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Argentina: el e-learning moderniza a la administración pública
(La Nación) Para las organizaciones públicas que abarcan una extensa geografía y un altísimo número de empleados, la capacitación virtual es una alternativa más que interesante. Pero debido a las peculiaridades y a los rigurosos procedimientos internos de los organismos oficiales -sistemas de aprobación de proyectos, de contratación de servicios, además de restricciones presupuestarias impuestas por la ley de emergencia económica-, la ejecución no es tan sencilla y no alcanza el ritmo del sector privado.
"A diferencia de las empresas privadas, el Estado, por razones estructurales y coyunturales, ha ido un poco a la zaga en la implementación de estrategias de e-learning. Desde 2001 muchas dependencias nos hicieron consultas, pero sólo este año están pidiendo presupuestos de programas para el año próximo", advierte Marcos Fontela, Chief Commercial Officer de AGX Tecnonexo, empresa especializada en brindar servicios de e-learning, que son muy requeridos por empresas y dependencias públicas de toda América Latina, como el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Escuela de Investigaciones de la Policía de Chile, la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria del Perú (SUNAT) y el estatal Banco de Previsión Social del Uruguay (BPS), entre otras.
En la Comisión Nacional de Comunicaciones de la República Argentina (CNC), por ejemplo, la capacitación virtual es una de las metodologías elegidas para llegar a sus 700 empleados, distribuidos en la delegación capitalina, en las 22 provinciales y en 6 centros de control radioeléctrico.
Desde hace dos años lanzaron un plan de e-learning con tres programas modelo -un posgrado y dos de especialización-, que durante el año último se amplió y perfeccionó con un curso desarrollado con contenidos basados sólo en sus necesidades específicas, según precisa Jorge Bazán, de la gerencia de Recursos Humanos.
La vía tecnológica también se utilizó para favorecer la uniformidad de criterios y motivar al estresado personal del call center, que recibe los reclamos de los usuarios de las empresas telefónicas y postales.
"Diseñamos un programa propio -explica Bazán-, y la respuesta fue sorprendente. Los trabajos superaron las expectativas, ninguna nota bajaba de 7 y el primer foro, que siempre es el más duro, tuvo el 50% de participación. Además, en medio de la capacitación virtual, también brindamos talleres para aprender a controlar la concentración y toda la experiencia resultó muy útil".
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