en un 20% sus gastos destinados a la capacitación on-line. América
Latina se suma a esta tendencia con una presencia cada vez mayor
del aprendizaje electrónico en el ámbito corporativo. Tendencias
de un fenómeno que crece.
En
los Estados Unidos el mercado corporativo del e-learning crece aceleradamente
y ya no se restringe a sus orígenes tecnológicos.
Hasta hace unos meses, la capacitación en tecnologías
de la información fue el área de mayor injerencia
para la educación virtual empresaria, concentrando el 76%
en el año 2000. Pero actualmente esta tendencia estaría
variando, ya que la industria comienza a moverse con rapidez hacia
otros sectores.
Un
informe publicado en el newsletter ONLINE LEARNING E-REVIEWS señala
que en el 2005, el 58.8% del mercado del e-learning estará
concentrado en el desarrollo de habilidades para negocios y en otras
capacidades no relacionadas con las TIC. Esto, no significa que
el mercado de capacitación en tecnologías de la información
se esté reduciendo. Por el contrario, el entrenamiento IT
representará una proporción menor de un mercado más
grande, el cual habrá de crecer desde los $ 2,300 millones
de dólares que obtuvo en el 2000 hasta los $ 18,000 millones
de esa moneda, que obtendría en el 2005, según los
analistas de la International Data Corporation (IDC). Por lo pronto,
la consultora Deloitte Consulting estima que las empresas estadounidenses
y europeas invertirán unos 15.000 millones de dólares
en e-learning durante 2003, lo que significa un 350% más
en relación a la inversión realizada en el año
2001.
En
el sudeste asiático, en tanto, las perspectivas también
son optimistas, ya que las compañías de la región
podrían incrementar en un 20% sus gastos anuales destinados
a la capacitación on-line, a partir de este año. De
hecho, según una investigación de IDC Research, la
zona del Asia-Pacífico y Australia es el mercado más
maduro de e-learning. Excluyendo Japón, se dice que el 10%
de las organizaciones chinas y coreanas liderará el mercado
para 2005. A tal punto, está consolidada en esta región
la modalidad virtual, que el 40% de las instituciones financieras
asiáticas está listo para usarla.
En sintonía con estos pronósticos y realidades, numerosas
mediciones efectuadas durante los últimos meses señalan
que para las empresas, la formación a través de Internet
es más efectiva que la tradicional. Esta postura corporativa
ante el e-learning fue develada en un estudio realizado por Zabalnet,
un centro de FP en la Red. Según la investigación,
la capacitación virtual optimiza los recursos económicos
y la disponibilidad de tiempo, además de permitir una flexibilidad
adecuada a los intereses del alumno.
Por
su parte, la firma IDC indicó en su informe "European
Corporate Business Skills Training Market Forecast and Analisis",
que en el 2005 más del 27% de los contenidos del mercado
de formación empresarial europeo se ofrecerán a través
de la educación virtual. De cumplirse esta meta, supondrá
un crecimiento del 108,2% en un lustro.
La
importancia de contar con una estrategia de e-learning
Ante
a los positivos augurios que los especialistas presagian para la
formación virtual, Deloitte Consulting advirtió que
muchas de estas soluciones no están proporcionando a las
compañías que las implementan, los resultados esperados.
El peligro de la falta de éxito reside en "no haber
desarrollado las soluciones de e-learning con unas estrategias de
negocio y aprendizaje sólidas" y, en estar dirigidas
"por consideraciones tecnológicas en mayor medida, que
por necesidades reales de aprendizaje de la empresa", señalaron.
En
general, "las compañías equivocan tácticas
de e-learning con estrategias empresariales de aprendizaje",
lo que impide que obtengan el máximo potencial de sus inversiones
en formación, precisa el estudio elaborado por esta consultora,
titulado "Del e-Learning a la Formación Empresarial".
Para
evitar la frustración de expectativas, las empresas deberían
involucrarse más a la hora de motivar a los empleados para
que cambien de actitud y den prioridad a la formación. Algo
que, en última instancia, constituye la mayor dificultad
que surge en el desarrollo de un proyecto e-learning.
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