| Mejora
de procesos y tecnología ¿pueden vivir los unos sin los otros?
Autor:
Eduardo Navarro*
La incorporación de las nuevas
tecnologías en las empresas deriva en menores costes y tiempos
de proceso, y en una mayor transparencia e información.
Todas
las personas que trabajan o han trabajado con los conceptos
de mejora de procesos conocen las técnicas tradicionales relacionadas
con este área: reingeniería, mejora continua, herramientas
de calidad, gestión por procesos, etc. Sin embargo, en este
contexto, las nuevas tecnologías, brindan una herramienta
importantísima para poder redefinir totalmente los procesos
de negocio dando un vuelco clave al concepto de reingeniería
La
clave para el aprovechamiento de la tecnología en la mejora
de procesos es el tratamiento de la información, ya que las
nuevas tecnologías ayudan claramente a redefinir cualquier
proceso que esté sustentado en la información.
Para
hacer más claro el concepto, trabajemos con un ejemplo. Pongamos
el caso del proceso de gestión de pedidos en un mayorista,
que se aprovisiona de un fabricante y a su vez distribuye
a minoristas.
En
el proceso típico, el mayorista se encarga de gestionar los
pedidos de los minoristas y de pedir al fabricante cuando
se dé una condición determinada, habitualmente el nivel de
stock, el tamaño de pedido o unos determinados plazos de entrega
(u otros parámetros que varían en cada caso en particular).
Así,
en el departamento de atención al cliente del mayorista, se
reciben los pedidos -telefónicamente o por fax- de los minoristas.
Cuando, por ejemplo, el stock del mayorista es inferior a
una determinada cantidad, el departamento de compras del mayorista
genera un pedido al fabricante.
Tras
este pedido, el fabricante lo introduce en su planificación,
se aprovisiona, realizando a su vez pedidos a sus proveedores
y fabricándolo. Cuando el producto está fabricado, se sirve
al mayorista. Cuando el mayorista recibe el pedido, a su vez
lo distribuye a los minoristas.
Obviamente,
todo este proceso va acompañado de sus correspondientes albaranes,
facturas, órdenes de compras, pedidos, etc. emitidos normalmente
en papel y comunicados a través de fax o teléfono. También
está acompañado de unos costes inherentes a la comunicación
entre las personas.
Este
proceso tiene algunas ineficiencias muy importantes:
1.
Muchos "subprocesos" sencillos son realizados por personas
con los costes, tiempos y ineficiencias correspondientes.
Elementos como la emisión de órdenes de compra, la recepción
de un pedido, la introducción a la planificación, emisión
y envío de facturas y albaranes, etc. no están automatizados
y por tanto el coste es muy alto.
2.
El mayorista actúa como "ocultador de información" ya que
el fabricante y el minorista tienen la información sesgada
y a destiempo.
3.
No se tiene información en tiempo real sobre indicadores básicos
sobre el proceso de una manera sencilla.
4.
Existencia de errores en el proceso por la gran cantidad de
personas que intervienen en la gestión de la información necesaria
en el mismo.
5.
Un tiempo de proceso muy elevado debido a las ineficiencias
comentadas.
6.
Incorrecta gestión de stocks debido a la falta de información
de todas las partes en todo el proceso.
La
solución a esta cuestión empleando las Nuevas Tecnologías
es el uso de sistemas de información ERP y herramientas para
la gestión de la cadena de suministro que ayudan en la gestión
de la producción, gestión de inventarios, gestión de proveedores,
logística, gestión de no conformidades, etc.
El
proceso "ideal" consistiría en que tanto el fabricante como
el mayorista y minoristas tuviesen ERPs y herramientas de
gestión de la cadena de suministro que se comunicasen entre
sí (seguramente a través de Internet) para automatizar todas
las tareas "sencillas" relativas al proceso.
Así,
en el momento en el que un minorista introdujese un consumo
por parte de uno de sus clientes, esta información podría
automáticamente pasar aguas arriba a toda la cadena (tanto
al mayorista como al fabricante), disponiendo este último
de mayor información para la planificación. Esta planificación
la realizaría el ERP del fabricante comunicándose directamente
con los sistemas de mayorista y minorista para comunicar plazos
de entrega y validando que se está en plazos aceptables, teniendo
así una mayor flexibilidad.
Además,
la gestión de gran cantidad de información se automatiza en
gran medida en las tareas inherentes al proceso (albaranes,
facturas, órdenes de compras, pedidos, etc.) reduciendo enormemente
tanto los costes como los tiempos y los errores.
Claramente
este planteamiento remodela totalmente todos los procesos
y subprocesos asociados, lo que aporta grandes ventajas:
1.
Menores costes y tiempos de proceso (en torno al 50% en los
procesos administrativos). De esta manera, el coste y tiempos
de los procesos administrativos se reduce drásticamente ya
que se automatiza en gran medida evitando gran parte de las
ineficiencias del proceso. Influye claramente a los procesos
de gestión de pedidos, gestión de producción,
2.
Mayor transparencia e información del proceso lo que aporta
mejor planificación y mayor flexibilidad. Esta característica
es básica en un entorno cambiante como el actual en el que
la información es básica para adaptarse y responder rápidamente
a la demanda.
Obviamente,
en este caso concreto también debería plantearse el
impacto de Internet en la distribución.
Este
ejemplo muestra básicamente las oportunidades de la gestión
de la información empleando los ERPs y soluciones de la gestión
de cadena de suministro. Beneficios similares en otros procesos
se encuentran con herramientas de gestión de relaciones con
los clientes, gestión del conocimiento, business intelligence,
portales corporativos, etc.
Tal
como se comentaba al inicio, una redefinición de procesos
tan radical como la comentada no se puede conseguir sin la
tecnología aunque tampoco se puede conseguir sin una visión
clara de los procesos y los costes.
Como
conclusión, las organizaciones que tienen un claro mapa de
sus procesos deberían analizar el impacto de las Nuevas Tecnologías
en cada uno de ellos, y más importante aún entre todos ellos,
para mejorar su eficacia y eficiencia y por tanto, estar más
cerca de la Excelencia en sus operaciones.
*Eduardo
Navarro es Socio Director de Improven
Consultores
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