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e-Learning, una metodología de formación en claro
crecimiento
Joaquín
Azcue*
Las perspectivas del e-learning son promisorias,
pero el camino a recorrer no está sembrado precisamente de
rosas. El gerente del área de consultoría de Educaterra
analiza presente y futuro de una metodología educativa en
ascenso.
Poco
antes de la estrepitosa explosión de lo que ya todo el mundo
califica como la burbuja de Internet, IDC, prestigiosa empresa americana
de análisis de mercado, decía que el e-learning sería
la próxima "killer aplication" de Internet. Es
evidente que el mismo concepto de "killer aplication"
en Internet ya no tiene sentido, tras la magnitud de la caída
en bolsa de este tipo de negocios.
Ahora bien, tras un segundo análisis menos triunfalista
pero de mayor profundidad, las conclusiones que se obtienen para
el caso del e-learning son claramente alentadoras y es que, en un
entorno de recesión de los negocios de Internet, es una de
las pocas aplicaciones que han mantenido un crecimiento más
o menos sostenido.
Este artículo pretende explorar las razones por las que el
e-learning es una metodología con un futuro prometedor y
los obstáculos que se encuentran en este camino, que no siempre
es de rosas.
En primer lugar definir que es el e-learning. Tal como se entiende
hoy, e-learning es una metodología formativa que utiliza
la red Internet como canal de comunicación, con el fin de
facilitar el acceso a los alumnos, eliminando la necesidad de desplazamientos
y pulverizando las barreras geográficas. De esta forma, cualquier
institución educativa, puede ofrecer servicios formativos
a sus alumnos, allá donde se encuentren, en cualquier parte
del mundo, de forma sencilla, ágil y eficaz, con el único
requisito de que dispongan de una conexión a Internet..
Otra característica de esta metodología es la virtualización
del proceso formativo, que permite a los alumnos adaptar las necesidades
educativas a su realidad cotidiana, profesional y personal, de una
forma hasta ahora desconocida, sin perjudicar con ello el valor
pedagógico de la oferta formativa.
Esto es posible por varias razones.
1) La primera es la posibilidad de utilizar contenidos interactivos
que permiten una eficacia didáctica que, en muchos casos,
puede ser incluso superior a la obtenida en la formación
tradicional.
2) La segunda razón es que permite una comunicación
entre alumnos y profesores, y alumnos entre si, prácticamente
ilimitada, a través de las herramientas colaborativas de
internet: correo electrónico, chats, portales, foros de discusión,
etc.
3) La tercera razón es la posibilidad de acceder a una gran
cantidad de recursos formativos y fuentes de información
diversas, que se configuran de forma modular, con el fin de permitir
que el estudiante seleccione de forma más o menos autónoma
su recorrido pedagógico, de acuerdo a sus intereses y necesidades
personales, y en función de sus conocimientos. Además
los contenidos y estrategia pedagógica, puede diseñarse
de forma que permita al alumno estudiar a su propio ritmo y en el
momento que estime más oportuno, de acuerdo a sus responsabilidades
y quehaceres personales.
Un último aspecto diferencial que aporta Internet y que merece
la pena destacar, es la posibilidad de mantener los contenidos educativos
permanentemente actualizados, como consecuencia de una estrategia
de servidores centralizados, a diferencia del modelo tradicional
de educación a distancia, donde los alumnos recibían
contenidos que, para su actualización, debían ser
reenviados.
A todas estas ventajas hay que añadir que, en muchos casos
y como consecuencia de las razones expuestas hasta ahora, los costes
asociados a la formación se ven reducidos de forma notoria
y esto es un aliciente fundamental que, por ejemplo en el ámbito
empresarial, ha representado una de las motivaciones principales
para que el grueso de las grandes empresas, haya incorporado esta
metodología, como estrategia fundamental de sus procesos
de formación interna.
Los costes se ven reducidos respecto al modelo de formación
presencial, en tres aspectos fundamentales: costes asociados al
desplazamiento de los alumnos, costes asociados al lucro cesante
durante el periodo de formación y costes asociados a recursos
asociados (aulas, profesores, etc.).
Hasta ahora hemos visto las ventajas del uso de esta metodología
o canal educativo, a continuación veamos los riesgos y obstáculos
que podemos encontrarnos.
El primero y obvio es la necesidad del alumno de disponer de un
ordenador y conexión a Internet. Actualmente en España,
se conectan a Internet aproximadamente un 25% de la población
y este dato no es muy diferente al de otros países con nivel
de desarrollo equivalente. Es evidente que a medida que aumente
el número de internautas, aumentará en paralelo el
uso de estrategias formativas e-learning.
El siguiente obstáculo para arrancar un proyecto de e-learning,
es la necesidad de unas inversiones iniciales relativamente altas,
fundamentalmente para el desarrollo de unos contenidos virtuales
de calidad, que aporten suficiente valor pedagógico. En este
sentido es importante que las instituciones educativas de toda índole
tomen conciencia de las ventajas indudables de este canal educativo
y potencien su uso, como parte de su estrategia de futuro, asumiendo
el riesgo de estas inversiones.
Otro obstáculo con el que podemos encontrarnos es la resistencia
natural al cambio. Esta metodología es nueva para la mayor
parte de los alumnos y por tanto es importante educar progresivamente
a la población en su uso. En este sentido es fundamental
realizar un esfuerzo importante para garantizar que las primeras
experiencias sean exitosas y no generen una percepción negativa
y desalienten a futuro a aquellos que lo utilizan por primera vez.
Es curioso que algunos experimentos en que se probó que la
adquisición de conocimientos había sido superior en
el caso e-learning que en el tradicional, sin embargo los alumnos
manifestaron haber aprendido más con el procedimiento tradicional.
En cualquier caso, es imprescindible ser riguroso con el planteamiento
pedagógico y didáctico de cualquier proyecto de e-learning,
si queremos garantizar su éxito.
Por último es importante destacar que la infraestructura
tecnológica de Internet tiene que mejorar mucho en los próximos
años, ya que actualmente presenta carencias que pueden representar
un obstáculo para los proyectos de e-learning. Esto no es
una barrera insalvable, pero si es cierto que debemos tenerlo en
cuenta, con el fin de diseñar una estrategia que se adecue
a los medios disponibles y nos asegure el éxito del proyecto,
sin sorpresas de última hora.
Como resumen de este artículo, podríamos decir que,
las perspectivas del uso de Internet como canal formativo, son incuestionablemente
positivas, pero que, en cualquier caso, el rigor y experiencia en
los aspectos pedagógicos, es el factor fundamental de éxito
de cualquier proyecto educativo, independientemente de la metodología
utilizada.
Un buen ejemplo de esta dinámica es el caso del grupo empresarial
Telefónica, que, a día de hoy dicta el 40% de su formación
interna vía Internet, en todos los países en que opera.
Los contenidos formativos son reutilizados por todas sus divisiones,
a través de una plataforma tecnológica común
y unos procedimientos estandarizados. Mediante esta estrategia,
telefónica ha logrado homogeneizar sus procesos formativos
y obtener unas ventajas operativas importantes.
*Joaquín Azcue (jazcue@educaterra.com) es gerente del área
de consultoría de Educaterra, empresa líder en e-learning,
perteneciente al grupo Telefónica. www.educaterra.com,
es el canal educativo del portal Terra, y mayor portal de e-learning
de habla hispana.
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