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Chats:
tipología básica
Hay diversos tipos de chats. Los que funcionan sobre una
aplicación de telnet son los más antiguos. Algunos
mantienen todavía un alto grado de popularidad, pero su uso
está claramente en descenso. De igual modo, los chats CGI
se ven superados por la tecnología JAVA, y su uso es cada
vez más marginal.
Los chats en JAVA están experimentando un crecimiento importantísimo.
Requieren versiones de Netscape 2.0 o Explorer 3.0 y superiores,
lo que, a día de hoy, ya no es una restricción muy
considerable. Como la mayoría de vosotros sabréis,
el JAVA es un lenguaje de programación orientado a objetos
desarrollado por la empresa SUN Microsystems que hace que las páginas
Web puedan contener un código que se ejecuta desde el browser.
Las aplicaciones en JAVA corren en los ordenadores de los usuarios
y no en los que envían la página. Por ello, es independiente
del sistema operativo o tipo de ordenador. JAVA permite ejecutar
un entorno donde los virus no pueden introducirse y evita que los
ficheros sean borrados o modificados. Pero el mayor interés
creado alrededor de las aplicaciones en JAVA se debe a la posibilidad
de integrar en las páginas Web sonido, animaciones, interacciones,
chats, etc. permitiendo al usuario ver videos en tiempo real, disfrutar
con juegos interactivos o simplemente visualizar páginas
de modo mucho más atractivo.
La entrada en juego de grandes campañas publicitarias y nuevas
ofertas de conexión están potenciando este tipo de
chats, al ser los más fácilmente accesibles desde
los portales más concurridos. Por otro lado, los chats en
JAVA son los que más se benefician de las constantes mejoras
tecnológicas y, a la vez, los que más dependen de
ellas. Un buen módem y un buen equipo -además de un
poco de suerte- hacen de un chat en JAVA algo casi tan rápido
y efectivo como un chat en telnet o en IRC, algo imposible dos años
atrás. Así pues, los chats en JAVA son los más
comprometidos con una constante mejora del equipo informático
de que se disponga, puesto que los portales parecen estar siempre
dispuestos a aumentar el ancho de banda y las capacidades multimedia
de sus servicios.
Sea como sea, el tipo de chat preferido por la mayoría de
los chateros medianamente experimentados son los que se basan en
el sistema desarrollado en 1988 por el finlandés Jarkko Oikarinen,
el Internet Relay Chat o IRC, que ya hemos mencionado previamente.
En la actualidad, IRC es el medio que permite mayor control del
entorno, el más rápido y el que da al usuario un mayor
número de opciones (para otras consideraciones introductorias
sobre IRC, véase el artículo que publicamos en nuestro
número 15). Los chats de IRC se organizan en redes de servidores
que se conectan entre sí. La red mundial más importante
es Undernet. En España lo es Irc-Hispano.org, especialmente
después de haber logrado la reincorporación de los
servidores de arrakis en Enero del presente año. Recientemente,
Irc-Hispano ha estado preparando accesos a los chats de IRC desde
los navegadores, fusionando, en cierta forma, los chats de IRC con
los JAVA, aunque manteniendo la riqueza y las mayores posibilidades
que ofrecen los primeros. La experiencia aún está
en fase de asentamiento y las consecuencias de la fusión
están aún por ver, aunque algunos usuarios habituales
de IRC no se muestran muy ilusionados al respecto.
Teniendo en cuenta todo esto, no es extraño que los entornos
donde se produce una mayor experimentación/corrupción
de la lengua sea, precisamente, en los chats de IRC. A ellos nos
referiremos a continuación, en un breve bosquejo del interesantísimo
proceso de alteración de los códigos lingüísticos
por parte de los usuarios que se producen en Internet.
La lengua de IRC: recursos, formas, alardes...
Como ya hemos dicho, las restricciones del medio son cruciales en
los chats. También, por supuesto, en IRC. No hay gestos,
no hay voz, no hay miradas... Sólo hay un teclado. Sin embargo,
los usuarios se han comprometido a sacarle al teclado el máximo
partido. Y para ello, juegan con el medio. Aprovechan la expresividad
de las letras, alargando vocales, usando mayúsculas, recortando
palabras, imitando jergas, etc. Aprovechan los recursos gráficos
que pone a su disposición el juego de caracteres ASCII. Y,
en el caso de IRC, aprovechan diversos recursos técnicos
entre los que destaca, por encima de todo, el uso de la tercera
persona narrativa (TPN). Veamos, en cierto detalle, cada una de
estas posibilidades.
Jugar con las palabras
Dentro de las palabras existentes en el diccionario y confeccionables
con el alfabeto corriente, los usuarios de IRC tienen un margen
de acción lo suficientemente ancho como para horrorizar a
cualquier purista de la lengua.
a- En primer lugar están las distorsiones más o menos
involuntarias provocadas por la falta de atención y corrección
en el tecleo y por la necesidad de intervenir con rapidez en las
conversaciones. La velocidad de tecleo es una de las aptitudes más
preciadas en los chats. Lo suficiente como para que bastantes usuarios
atribuyan tan sólo a eso sus reiteradas "patadas al
diccionario". Esto es cierto en algunos casos. No obstante,
en la mayoría de ellos, los errores involuntarios no son
'errores' ni son 'involuntarios'.
b- En segundo lugar encontramos distorsiones voluntarias que pretenden
dar énfasis, tono, cadencias, volumen, etc. Para ello los
usuarios recurren a alargar las vocales, a usar mayúsculas,
a repetir sus intervenciones, a utilizar un número variable
de símbolos de exclamación al final de una intervención,
etc. También podemos contar en este epígrafe el uso
de onomatopeyas, que en los chats es remarcablemente abundante.
Aparte de los momentos en que, al parecer de los usuarios, se requieren
estas alteraciones y énfasis, es frecuente ver que se utilizan
para saludar la llegada de algún personaje más o menos
conocido en su entorno. Al producirse esto, tal y como ocurriría
en la vida real, se manifiestan las emociones. Con la particularidad
de que en los chats las emociones sólo se vehiculan por teclado
y pantalla. De ahí las alteraciones mencionadas.
c- En tercer lugar están las distorsiones que podemos etiquetar
como 'incorrecciones deliberadas'. Los usuarios, normalmente, con
el tiempo, tienden no sólo a descuidar su nivel de corrección
gramatical general y a utilizar los recursos mencionados en segundo
lugar, sino que -una buena parte de ellos- cometen multitud de 'faltas'
de modo deliberado y exagerado. Con ello pretenden individualizar
su forma de expresión y hacer del entorno algo mucho más
coloquial. Así, se entra en un juego metalingüístico
de alto contenido humorístico. En el cuadro número
1 hemos seleccionado y reproducido un fragmento de una conversación
que tuvo lugar en Enero del presente año en un canal de IRC,
modificando los seudónimos, eliminando los colores y suprimiendo
mensajes de sistema y algunas intervenciones, para ilustrar, en
la práctica, este tipo de comportamientos.
Jugar con los símbolos
d- De todos es conocido los qué son los emoticonos o 'smilies'.
Sea cual sea su origen (unos lo remontan a los años cincuenta,
usándose emoticonos en postales y cartas; otros al mundo
del cómic japonés y otros -los más- lo consideran
algo propio de las comunicaciones mediadas por ordenador), los emoticonos
juegan un papel expresivo muy importante en los chats. La teoría
de los emoticonos consiste en utilizar los recursos gráficos
de qué dispone el código ASCII para expresar emociones
y sentimientos de forma directa, proporcionando una información
pseudo-gestual y empática.
Según la referida encuesta de la AIMC, en su última
edición, menos de la mitad de los internautas dicen no usar
emoticonos. Según datos que hemos recolectado recientemente
en una treintena de entrevistas privadas, realizadas a usuarios
de IRC con un mínimo de cuatro meses de experiencia en el
medio, observamos que tan sólo un 4 % dijo no utilizarlos
nunca. Nadie escogió la opción 'casi nunca'. Un 8
% eligió 'de tanto en tanto'. Un 18 % afirmó utilizarlos
'moderadamente'. Un 12% optó por responder "a menudo".
Y el resto, un nada despreciable 58 %, se decantó por la
última opción: "con mucha frecuencia". Estas
cifras son más que suficiente para aseverar la importancia
expresiva que tienen los emoticonos para los usuarios de chats de
IRC. Existen otros tipos de recursos gráficos proporcionados
por muchas versiones de programas clientes de IRC derivados del
mIRC, pero no entraremos en ello por cuestiones de espacio. En el
cuadro número 2 se puede observar un listado -parcial y tan
sólo ilustrativo- de emoticonos.
Jugar con el medio
e- Si bien todos los aspectos referidos hasta aquí son técnicamente
posibles en todo tipo de chat -aunque mucho más frecuentes
en los de IRC-, en lo que destaca el sistema de IRC es en el gran
margen de interacción que permite con el medio. Se pueden
confeccionar mensajes de entrada, de salida o comentarios para las
acciones que lleva a cabo un usuario, lo que enriquece el nivel
comunicativo del chat. Existe una multitud de comandos y opciones
con las que gestionar el comportamiento y las posibilidades del
usuario en su entorno de charla IRC. Y, a nivel comunicativo y lingüístico,
por encima de todo esto, está el comando "/me",
al que podemos llamar 'tercera persona narrativa' (TPN). Mediante
la TPN, se elaboran mensajes del tipo "Usuario se está
durmiendo" o "Usuario se parte de risa", tal y como
pueden verse, en su debido contexto, en el cuadro número
1.
El resultado de la sencilla utilización de este comando es
fascinante. Lo que en un principio sería un simple intercambio
de 'cosas dichas', por medio de la TPN también encontramos
que se comunican 'cosas hechas'. No se suple así la falta
de 'carnalidad' del chat, pero proporcionan una dimensión
diferente y dramática. Sirve para llamar la atención,
para subrayar de modo especial un contenido y para jugar el papel
de 'voz' en off descriptiva de lo que los participantes están
haciendo -y no sólo diciendo. Permite imaginar los chats
-IRC, en particular- como algo con una inusitada vehemencia teatral,
enriquecen la creación dramática del personaje/usuario
y proporciona una elaboración narrativa/performativa que
mezcla lo espontáneo y lo próximo con un lenguaje
en tercera persona, convencionalmente distante.
De nuevo basándonos en estadísticas propias confeccionadas
a partir de la misma treintena de entrevistas privadas ya mencionadas,
podemos ofrecer algunos datos que dan una idea del nivel de utilización
de este recurso, por lo general bastante más elaborado que
los emoticonos a los que nos referíamos anteriormente. Así,
vemos que tan sólo un 4% no utiliza la TPN. Nadie opta por
la respuesta 'casi nunca'. Una quinta parte de la muestra afirma
utilizarla 'de tanto en tanto'. Hasta un 36% se decanta por la opción
'moderadamente'. Un 20% dice recurrir a ella 'a menudo' y otro 20
% escoge la última alternativa que ofrecíamos, 'con
mucha frecuencia'. Estas cifras nos confirman la alta presencia
de este recurso comunicativo, a la vez que nos indican que su uso
no es tan habitual como el de los emoticonos, lo cual no deja de
ser comprensible, dado el carácter un tanto excepcional y
extraordinario de este tipo de intervenciones.
Algunas consideraciones finales
Esbozadas, sucintamente, las características de la manera
de hablar en los chats, queda a consideración de cada uno
decidir sobre sus defectos y virtudes. Algunos usuarios se muestran
beligerantemente en contra de todas estas particularidades. Opina
uno de ellos:
"Yo creo que los errores accidentales no son preocupantes.
Incluso algunos deliberados como no poner los acentos, pueden conducir
a agilidad en la conversación. Otros como el 'andalucismo
de sainete', la jerga de las abreviaturas, el uso pretendidademente
diferenciador de utilizar la 'k' por la 'c', las palabras IRCeras
(nope, sipi, sip...), etc., simplemente me producen repugnancia.
Es una lacra que se extiende de unas personas a otras, fundamentalmente
por 'esnobismo', y que me produce auténtica incomodidad al
verlas escritas, hasta tal punto que me sería imposible trabar
una conversación interesante con una persona que las utilizase
conmigo".
Otra usuaria resume todo esto de un modo mucho más diáfano:
"creo que entre todos estamos destrozando el idioma".
Otros usuarios, en cambio, se muestran muy satisfechos con las peculiaridades
de la lengua en los chats. Un usuario andaluz afirma que, en su
uso de IRC, intenta charlar del modo más amigable posible.
Y eso implica utilizar ese 'andalucismo de sainete' que tanto disgusta
al usuario que hemos citado antes. "Intento que el chat se
parezca lo más posible a una charla cara a cara". La
referencia a la comunicación oral es muy frecuente entre
los que dicen sentirse a gusto 'destrozando' el idioma. De hecho,
los chats suponen una auténtica innovación en las
formas que las sociedades humanas han utilizado para comunicarse:
jamás había habido un medio de comunicación
masivo, interactivo y por escrito que sea comparable a los chats.
Por ello, era hasta cierto punto previsible que el referente oral
fuera más fuerte que los referentes literarios o formales
que sirven de ejemplo para todo tipo de comunicación escrita.
Otra razón aducida tiene que ver con el potencial coloquial
y cómico de retorcer las normas ortográficas habituales.
Con ello se persigue marcar la personalidad de los usuarios, a lo
que seguramente se refería el primer usuario que hemos citado
al hablar de 'esnobismo'. Así, opina otro habitual de IRC
que el peculiar uso de la lengua que se da en los chats "es
algo que sirve para reflejar la personalidad de cada uno. Es lo
maravilloso de los chats: la forma en qué con la escritura
se pueden recrear las interioridades de una persona. Muchos de los
que lo critican deberían probarlo". Por último,
una usuaria, lingüista de formación, nos comentaba,
ilusionada, que "IRC es un auténtico laboratorio para
la lengua. Una lengua viva no puede pretender momificarse. Los chats
son el fenómeno de creatividad lingüística más
apasionante que he visto en mi vida".
Como se puede comprobar, el tema genera polémica y no está,
en modo alguno, cerrado. Algunos usuarios noveles muestran su estupor
en sus primeras experiencias en los chats, confesando no estar enterándose
de nada. Esta es una prueba más de qué algo está
ocurriendo con el uso de los códigos lingüísticos
habituales en los chats. Sin embargo, para ver hasta dónde
llega todo esto y cómo evoluciona, lo más efectivo
es, como no, conectarse. Se dice que una imagen suele valer más
que mil palabras. Ocurre, sin embargo, que en muchísimos
canales de chat, mil palabras se teclean en tres o cuatro minutos.
*Joan
Mayans i Planeéis es Profesor del Master de Antropología
y Comunicación Audiovisual (Universidad de Barcelona) y Gestor
de proyectos de comunicación digital en la empresa MEDDIA,
Cultura i Comunicació, SL.
Esta nota fue publicada originalmente en el ARCHIVO de la CiberSociedad,
con los siguientes créditos: MAYANS I PLANELLS, Joan, 2000,
"El lenguaje de los chats. Entre la diversión y la subversión".
Fuente Original: Revista iWorld, 29 (Julio, 2000), pp.42-50. Disponible
a través del ARCHIVO de la CiberSociedad.
Se cuenta con la autorización de su autor para la reproducción
en eLearningAmericaLatina.com.
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