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Negroponte
a fondo
"Dentro de pocos años habrá
más objetos que personas conectados a Internet", señaló
el reconocido gurú durante una entrevista realizada en Boston.
Conozca el pensamiento de uno de los más prestigiosos exponentes
de las nuevas tecnologías.
Nicholas
Negroponte, uno de los más prestigiosos expertos a nivel
mundial en tecnología, fundó el Media Laboratory del
Massachusetts Institute of Technology (MIT), referente educativo
actual en materia de revolución tecnológica en el
ámbito de la información. Otro de sus aciertos fue
la publicación de la revista "Wired" y el libro
"El mundo digital", que predijo las pautas y la evolución
de lo que hoy es Internet.
Nuestro entrevistado está convencido de que la explosión
de las nuevas tecnologías no ha hecho más que empezar.
Veamos algunas de sus predicciones: las máquinas se comunicarán
entre sí mediante Internet; los fabricantes de lavadoras
nos las regalarán, pasando a cobrarnos por cada lavado y
por la actualización de los programas informáticos
que las hacen funcionar; habrá más objetos que personas
conectados a la Red; el sur europeo, América latina y los
países en vías en desarrollo son el futuro de la Red
de redes.
Les ofrecemos los aspectos más sustanciales de un reportaje
realizado en Boston (Estados Unidos), para que todos nuestros lectores
tengan la oportunidad de acceder al pensamiento de uno de los exponentes
más destacados del mundo de las TIC, con mayor presencia
mediática a nivel internacional.
¿Continuará Internet deparándonos grandes
sorpresas?
Claro que sí. Hace 12 años estaba en una
reunión con treinta especialistas considerados como los padres
de Internet y se lanzó la pregunta de cuántas personas
estarían conectadas a la red en el 2000. Ellos contestaron
que unos 10 millones, mientras que yo dije que al menos 1.000 millones
de personas navegarían por Internet a principios del siglo
XXI. Me miraron atónitos y compasivos, pensando que alguna
tuerca de mi cabeza se había aflojado. Pero acerté.
Se habla mucho del comercio electrónico ¿Qué
cifras podemos barajar sobre este nuevo modo de negociar?
Se estima que muy pronto el 50% del comercio electrónico
se realizará en Estados Unidos, el 40% corresponderá
a Europa, un 5% para Japón, Corea y Taiwan y el resto del
mundo se repartirá el 5% restante. Pero creo que dentro de
dos años este comercio on line predominará en los
países en desarrollo, sobre todo en América Latina
porque si se cuenta con un mínimo de infraestructura tecnológica,
lo fundamental es que exista una cultura digital, intuitiva.
Si tuviera 20 años menos, invertiría mi dinero en
Latinoamérica. Es una gran zona donde sólo se hablan
dos idiomas (español y portugués), lo que facilita
el desarrollo de Internet, y la mitad de la población tiene
menos de 22 años. A esto añadiría la mejora
y ampliación de la infraestructura de telecomunicaciones,
y que ninguno de los 50 países más pobres del mundo
están en Iberoamérica.
¿Cómo se puede superar la marginación
que padecen los países más pobres, respecto del acceso
a las nuevas tecnologías?
La diferencia no es tanto entre ricos y pobres, sino entre los que
tienen acceso a Internet y los que no. La solución es proveer
de acceso a la Red a quienes no cuentan con él. Y eso no
quiere decir que hay que comprar una computadora a cada niño.
En algunos países de Extremo Oriente, muchas personas comparten
una conexión a Internet en un café, y todos tienen
su propia dirección de correo electrónico. ¿De
dónde procedía el virus I Love You? De Filipinas.
Y no es una casualidad.
Sin embargo, también hay circunstancias que ennegrecen el
futuro de Internet en los países en vías de desarrollo.
En África, la corrupción de los gobiernos y la pobreza
actúan en contra del desarrollo, y también de la implantación
de Internet. Mientras en los países del norte de Europa hay
un teléfono por persona, en África sólo hay
uno por cada 50 individuos. Esta escasez de equipamientos e infraestructuras
de comunicación juega en su contra, pero la situación
sociopolítica de ese continente es su principal lastre para
el desarrollo.
¿Cuál es la situación de Internet en
Europa?
A Europa la podemos dividir en tres franjas. Una es la de los países
escandinavos, donde la penetración de Internet es incluso
mayor que en Estados Unidos; otra es la de los países más
ricos (Francia, Reino Unido, Alemania, Suiza...) y otra la de los
países del sur (España, Portugal, Italia, Grecia).
En estos últimos, la infraestructura no es tan buena pero
mejora día a día. Y pervive la cultura del trabajo
por horas, de la economía sumergida, del buscarse la vida,
del no respeto sano a la autoridad... que le va como anillo al dedo
a Internet y al comercio electrónico.
La forma de vida latina, menos rígida, menos reglamentista
y más espontánea, está más acorde con
la cultura digital que la mentalidad japonesa o la alemana. El consumidor
de Internet encaja bien en una sociedad con mucha economía
subterránea, ya que la Red se nutre de pequeñas iniciativas
a veces poco o mal organizadas y no del todo reglamentadas, de las
que los más avispados se pueden aprovechar. Lo que quiere
decir que se tendrá que revisar la legislación en
muchos aspectos, entre otros los impuestos, tasas y aranceles. Las
leyes de muchos países no están preparadas y deberán
adaptarse a la economía de Internet.
¿Ve algún freno para este imparable desarrollo
de Internet?
El problema más acuciante, y habrá que prevenirlo
porque no está tan lejano en el tiempo, es que, como consecuencia
de su gran uso, la Red llegue a congestionarse y deje de funcionar
con un mínimo de rapidez y calidad. La conexión debe
estar disponible en todo momento, porque si no el instrumento se
volvería inútil. Hemos de evitar este colapso en las
redes mejorando todo lo posible las infraestructuras de las telecomunicaciones.
¿Puede aventurar un perfil-tipo del consumidor de
Internet en un futuro próximo?
Voy a darle otro de mis vaticinios que tanto sorprenden: dentro
de unos cinco o diez años habrá más objetos
conectados a Internet que personas, especialmente los más
comunes en los hogares, los juguetes y los electrodomésticos.
El consumo de juguetes es tan enorme que pronto habrá más
Barbies conectadas a la Red que personas (en USA, cada niña
tiene de media más de seis de estas muñecas), y las
Barbies de todo el mundo se contarán sus confidencias en
distintos idiomas.
Las lavadoras, también conectadas a Internet, nos las regalará
el fabricante, que nos cobrará por cada lavado y por la actualización
de los programas informáticos que hacen funcionar al electrodoméstico.
Además, los circuitos reemplazarán a los códigos
de barras en los productos y les permitirán dialogar entre
ellos: una camisa, por ejemplo, podrá comunicar a una lavadora
el programa más adecuado para su tipo de tejido y color.
Todos poseeremos entre 5.000 y 10.000 microprocesadores comunicándose
entre sí, lo que dará pie a todo tipo de industrias
hoy todavía inimaginables.
¿Qué opina de los hackers o piratas informáticos?
Veo positivo que existan jóvenes autodidactas con ambiciones
y que aúnan curiosidad y conocimientos. El futuro es de la
juventud, y hay que pensar en los hackers como investigadores que
crean y colaboran en el desarrollo de las nuevas tecnologías.
¿Qué nos dice sobre la Internet de los móviles?
¿Seguirá teniendo ventaja Europa sobre Estados Unidos
en este terreno?
La ventaja que tenía Europa sobre Estados Unidos en la telefonía
móvil se va a reducir porque las recientes subastas de licencias
de telefonía móvil UMTS, que han reportado cuantiosas
sumas de dinero a las arcas de los gobiernos europeos, repercutirán
ese sobreprecio en el bolsillo del consumidor.
El coste de mil dólares por usuario, que representa el desembolso
realizado por las operadoras, implica directamente el fracaso de
la tercera generación de esos móviles cuyo valor añadido
es la posibilidad de conectarse a Internet.
Así, la ventaja que Europa tenía sobre Estados Unidos
en la telefonía móvil desaparecerá, y no lo
hará sólo por culpa de la voracidad financiera de
los gobiernos, sino también porque la tecnología en
que se basa -UMTS- no está suficientemente avanzada. Otros
sistemas de comunicación inalámbrica restarán
posibilidades a la conocida como telefonía de tercera generación.
Tanto el GPRS, sistema similar al UMTS, que permite conectarse a
Internet a una velocidad mayor, como las redes Peer-to-Peer (de
igual a igual) competirán con el UMTS.
¿Y qué pasará con las televisiones?
La televisión es un medio excelente para conectarse a Internet.
Dentro de tres años, convivirán la TV por cable, las
plataformas digitales y las televisiones tradicionales adaptadas
a los nuevos medios. Eso sí, todas ellas ofrecerán
una programación muy parecida.
¿Por qué Estados Unidos es más activo
que Europa a la hora de montar negocios en la "nueva economía"?
En Europa rige una mentalidad muy conservadora. Se ha impuesto la
idea de no correr riesgos y de disfrutar un trabajo fijo para toda
la vida; prima el valor de la seguridad. A todo esto, hay que añadir
el miedo al fracaso que estigmatiza al joven que no logra sacar
adelante un nuevo proyecto.
Si en Europa una nueva empresa en Internet se tarda en ponerla en
marcha seis meses, en Estados Unidos se hace en dos días
y si el negocio no funciona, no pasa nada. Lo peor que te puede
suceder si fracasas en un proyecto ambicioso y arriesgado es que
hayas aprendido algo nuevo.
En Estados Unidos, el entorno invita a asumir estos riesgos. Se
valora mucho socialmente al que asume grandes riesgos y triunfa.
Uno de los aspectos más importantes de la nueva economía
es que hay que escuchar a los jóvenes y valorar sus iniciativas.
Esta nota fue publicada originalmente en el portal http://www.licencomunicacion.com.ar
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