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e-Learning:
una herramienta estratégica de cambio
Entrevistado: Raúl Mura (Director UNCA Virtual)
La utilización de las TIC ya
es una realidad en la educación superior, y el aprendizaje
online rápidamente se está constituyendo en una de
las demandas centrales de la sociedad.
Con
el objetivo de brindar una amplia oferta educativa a la comunidad
universitaria iberoamericana, la Universidad Nacional de Catamarca
(UNCA), lanzó su programa UNCA Virtual, a través del
cual busca complementar, actualizar y mejorar su oferta educativa
actual. Justamente, en la provincia de Catamarca (Argentina), estuvimos
dialogando con el Director de esta iniciativa académica,
Raúl Mura, quien nos interiorizó sobre las particularidades
del proyecto y realizó un análisis sobre la actualidad
del e-learning en Latinoamérica.
¿Por qué la UNCA tomó la decisión
de iniciar un programa virtual?
La ANUIES de México en su informe del año 2000 nos
dice que la Educación Superior adoptó la modalidad
abierta y a distancia fundamentalmente para responder a la fuerte
demanda que se dio como consecuencia del aumento de egresados en
los niveles previos al superior, el crecimiento de la población,
las demandas sociales por acceder a la educación superior,
y la búsqueda de nuevas formas de enseñanza y aprendizaje.
La utilización de las TIC ya es una realidad en muchas universidades,
facultades o cátedras. Y un uso verdaderamente innovador
de las mismas, es la demanda actual a las instituciones que pretendan
avanzar hacia un cambio genuino, que les permita ingresar plenamente
a la Sociedad del Conocimiento.
La creación del Campus Virtual, como una gran herramienta
de la educación a distancia, dotará a los programas
de esta modalidad de un poderoso dispositivo de comunicación
y distribución de saberes que, además, ofrece espacios
para atender, orientar, recibir y evaluar a los participantes, parafraseando
a la Especialista Marta Mena.
En este caso en particular, la necesidad de implementar un desarrollo
virtual de la oferta académica de la Universidad Nacional
de Catamarca se sustenta en razón de que la modalidad educativa
en cuestión constituye una de las demandas centrales de la
sociedad del siglo XXI.
La gestión de una universidad entendida como organización
socialmente activa, abierta e interconectada con su entorno; en
la cual se formen individuos portadores de una cultura de aprendizaje
continuo, capaces de actuar en ambientes intensivos en información,
mediante un uso racional de las nuevas tecnologías de la
información y las comunicaciones; resulta un mandato para
el desarrollo de nuestra sociedad.
En efecto, la Universidad debe responder a las demandas de la comunidad
y atender las particularidades del cambio social y económico,
convirtiéndose en agente de desarrollo en función
a los objetivos históricos que respaldaron su creación.
Es de su competencia preparar los recursos humanos que el país
requiere, apelando a nuevas estrategias de incorporación
de alumnos potenciales que no puedan desplazarse de sus lugares
de residencia habituales o que, por razones de tiempo, decidan adoptar
una estrategia de continuidad de estudios.
Para ello, es necesario institucionalizar las actividades de transformación
de las ofertas académicas hacia la modalidad a distancia,
complementando la oferta presencial que posee la universidad en
todos sus niveles. Se parte del convencimiento que no es un proceso
automático, que la decisión llevará sus tiempos
y esfuerzos para verla cristalizada en las acciones específicas.
Pero debe realizarse con el convencimiento de que la pertenencia
real a la Sociedad del Conocimiento no admite que las instituciones
de educación superior ignoren estrategias de innovación
y reestructuración de sus ofertas académicas.
¿Por qué eligieron la plataforma WebCampus
Tecnonexo?
La especialista Marta Mena de la UBA (Argentina) en una ponencia
presentada a la III Reunión Regional de Educación
a Distancia decía que la creación del Campus Virtual
dotará a los programas de educación a distancia de
un poderoso dispositivo de comunicación y distribución
de saberes que, además, ofrece espacios para atender, orientar,
recibir y evaluar a los participantes.
Tecnonexo es una empresa que se ha preparado para estas nuevas demandas
educativas, que provienen de los avances en la incorporación
de las NTIC al quehacer universitario, desarrollando un Web Campus
que se presenta con las condiciones necesarias para sostener ofertas
académicas de las universidades; el mismo además resulta
flexible para atender las particularidades requeridas por la Universidad
Nacional de Catamarca.
El conocimiento sobre la solvencia técnica de Tecnonexo para
emprendimientos de esta naturaleza fueron razones decisivas para
la opción que tomo la Universidad.
Por otra parte, la dilatada experiencia en la atención de
requerimientos de distintas modalidades educativas y la diversidad
de instituciones que cuentan en su cartera de clientes, nos permite
alentar grandes esperanzas sobre el futuro del proyecto conjunto
que hemos encarado.
¿Qué perspectivas de futuro tiene la UNCA
Virtual?
Las perspectivas son excelentes si la observamos desde la dimensión
de la demanda actual. Dependerá de nosotros como Universidad
que construyamos una oferta adecuada.
Hoy contamos con la firme voluntad de los órganos de conducción
de la Universidad y las Facultades; se desarrollaron las primeras
actividades de formación de docentes en la modalidad y, específicamente
en la metodología de e-learning, a través del campus
virtual.
Además, estamos ligados a una vasta red de instituciones
que actuarán como referentes locales de la UNCA Virtual en
todo el país y se continuará desarrollando una estrategia
institucional que fortalezca la propuesta hacia otras regiones de
Latinoamérica.
¿La universidad virtual es la universidad del futuro?
El Consejo de Rectores de las Universidades Españolas planteó
en su informe "Universidad 2000" que la educación
superior se enfrenta hoy a la exigencia de dar una nueva función
a la institución y al sistema de formación permanente,
renovando los instrumentos y mecanismos para llevarla a cabo.
Las personas que se inscriben en los cursos de formación
permanente de nivel superior, lo hacen motivados, no tanto por el
deseo de insertarse en el nivel más alto del sistema productivo,
como sucedía durante la postguerra, sino, más bien,
por la necesidad de adquirir de modo rápido una competencia
específica que les permita permanecer en un sistema en permanente
reestructuración y encontrar allí una nueva colocación.
Esto significa que la Universidad debe estar en condiciones de transmitir
conocimientos "just in time", a flujo continuo.
A esta actualización permanente de los contenidos, se vincula
la necesidad de revisar modelos y métodos de enseñanza
y de aprendizaje; requisito puesto por las modificaciones profundas
que las nuevas tecnologías introducen en los modos de transmisión
del conocimiento.
En este contexto, la universidad, institución que ha satisfecho
por años las necesidades de formación avanzada, debe,
si quiere mantener un rol adecuado a su tradición y a sus
potencialidades en el desarrollo cultural y social, identificar
nuevas estrategias que le permitan responder a las nuevas necesidades
y llegar a los nuevos usuarios. La modalidad de "Universidad
Virtual" es una de las formas, quizás la más
adecuada, para responder a estas nuevas exigencias que la hacen
presentarse como la alternativa de universidad en el futuro.
¿Qué beneficios le aporta la virtualidad a
la educación superior?
El Plan Maestro de Educación Superior Abierta y a Distancia
de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones
de Educación Superior de México reconoce que "...la
educación a distancia, por su esencia basada en el aprendizaje,
tiene un efecto multiplicador y enriquecedor en la educación
presencial, ya que favorece y fortalece el trabajo en equipo, el
aprendizaje basado en la resolución de problemas, las habilidades
para la comunicación, la creatividad y la capacidad de innovar.
Esto constituye una parte esencial de la estrategia para el fortalecimiento
de la educación superior de la nación. Más
aún, el desarrollo de la educación a distancia se
concibe como motor que impulse la flexibilización y apertura
del Sistema de Educación Superior, y la integración
de éste en un continuo, en el cual el tránsito entre
las diferentes modalidades educativas fluya de manera libre y natural.
Es decir, se le concibe como una herramienta estratégica
del cambio".
Por otra parte, la calidad de las ofertas académicas se elevan.
Decimos esto porque la exposición del trabajo docente a la
evaluación continua de su actividad, lleva a una preocupación
creciente por la formación continua y actualización
de las propuestas áulicas.
¿Cuáles son los mayores obstáculos
que tiene la educación superior virtual en la actualidad?
Para poderse adaptar al medio cambiante, es necesario flexibilidad.
Pero en muchos países las universidades son rígidas,
especialmente cuando se trata de hacer cambios en su estructura,
programas o formas de operar. Este entorno de aprendizaje virtual,
disponible las 24 horas del día responde a las requeridas
necesidades de docentes y alumnos de comunicación directa
y atención personalizada inmediata o diferida.
El éxito de estos emprendimientos no dependerá tanto
de limitaciones tecnológicas como de la falta de un adecuado
marco pedagógico que permita generar apropiadas estrategias
de enseñanza y de aprendizaje. Para ellos es necesario que
la masa crítica de la universidad; los docentes; generen
una adecuación de su cultura, de sus prácticas, que
"desarrollen" nuevas competencias para el ejercicio de
la función de enseñanza.
Esta tarea no es sencilla, presenta una complejidad que deviene
de los diferentes estratos generacionales presentes en el profesorado
universitario. En consecuencia, como todo mecanismo de innovación,
es probable que la propuesta empiece a desarrollarse a partir de
un grupo que opere como agente proactivo del cambio y buscar que
la generalización sea lo suficientemente rápida pero
que a la vez no genere rupturas o fricciones entre las dos lógicas
que se instalan para posibilitar el cambio.
Otro inconveniente que se presenta en sociedades como las nuestras
deviene de la disponibilidad de recursos tecnológicos, por
un lado, y de recursos financieros, por el otro.
En el primer caso, la incorporación de nuevas tecnologías
no registra un comportamiento homogéneo en nuestras universidades,
si bien en los últimos años se ha avanzado notablemente
en este sentido aún quedan vastos sectores que en la función
de enseñanza no han incorporado las NTIC al desarrollo de
su actividad; la incorporación tecnológica se ha orientado
a automatizar el funcionamiento de la administración económica,
financiera y académica, pero no ha llegado a la rutina de
la enseñanza.
En el segundo caso, las recurrentes crisis de financiamiento de
la educación superior en la gran mayoría de nuestros
países en las últimas décadas, impactan sobre
las estrategias de innovación y desarrollo de nuevas propuestas
en la gestión universitaria. Sin profundizar en este tema,
todo proceso de cambio requiere su consecuente inversión,
los recursos disponibles son escasos y a la hora de priorizar se
trata de conservar lo existente, si bien esto no se puede generalizar
es una práctica recurrente.
¿Qué pasos le aconsejaría seguir a
aquellas universidades iberoamericanas que están meditando
la posibilidad de iniciar un programa virtual?
En primer lugar citaría a Drucker, cuando propone que "al
futuro no lo predigo; lo empiezo a construir desde hoy". Esta
frase que admiro por su claridad para ubicarnos sobre este turbulento
escenario de principios de siglo, nos indica claramente, aplicándola
a este tema, que los tiempos para la virtualización ya no
son del futuro sino que son del presente. Toda universidad que pretenda
seguir existiendo como tal debe encarar un proceso de esta naturaleza,
de otra manera estaría dándole la espalda a una demanda
generalizada de la sociedad.
Con esto no queremos decir que un Programa Virtual solucione los
problemas de las universidades, sino que es una parte ineludible
en el pensamiento de una estrategia de desarrollo institucional
de una universidad.
En segundo lugar, la búsqueda de un adecuado soporte tecnológico
para su Programa Virtual presenta diferentes posibilidades. Si no
es posible desarrollar un soporte tecnológico propio o no
contar con recursos económicos para adquirir un proyecto
tipo "llave en mano"; una alternativa posible y efectiva
es la asociación con empresas proveedoras de este tipo de
servicios.
Una tercera sugerencia; no menor por cierto, es la decisión
de la cumbre estratégica de la Universidad y de las Unidades
Académicas del cambio que hay que realizar; no tan solo de
la voluntad sino del pleno reconocimiento del significado de aplicar
una modalidad de este tipo.
Por último, la necesidad de contar con una adecuada estrategia
de reconversión de sus docentes; no tan solo en la modalidad
de educación a distancia, sino también en la adecuación
de su cultura a las necesidades de un Sistema Nuevo. Pasar de la
Cultura de la Galaxia Gutenberg a la Cultura del Ser Digital como
lo designa Negroponte no es una tarea simple, requiere de las voluntades
individuales más allá de la voluntad institucional.
¿Por qué un estudiante debería inclinarse
por esta modalidad?
La modalidad presenta una versatilidad en el desarrollo de los estudios
para los estudiantes que la hace muy competitiva a la hora de elegir
como realizar estudios superiores. Los niveles de pobreza que presenta
nuestra región Latinoamericana son un dato de nuestra realidad;
la baja tasa de escolarización en la educación superior
también es otro dato de nuestra región; la modalidad
abarata los costos de las familias para la continuidad de estudios
superiores; presenta mecanismos directos de comunicación
con el docente; hay un seguimiento casi personalizado de cada alumno
en el Aula Virtual; permite la elección de los tiempos y
los lugares de estudio; etc.; estas son algunas de las buenas razones
que hacen que esta modalidad sea la modalidad del futuro de las
universidades.
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