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e-Learning:
el fenómeno Brasil
Entrevistado: Fredric Litto (ABED)*
Luces y sombras de una de las industrias
más poderosas de la educación virtual en Latinoamérica.
Claves para penetrar el mercado más importante de la región
y algunas polémicas entorno a las políticas gubernamentales,
en una entrevista al titular de la Asociación Brasileña
de Educación a Distancia.
El
extraordinario presente del que disfruta el
e-learning corporativo brasileño -con ejemplos como el Banco
de Brasil, que tiene una universidad corporativa con 200.000 empleados
haciendo cursos a distancia, principalmente vía Internet-
parece contrarrestar con la actualidad de la educación virtual
universitaria. Al menos esta es la visión de Fredric Litto,
el presidente de la Associação Brasileira de Educação
a Distância (ABED),
una entidad sin fines de lucro fundada en 1995 que cuenta con 2.200
socios de los sectores académico (50%), empresarial y financiero
(30%), escuelas técnicas y vocacionales (10%), colegios (5%)
y museos, bibliotecas y sindicatos (5%).
Desde sus oficinas de la Rua Vergueiro, en São Paulo, Litto
nos entrega una visión del aprendizaje online de su país
muy diferente a las que habitualmente podemos acceder desde los
medios de comunicación especializados de Brasil. Una visión
que adquiere fuertes implicancias políticas, pocas semanas
antes de comenzar el XI Congreso Internacional de Educación
a Distancia que se realizará en Salvador de Bahia entre el
7 y el 10 de septiembre de 2004, con una presencia estimada de 800
asistentes y un elenco de de conferencistas estrellas provenientes
de Canadá, USA, Francia, Inglaterra y Nueva Zelanda.
Polémico y determinante, Litto no escapa a ningún
tema, realizando enérgicas advertencias a las políticas
educativas y llamando a la unidad regional.
ELAL: ¿Cuál es la realidad actual del e-learning
en Brasil?
Litto: El e-learning, en Brasil, va muy bien en el sector productivo
(empresas, bancos...) donde no hay reglamentaciones gubernamentales
que lo condicionen; pero está muy mal en el área universitaria,
donde el poder centralizador del Ministerio de Educación
y Cultura no acredita plenamente los benefícios de la educación
a distancia (EAD), preocupándose excluyentemente con los
pocos e inevitables deshonestos que actuan en el sector. Así,
ha creado numerosas barreras para la expansión de la EAD
en general, y del e-learning en particular.
El propio Ministerio tiene aprobado apenas 120 o 130 pedidos de
instituciones tradicionales, y admite que posee más de 4.000
solicitudes de diversas universidades que esperan de esta autorización
para iniciar cursos a distancia.
Lo interesante es que casi todas las principales instituciones de
enseñanza superior del país (1.960 entidades, con
un total de 3 millones de alumnos) están experimentando con
una u otra forma de e-learning, restringiéndose -a raíz
de las circunstancias antes descriptas- a cursos libres de educación
continua, o como complementación de cursos presenciales.
ELAL: ¿Cuáles son las mayores obstáculos
que enfrenta la modalidad?
Litto: Desde mi punto de vista, uno de los grandes problemas que
enfrenta el e-learning en Brasil es la gran confusión de
plataformas y softwares sobre los que corren los cursos en la web.
Un empresario o administrador académico tiene a su disposición
ofertas tan variadas, que acaba cruzando los brazos y esperando
a que la neblina desaparezca. Habitualmente, recibe ofertas de software
gerenciales que cuestan un millón de dólares, 200
mil dolares, 30 mil dolares... Y no logra distinguir diferencias
entre esos productos...
Otro problema, son las repercusiones de los fracasos de grandes
emprendimientos académicos de e-learning en el mundo (Western
Governors University, UKeU, New York University Online, Fathom -Columbia
University-, Temple University, Open University USA, California
Virtual University). Como en el caso de la burbuja "punto.com",
todo mundo aseguró que "if you build it, they will come...".
Pero, se perdieron centenares de millones de dólares. Y los
fracasos en el exterior han resultado terribles para el sector EAD
a nivel local.
En el caso de Brasil, hasta ahora el mayor fracaso fue el proyecto
"Sophya", impulsado por Xerox de Brasil, que invirtió
decenas de millones de dólares para vender un servicio extenso
de e-learning, pero que tuvo que cerrar sus puertas dos años
atrás. Esto debe servir como lección de que es necesario
proceder con mucha cautela en este terreno.
ELAL: ¿El gobierno brasileño está impulsando
políticas de estado respecto de la educación virtual?
Litto: Tal vez la acción gubernamental más positiva,
que tendrá mayor impacto para el e-learning en el país,
está comenzando en estos días. La Fundación
de Apoyo a la Investigación del Estado de São Paulo
(FAPESP) -una entidad que recibe el 1% del presupuesto estatal anual
(aproximademente 150 millones de dólares) para financiar
la investigación científica del Estado y que es administrada
con un modelo de excelencia poco común- seleccionó
16 laboratorios universitarios, especializados en e-learning, telecomunicaciones
y software. Actualmente está financiándolos con varios
millones de dólares, para la producción de un "suite"
integrado de programas de aprendizaje electrónico, que -cuando
haya terminado de aquí a tres años- será puesto
gratuitamente a disposición de toda la población.
Se trata de una acción sabia, porque sin soluciones de este
tipo, el sector público educativo no tendria chances de acompañar
el desarrollo del e-learning, fuertemente caracterizado con un perfil
comercial por el momento.
ELAL: ¿Considera que el rol del estado es fundamental
para el crecimiento del e-learning?
Litto: No es fundamental, pero es útil en cuanto a las inversiones
e incentivos que ayudan a las empresas y entidades públicas
a crecer en este sector. Un ejemplo es el proyecto gubernamental
Softex, que financia la creación de software para exportación.
Pero mi miedo es el riesgo de un exceso de influencia estatal, tanto
en las empresas como en las universidades.
ELAL: ¿En Brasil existen facilidades impositivas
para las empresas que capacitan a sus empleados en forma virtual?
Litto: No específicamente para el e-learning, pero sí,
en general, para todos los tipos de inversiones tendientes a lograr
la capacitación de ejecutivos y empleados. Hoy están
aumentando los incentivos, que -por cierto- suelen ser bastante
generosos.
ELAL: ¿Cree que las empresas proveedoras de contenidos
de e-learning latinoamericanas tienen posibilidades de penetrar
el mercado brasileño?
Litto: Sin duda, pero esto debe ser hecho con mucha cautela, porque
ya existe mucha competencia entre las propias empresas brasileiras
(no hay que olvidarse de la experiencia negativa de la Open University
del Reino Unido al desembarcar en los Estados Unidos, cuando a pesar
de ser un éxito en su país de origen, no consiguió
penetrar el mercado americano y cerró).
Para introducirse en el mercado brasileño, un contenido producido
en América Latina tendría que ser bastante original
-sin ser similar a los brasileños- y estar disponible en
português, porque si bien hay mucha similitud entre los dos
idiomas, hay muchos "falsos amigos" como la palabra "ganância",
que en portugués significa exceso de deseo de ganar dinero,
mientras que en español sólo significa "lucro".
También los contenidos que pasan las fronteras internacionales
deberían avanzar por un camino de dos sentidos: Es decir,
que cada vez que una organización extranjera invita a una
entidad brasilera a ser su "representante" en Brasil,
dando apoyo al alumno y administrando eventuales puebas presenciales,
debe ofrecer la posibilidad de representar en su país de
origen a su socio brasilero.
ELAL: ¿Las fábricas de contenidos son la nueva
fase de desarrollo del e-learning?
Litto: El brasileño es un "fan" incondicional de
la comunicación audiovisual. Así, un curso via web
que sea bien organizado, que haga un buen uso de los recursos de
imagen y sonido que las redes oferecen, y que se presente como una
forma de crecer profesionalmente, va a atraer muchos aprendices
potenciales. Pero el contenido no es el factor más importante
para el éxito de cualquier curso a distancia. Las mediciones
que se han efectuado en Brasil y en el exterior demuestran que el
"apoyo constante al alumno" es el factor más determinante
y definitivo de éxito.
ELAL: ¿El enorme crecimiento que está registrando
la educación virtual en países con una influencia
económica determinante para la región, como Brasil
o México, los convierte en faros para el e-learning latinoamericano?
Litto: Cada país de nuestra región tiene características
y valores propios, y está bien que sea así, sin que
ninguno de ellos esté tratando de hacer un "caldero"
único para sí mismo, que no agradará a nadie.
Hoy debemos coincidir en la idea de que la supervivencia económica
de nuestra región dependerá cada vez más de
nuestra capacidad de defender los intereses regionales contra las
fuerzas económicas provenientes del hemisferio norte.
Esta es la hora de utilizar la educación a distancia, vía
e-learning, televisión o radio, en las escuelas, universidades
y empresas, para crear conciencia entre los brasileros y sus vecinos
de América Latina, de que estamos todos en el mismo barco,
que tenemos que entendernos mejor e identificarnos los unos con
los otros.
No precisamos de proyectos individuales carismáticos. Necesitamos,
si, de proyectos en lo que demandemos colaboración y cooperación
regional, formando una comunidad en la que cada país mantenga
sus características y valores, pero en la que todos tengamos
una misma voz para defender nuestros intereses como región.
Así, sorprenderemos al resto del mundo con nuestra madurez,
visión de futuro y garra. La educación a distancia
puede ayudar en este proceso formativo.
*Fredric M. Litto es Profesor Titular de la Escuela
de Comunicaciones de la Universidade de São Paulo (USP),
Fundador y Coordinador Científico de la Escola do Futuro
da USP, y Presidente da ABED-Associação Brasileira
de Educação a Distância desde 1995. Miembro
del Consejo Editorial de las revistas Education, Communication &
Information (Inglaterra), International Review of Research in Open
and Distance Learning (Canadá) e International Journal for
Advanced Technology in Learning (USA). En 2003 y 2004 está
desarrollando tareas como consultor del Banco Mundial, junto a su
equipo, elaborando una nueva área de financiamento para proyectos
de educación a distancia en regiones rurales. Asimismo, es
consultor de Commonwealth of Learning (Canadá), un proyecto
de preparación de profesionales de Educación a Distancia
en Mozambique.
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