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Ecografía del e-learning en Europa
La Comisión Europea realizó una investigación para determinar la evolución y el estado actual del e-learning en los países comunitarios. Ofrecemos un avance exclusivo de sus principales conclusiones.
El e-learning ha perdido su condición marginal en el discurso formativo, y su reconocimiento como modalidad que contribuye a la innovación del aprendizaje, es cada vez más evidente en las políticas educativas, al punto de haberse activado un proceso tendiente construir estrategias de calidad compartidas. Así comienza el resumen ejecutivo del informe “Evolving e-learning/ Yearly report 2005/2006”, difundido por la Comisión Europea en el marco del proyecto Helios; una iniciativa que busca establecer una plataforma para la observación y supervisión del progreso de la educación virtual en Europa.
Entre sus conclusiones, la investigación señala que el e-learning puede contribuir a mejorar los niveles de empleo y expandir las oportunidades laborales, al poner al alcance de todos los trabajadores un canal de distribución del conocimiento que favorece la adquisición de nuevas habilidades y competencias, garantizando –además- la viabilidad de la formación continua sin grandes trastornos para las actividades habituales de las personas. Aunque por otra parte el estudio resalta un factor de exclusión propio de la modalidad, al indicar que para poder realizar exitosamente un proceso de capacitación virtual se requiere cierto grado de alfabetización digital, capacidad de autogestión y autonomía en el aprendizaje.
“El e-learning está teniendo un impacto sustancial en el desarrollo personal”, aseguran los responsables del proyecto Helios. Una circunstancia que puede verse claramente retratada en la concentración de inversiones, investigaciones y prácticas, fundamentalmente en dos áreas:
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la personalización de las soluciones de formación virtual, gracias a la capacidad que exhibe esta modalidad, al contener muchos estilos de aprendizaje y tecnologías emergentes.
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la humanización que plantea actualmente la educación en línea, con la inclusión de objetos de conocimiento basados en juegos y las nuevas posibilidades que ofrece para mejorar la interacción y el fortalecimiento de sus usuarios.
Asimismo, el informe plantea que los criterios para analizar los desarrollos de e-learning y su evolución necesitan ser redefinidos, ya que la “complejización” progresiva de la modalidad torna inviables a las concepciones tradicionales incapaces de absorber los cambios que viene experimentando.
“Para tener éxito, las estrategias de formación online deben delinearse de acuerdo a objetivos territoriales, y a los usos y prácticas actuales”, subraya la investigación, para luego destacar que la capacitación virtual se suma a la tendencia de los servicios en línea, cada vez más centrados en sus usuarios, quienes comenzarán a ser incluidos en los procesos de creación de contenidos.
En otro de los puntos destacados por la versión resumida del repote anual del proyecto Helios, se lamenta que el e-learning avance en profundidad pero no se extienda, dado que los grupos con mayor riesgo de exclusión social todavía no se encuentran integrados a la modalidad virtual, mayormente concentrada en las personas que poseen un buen nivel educativo.
Para solucionar esta circunstancia, el informe reclama que el e-learning se oriente hacia un aprendizaje atractivo, principalmente para interesar a aquellas personas que no están acostumbradas a involucrarse en procesos formativos y que se encuentran marginadas de la educación tradicional. En este sentido, hace hincapié en la importancia de asegurarse que los destinatarios de estas propuestas comprendan los beneficios de la modalidad, como por ejemplo, la flexibilidad con la que se adapta a sus necesidades o la revaloración que plantea para el aprendizaje informal y no formal.
Finalmente, la investigación sugiere que el enfoque de los protagonistas de la industria del e-learning debe cambiar de “esperar el futuro” a “prepararse para influir en el futuro”.
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