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Situación
de la educación virtual en Chile
"En
Chile, la empresa sigue pensando básicamente en e-learning
como una responsabilidad de Recursos Humanos y esto implica
que a nivel general el e-learning se asocia al suministro
de cursos", subrayó el Director de e-Learning
en Chile del GEC (Grupo UOC), Javier Martínez Aldanondo.
"Falta vincular y entender el aprendizaje como directamente
relacionado con la estrategia de negocio y entender el papel
que las tecnologías pueden jugar en optimizar este
proceso", expresó.
Para el especialista "el costo, tanto por el precio
de los productos como por el hecho de que el e-learning se
entiende como medio de abaratar la formación, es un
elemento todavía demasiado relevante como factor de
compra y los productos siguen siendo commodities del estilo
de cursos de ofimática, idiomas, etc".
"El índice de penetración del e-learning
en las grandes empresas chilenas aún es reducido. Mientras
que el sector público apenas tiene capacidad de compra
excepto para algunas iniciativas aisladas", puntualizó
Martínez Aldanondo.
"El mercado está poco maduro y se sigue comprando
más productos que servicios. Aunque creo que la fase
"tecnológica", donde todo proyecto se abordaba
desde la tecnología, ya está siendo superada.
Empiezan a aparecer conceptos de KM, comunidades virtuales
y universidades corporativas, pero faltan ofertas integrales.
Exceptuando contados proyectos, la mayoría son poco
innovadores y están escasamente desarrollados",
indicó el ejecutivo.
Consultado sobre las perspectivas 2004 de la actividad en
Chile, el responsable local de GEC, manifestó sus esperanzas
de que se empiece a identificar el e-learning como herramienta
de gestión de la empresa. "Poco a poco se debería
hacer extensible a otros ámbitos de la organización
además de Recursos Humanos, aunque el factor "curso"
seguirá siendo muy relevante", opinó.
"A pesar de ser un mercado pequeño, el índice
de penetración del e-learning en las grandes empresas
tiene mucho margen de crecimiento y por tanto, el sector fuerzas
armadas y los fondos internacionales para el sector público
debiesen ser los motores del desarrollo del sector",
consideró.
Para Martínez Aldanondo "los clientes van a comenzar
a exigir proveedores y aliados con experiencia, capaces de
acompañarlos de proyectos integrales y de largo alcance.
En este contexto, la gestión del conocimiento y las
universidades corporativas deberían comenzar a consolidarse
y tendríamos que ver un trabajo más cercano
entre el mundo universitario y el empresarial".
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