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Perú:
educación virtual en zonas rurales
La endiablada geografía peruana y la consiguiente dispersión
atomizada de los pobladores rurales a lo largo y ancho del país,
llevó al gobierno del Perú a impulsar un plan piloto
de e-learning destinada a las pequeños asentamientos humanos
de este país "No podemos brindar una educación
tradicional poniendo cuatro o seis profesores para una población
escolar que apenas tiene 10 o 12 alumnos", señaló
Enrique Prochazka, presidente de la comisión del Plan Piloto
de Educación a Distancia del Ministerio de Educación,
en un informe recientemente publicado por la Organización
de Estados Iberoamericanos.
Lo cierto es que la idea no sólo es facilitar la educación
en poblaciones pequeñas y alejadas, sino también empujar
hacia arriba el índice de acceso a la educación secundaria,
que en la actualidad constituye un abierto desafío para Perú:
con un magro 57.4% a nivel nacional y la inexistencia de una oferta
educativa de este nivel entre las personas de entre 12 y 20 años
que viven en zonas rurales.
Técnicamente, el programa requiere de un aula, una antena
parabólica y una computadora con acceso a Internet. Y, por
el lado del emisor una señal satelital; es decir, con video,
voz y data. Aunque, habría que hablar -en una segunda etapa
y tras realizar una inversión de US$ 180 millones- de trece
emisores en igual número de capitales departamentales de
costa, sierra y selva: Tumbes, Piura, Bagua, Iquitos, Chiclayo,
Trujillo, Huancayo, Ayacucho, Arequipa, Cuzco, Puno, Tacna y Lima.
"Hemos optado por conectar cada aula y no cada alumno",
especificó Prochazka. Del otro lado, el profesor, rebautizado
"facilitador local", deberá tener dominio del castellano
además de la lengua vernacular de uso en la zona (quechua
o aymara, principalmente).
Consultado sobre el desarrollo de estas clases virtuales, el funcionario
señaló que durante los primeros 15 minutos se identifican
los saberes previos, para luego, en los siguientes 15, se accede
vía Internet a un video informativo. Y en los últimos
15, los escolares hacen uso de los cuadernos de autoaprendizaje.
Surge la pregunta de si ¿no es una dificultad adicional a
la labor propiamente educativa la introducción de una tecnología
desconocida? Prochazka asegura que no. "Aprenden a manejar
la computadora más rápido de lo que uno piensa",
dice. Eso sí, "la comunicación es dificultosa,
porque se trata de un servicio nuevo que la gente no conoce. Hay
la necesidad de repetir la lección una y otra vez, y procurar
que sea agradable".
Si bien el programa ya viene operando este año en un centenar
de escuelas desperdigadas por diversos lugares del país,
lo hace en tareas de aprestamiento. Esto, para que empiecen a familiarizarse
con el sistema tanto profesores como alumnos. Previamente cuatro
decenas de especialistas recorrieron diversos puntos del país
para evaluar y seleccionar a los poblados cuyos centros escolares
forman parte del programa piloto.
La idea, dice Prochazka, es que sirva también para fortalecer
las posibilidades de interconectar a las comunidades, ampliar o
mejorar la cobertura de determinados servicios de salud, servir
como ayuda para campañas agrícolas, prevenir situaciones
de emergencias, y educar, que tanto lo necesitan los niños
y jóvenes de las poblaciones rurales.
Para mayor información: http://www.oei.org.co/nuevo%20sii/entrega27/art02.htm
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