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Claves
para evitar abandonos en el
e-learning
Álvaro Gregori (QSmedia.es)*
Uno de los mayores problemas en la formación
on-line es el número de alumnos que abandonan los cursos
sin completarlos. Analizamos la problemática a partir de
las reflexiones expresadas en la lista de distribución de
RedIris sobre e-Learning, que modera David Puente.
"Un
alumno no aprende lo que nosotros queremos que aprenda, aprende
lo que el quiere aprender", esta máxima es uno de los
paradigmas básicos de la formación. Es necesario un
deseo previo de aprender o las posibilidades de tener éxito
son muy reducidas.
Podríamos incluso ir más allá y afirmar que
en la formación en la empresa el alumno aprende aquello que
percibe como útil o necesario para el desempeño de
su trabajo.
En algunas experiencias fallidas de formación on-line ha
habido poca o ninguna conexión entre los cursos ofrecidos
a los empleados y el puesto de trabajo que estos ocupan. Muchas
empresas imparten cursos genéricos de todo tipo (ofimática,
habilidades directivas...) pero en muchos casos estos tienen poco
o nada que ver con los problemas del día a día de
sus empleados, la motivación para completar uno de estos
cursos es poco menos que nula.
Conozco incluso el caso de una gran entidad financiera en la que
me comentaron que estaban impartiendo un curso de MS Access. Lo
chocante es que la persona que me lo comentó no utilizaba
tal programa en su trabajo diario, de hecho ni siquiera disponía
del mismo en su ordenador.
Este es un primer punto fundamental: adaptar las acciones formativas
a las necesidades reales de formación, a los conocimientos
y habilidades que son necesarios o pueden ayudar a desempeñar
el trabajo de cada individuo.
Conocimientos y habilidades en Internet
En muchos casos los alumnos no tienen las habilidades mínimas
necesarias para manejarse en un entorno on-line. Se dan muchos casos
en los que la primera experiencia del alumno en Internet es el propio
curso on-line.
-Software y tecnología: Cualquier usuario de Internet sabe
que la Red no es un concepto único, sino un canal sobre el
que discurren muchas tecnologías y sistemas de comunicación
distintos: e-mail, navegación web, transferencia de ficheros,
etc. El e-Learning por definición es la utilización
de muchos de estos sistemas y canales de comunicación con
un objetivo de aprendizaje. En estos casos la tecnología
es un obstáculo más que puede llegar a desanimar al
alumno y empujarle a abandonar.
-Netiquette: Internet es en gran medida una experiencia social en
la que el alumno interactúa con otros usuarios, bien sea
mediante e-mail, chat o cualquier otro medio. Estos nuevos medios
de comunicación requieren de nuevas habilidades sociales
para obtener de ellos una experiencia satisfactoria. Éste
es otro problema básico cuando el alumno no tiene suficiente
experiencia en Internet. La comunicación o la falta de la
misma, derivada de la insuficiencia de conocimiento del medio, puede
llegar a ser frustrante.
En ambos casos, desconocimiento de la tecnología y de los
hábitos de uso de la misma, la frustración del alumno
es la fuente fundamental de abandonos. Para evitarla resulta fundamental
que el alumno disponga de soporte técnico a la medida de
sus conocimientos y necesidades, y tenga antes de enfrentarse a
una experiencia de aprendizaje on-line las habilidades necesarias.
Falsas expectativas
Muchos alumnos optan por la formación on-line cuando no disponen
de tiempo para la realización del mismo curso en su modalidad
presencial. En estas circunstancias su experiencia con la formación
on-line parte con un handicap inicial más.
El e-Learning ahorra tiempo en desplazamientos y asistencia a clases,
pero no ahorra tiempo de estudio y trabajo. Es necesario no ocultar
bajo argumentos de venta la realidad de que el aprendizaje requiere
esfuerzo.
Si nuestra publicidad ha inducido a creer al alumno que el esfuerzo
no era necesario para obtener resultados, su abandono le inducirá
a pensar que el e-Learning no funciona.
Seguimiento y tutorización
La "revolución de la formación" de los 80
con los multimedia y el Computer Based Training se frustró
porque eliminaba de la ecuación el factor humano. Aun a pesar
del innegable potencial de los elementos multimedia como recursos
educativos, un CD-rom no es capaz en muchos casos de mantener el
interés del alumno por si sólo.
La labor de supervisión, estímulo y guía del
tutor es fundamental. Y aunque es viable utilizar materiales de
autoestudio que se apoyan en la interactividad del medio, no todos
los casos (tanto materias como alumnos) permiten esa independencia.
Si cometemos el mismo error, eliminar el factor humano de la ecuación
de la formación, estamos probablemente abocados al mismo
fracaso.
En la mayoría de casos ni siquiera será suficiente
que el tutor esté disponible como un recurso más de
consulta, siendo necesaria una tutoría activa que realice
un seguimiento individualizado de los alumnos y tome la iniciativa
en la comunicación, motivándoles e interesándose
por sus progresos y problemas.
El e-Learning, con los medios y recursos que pone al alcance del
tutor nos acerca a una modalidad de aprendizaje realmente centrada
en el alumno.
Colaboración en línea
Ya he mencionado antes que Internet es un medio de interacción
social, y que el e-Learning participa de esa característica.
Las facilidades que ofrecen las plataformas de e-Learning para la
creación de espacios de colaboración son una de las
bazas fundamentales de éxito en las acciones formativas.
Aunque no siempre es posible o necesaria la aplicación de
una metodología de aprendizaje cooperativo, en muchos casos
esta puede ser la pieza fundamental que rompa el aislamiento del
estudio a distancia.
*Esta nota fue publicada originalmente en el portal http://www.qsmedia.es,
sobre la base de las reflexiones difundidas a través de la
RedIris (http://www.rediris.es/list/info/elearning.es.html),
y cuenta con las autorizaciones necesarias para su reproducción
en la revista digital eLearning América Latina.
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