Gran Bretaña: e-ducación para los trabajadores con discapacidades
“A menos que los proveedores y compradores de soluciones de e-learning no desarrollen acciones tendientes a asegurar una mayor accesibilidad a sus productos por parte de los usuarios que padecen diversos grados de invalidez, se gastará mucho dinero sin lograr satisfacer las demandas de la sociedad. Además, los empleadores podrían encontrarse potencialmente infligiendo las leyes laborales, al no considerar estas cuestiones en función de aquellos trabajadores con disminuciones en sus capacidades físicas, por ejemplo”.
La advertencia surge de un informe publicado por el Charterer Institute of Personnel and Development (CIPD).
Sobre el particular, el reporte resalta la contribución con la que el uso eficaz de la educación online puede contribuir al crecimiento profesional de las personas inválidas que desarrollan labores de comercialización de productos y telemarketing.
Asimismo, hace hincapié en la importancia que tendrá para las empresas el anticiparse en la implementación de programas de capacitación virtual, para poder asimilar el impacto de las futuras legislaciones laborales, que comienzan a perfilarse con mayores grados de protección hacia el empleado disminuido en sus capacidades físicas.
La investigación señala que el gobierno británico debería preocuparse más por facilitar la accesibilidad al conocimiento, particularmente si existe un deseo genuino por reducir la desigualdad y otorgar mayores beneficios a las personas enfermas o con algún tipo de dificultad. Algunas buenas medidas, sostienen los responsables de la pesquisa, pueden consistir en exenciones impositivas a aquellas compañías que trabajen en este sentido. En especial se menciona a las empresas desarrolladoras de soluciones de e-learning y a los incentivos financieros que debería otorgarles para colaborar con ellas en la gestión de productos y servicios tendientes a garantizar el acceso a la formación.
Jessica Jarvis, autora del informe y Training, Learning and Development Adviser del CIPD, manifestó que en el mercado laboral británico, con más de 8.5 millones de trabajadores registrados como inválidos, hay un claro caso comercial tanto para los empleadores como para las empresas proveedoras de soluciones. “Lo cierto es que las acciones que se adopten para satisfacer las necesidades de los empleados inválidos, beneficiarán al resto de los aprendices”, señaló la especialista.
Para obtener mayor información:
http://www.cipd.co.uk/changeagendas
http://www.onrec.com/forum/
http://www.cipd.co.uk/
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