|

|
Aprendizaje electrónico para el trabajo
Jo Pierson (Vrije Universiteit Brussel
- Bruselas, Bélgica)*
El presente artículo resume una ponencia
presentada a la Conferencia “The good, the bad and the Irrelevant”,
celebrada en Helsinki en septiembre 2003. Su finalidad es examinar
la adopción y utilización de las TIC por parte de
trabajadores autónomos y microempresas.
A
pesar de su preponderancia en la sociedad y la economía,
apenas existen cifras exactas e investigación social sobre
las TIC en las empresas de muy pequeño tamaño.
Las empresas de menor tamaño dentro de la categoría
de las PYME, con menos de 10 empleados, se denominan "microempresas".
Las microempresas representan el 93% de todas las empresas europeas.
Más de la mitad (54%) no tienen asalariados, es decir, proporcionan
empleo y renta solamente al trabajador autónomo y otros
trabajadores de su familia (Comisión Europea, 2001).
En este artículo se analizan dos cuestiones. En primer
lugar, se elabora una visión más precisa de la adopción,
utilización y conocimiento de las TIC en las microempresas
de Flandes (Bélgica). La cuestión radica en si se
puede hablar de una brecha digital en el seno de estas empresas
de muy pequeño tamaño. El problema subsiguiente es
determinar las principales características que contribuyen
a explicar la actual situación.
La brecha digital en las microempresas
Los resultados del estudio muestran que numerosas microempresas
de Flandes no han incorporado las TIC a su actividad cotidiana.
Estas herramientas tecnológicas parecen menos pertinentes
para una gran proporción de trabajadores autónomos
que gestionan pequeñas empresas. Utilizando la definición
de la OCDE (véase anteriormente), la confirmación
de la existencia de una brecha digital en las empresas se define
por la desigualdad en la presencia de ordenadores y el acceso a
Internet.
Una de cada tres microempresas flamencas (34%) no cuenta con ordenadores.
Por otra parte, entre las microempresas que disponen de ordenador,
la brecha digital se define en términos de uso. Cuando se
considera el uso efectivo de ordenadores por parte del propietario
de la empresa, se observa que en menos de dos quintas partes de
las microempresas (38%) el propietario-trabajador autónomo
utiliza el PC cotidianamente para asuntos relacionados principalmente
con su trabajo. Además, casi la mitad de los propietarios
de ordenadores (45%) consideran sus conocimientos informáticos
escasos o muy escasos.
ELos resultados son similares por lo que respecta a la adopción
y uso de Internet. El 56% de las microempresas no están
en línea. Solamente en una de cada diez (12%) el gerente
utiliza Internet a diario para asuntos relacionados principalmente
con el trabajo. Por otro lado, más de la mitad (55%) de
los gerentes de microempresas provistas de conexión a Internet
declaran poseer conocimientos escasos o muy escasos en este terreno.
Tales datos contradicen la creencia general de que las TIC están
mucho más integradas en el entorno empresarial que en el
domicilio privado. Aparentemente, numerosas microempresas no han
incorporado las TIC a su praxis profesional. Ello puede explicarse
por el tipo de tecnologías y aplicaciones existentes y su
grado de adaptación a las distintas situaciones de trabajo.
Otra explicación posible podría radicar en la situación
específica de la microempresa y su propietario-trabajador
autónomo. En el presente estudio se examina esta segunda
posibilidad.
Factores explicativos del uso de las TIC
En nuestra investigación analizamos los factores que pueden
configurar las desigualdades en la adopción, utilización
y conocimiento de los medios informáticos por parte de trabajadores
autónomos y microempresas. Para ello utilizamos un marco
basado en una investigación cualitativa anterior realizada
entre estos tipos de usuarios profesionales de pequeña escala.
Los resultados del estudio revelan que la desigual adopción
de la informática por parte de las microempresas se debe
en gran medida a factores distintos de las características
profesionales.
Un primer conjunto de variables se sitúa en el plano privado
de los propietarios-trabajadores autónomos. En particular,
cuando el propietario es titulado superior, las probabilidades
de presencia y utilización de un ordenador en la microempresa,
así como los conocimientos informáticos, son mucho
mayores. Este rasgo privado tiene una influencia mucho más
importante que factores profesionales como la cifra de negocios,
el tamaño de la empresa o las necesidades de expansión.
Pesa más incluso que la influencia de la situación
macro y meso, aunque también hay factores estrechamente
relacionados como la educación y el sector de actividad.
El contexto meso en sí mismo, indicado aquí por
el sector de actividad, tiene también, sin embargo, un peso
importante en la explicación de la adopción y uso
de la informática y los conocimientos en ese ámbito.
Los profesionales de algunos sectores parecen considerar las TIC
mucho menos útiles que otros. A este respecto dos sectores
parecen contrapuestos: la agricultura y los servicios a la producción.
Asimismo examinamos las relaciones con el contexto tecnológico.
En nuestro estudio, esta expresión hace referencia, además
de a los ordenadores y a Internet, a las conexiones RDSI, aparatos
de fax y teléfonos móviles. El hecho más llamativo
fue la confirmación de la acumulación tecnológica;
en particular, la presencia de aparatos de fax es un "predictor" estadístico
de la adopción, uso y conocimiento de otras TIC. La presencia
de fax en la microempresa se correlaciona significativamente con
la presencia, frecuencia de uso y conocimiento de RDSI, teléfonos
móviles y ordenadores, así como de Internet. Esa
acumulación tecnológica puede ahondar la brecha digital
entre las microempresas que apenas disponen de tecnologías
de comunicación y las "innovadoras" que cuentan
con una amplia gama de medios para la comunicación empresarial
digital y el intercambio de información.
Por lo que respecta a la conexión a Internet, la brecha
entre las microempresas parece relacionarse predominantemente con
las características de la empresa. Así, al contrario
de lo que presuponíamos, disponer de una conexión
a Internet y utilizarla no se relaciona con las características
privadas típicas que, según los resultados de nuestro
estudio, influencian la posesión y uso del ordenador. Parece
que disponer de un ordenador con acceso en línea depende
más de características profesionales específicas.
Es principalmente la dimensión de la empresa, indicada por
el número de asalariados y la cifra de negocios, el factor
que parece desempeñar un papel más importante. Las
empresas de mayor tamaño - con al menos cinco empleados
y una cifra de negocios superior a 500.000 € - registran un
acceso a Internet significativamente mayor. Esto significa que
la conexión a Internet está relacionada con el tamaño
de la empresa, independientemente del tipo de actividad y del propietario.
Ello pone de nuevo de manifiesto la posible marginación
digital de las microempresas (muy) pequeñas con respecto
al negocio electrónico.
Implicaciones políticas
De los resultados del estudio pueden derivarse algunas consecuencias
para la actuación política. En primer lugar, los
responsables políticos deben tomar conciencia de que muchas
microempresas funcionan haciendo un uso muy escaso de las TIC.
Para numerosas microempresas de Flandes, las TIC tienen escasa
importancia y se consideran poco pertinentes para la vida profesional
cotidiana. Para entender esta situación, es necesario un
punto de vista orientado al sector. Esto implica un planteamiento
político diferenciado, y no una estrategia general dirigida
a las PYME. En particular, el estudio muestra que los sectores
de la agricultura y los servicios personales necesitan especial
atención.
Dentro de los distintos sectores, la actitud política típica
consistente en fijarse en los factores empresariales, como por
ejemplo la cifra de negocios, necesita complementarse con la consideración
de las características privadas del propietario de la empresa,
por ejemplo, su nivel educativo. Así, el estudio revela
que la adopción, utilización y conocimiento de la
informática depende más de factores privados y domésticos
que de factores relacionados con la actividad empresarial. Así pues,
cuando se consideran las pequeñas empresas, las explicaciones
tradicionales nacidas de los estudios organizativos sobre adopción
y uso de las TIC necesitan el complemento de una perspectiva social
e interpretativa. Sólo entonces se tendrán en cuenta
las "incrustaciones sociales" de la adopción y
uso de las TIC por parte de las pequeñas empresas. Sin embargo,
cuando se considera solo la adopción de Internet entre los
propietarios de ordenadores, los factores privados parecen menos
pertinentes.
Por último el estudio mostró que el proceso de acumulación
tecnológica podía conducir a una profundización
de la brecha digital. Algunas empresas poseen una amplia panoplia
de "herramientas de la sociedad de la información",
mientras que otras se desenvuelven incluso sin aparato de fax.
En consecuencia, los esfuerzos políticos encaminados a
fortalecer el tejido económico fomentando la innovación
tecnológica en el marco del desarrollo económico
regional y local no pueden aplicar indiscriminadamente una estrategia
basada en consideraciones puramente económicas a estas pequeñas
empresas. La investigación demuestra que los factores que
influyen en la adopción y uso de las TIC por parte de las
microempresas dependen del contexto general y el entorno socioprofesional,
así como de la propia tecnología. La integración
de estas perspectivas en la política de innovación
tecnológica favorecerá la sostenibilidad social y
económica.
*Este artículo fue publicado originalmente
por el portal eLearningEuropa.info.
|