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¿Es
posible la mundialización de los beneficios de la información?
Autor:
Nicolás Hellers
Un estudio elaborado por especialistas de la Organización de las Naciones
Unidas platea como objetivo que las TIC redunden en vidas más productivas y
saludables, y en mayores libertades y conocimientos para la sociedad.
El extenso Informe sobre Desarrollo Humano 2001, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, se refiere a la manera en que las personas pueden crear y utilizar la tecnología para mejorar sus vidas. En este sentido, trata de formular nuevas políticas publicas que orienten hacia el desarrollo humano las revoluciones en materia de tecnología de la información y comunicaciones, entre otras cuestiones. El objetivo es que las TIC redunden en vidas más productivas y saludables, y en mayores libertades y conocimientos para la sociedad.
Más
allá de estas buenas intenciones, no son pocas las personas
que dudan de la utilidad que puedan tener las tecnologías
de última generación para los países en vías de desarrollo,
y la incertidumbre se acentúa aún más respecto de aquellas
naciones que se encuentran lejos de cualquier posibilidad
de crecimiento. De todos modos, el peor de los temores gira
en torno a la probabilidad de que estas innovaciones agraven
las ya brutales desigualdades entre países pobres y ricos.
Al fin de cuentas, la tecnología se crea en respuesta a las
presiones del mercado y no en función de las necesidades de
los pobres, que tienen poco poder de compra.
Lo cierto es que el mapa mundial de los logros tecnológicos presentado en este informe, revela enormes desigualdades entre los países, no sólo en lo concerniente a la innovación y el acceso a la información, sino también en lo referente a la educación y las aptitudes necesarias para aprovechar eficazmente la tecnología. Sobre el particular y en una contribución especial para las Naciones Unidas, el presidente de la República de Corea, Kim Dae-Jung, considera que "el aumento de la capacidad de la información puede traer prosperidad, al elevar la eficiencia. Sin embargo, al mismo tiempo, aumentará la brecha digital entre los que tienen acceso a la tecnología de la información y los que no la tienen", sostiene, para luego agregar que "todo el mundo debe cooperar para eliminar esta brecha y propiciar la prosperidad común". Con ese fin, propone convertir la "mundialización de la información" en "mundialización de los beneficios de la información". "Las naciones en desarrollo deben estar en condiciones de participar de este proceso de aumento de la capacidad de información y de recibir la parte de los beneficios que le corresponden", añora. "Debemos hacer un esfuerzo común, en los planos regional y mundial, para que toda la humanidad pueda compartir los beneficios de las tecnologías de avanzada de la información y las comunicaciones", subraya el premier surcoreano.
Frente
a los habituales temores y amenazas, se suele pensar que la
gente tiene acceso a la tecnología de punta sólo si tiene
fuertes ingresos. Pero para los especialistas de la ONU es
posible invertir el curso de este proceso. "Las inversiones
en tecnología y educación pueden dotar a los individuos de
mejores instrumentos, de modo que sean más productivos y prósperos".
Para reforzar este punto de vista aseguran que los adelantos
del siglo XX, en cuanto a desarrollo humano y erradicación
de la pobreza (sin importar el grado de crecimiento de cada
país) fueron, en gran medida, consecuencia de grandes adelantos
tecnológicos, que si bien en su mayoría fueron operados por
los países más industrializados, luego derivaron en beneficio
de naciones con pocos recursos, principalmente en materia
de salud, educación y comunicaciones. "Los adelantos basados
en la tecnología no suelen ser adelantos aislados -aseguran-
sino que por lo general poseen un efecto multiplicador e influyen
sobre el desarrollo".
De
hecho, las transformaciones tecnológicas actuales son más
rápidas sin que aumenten los costos. Para ser más precisos,
los valores disminuyen año tras año, al punto de que el costo
del megabit de almacenamiento de información redujo su valor
desde 5.257 dólares en 1970 a 0,17 dólar en 1999, aumentando
las posibilidades de lo que las personas puedan lograr mediante
la tecnología.
Entre
las ventajas que introducen las TIC, se cuentan nuevas modalidades
de:
a) Participación: Internet permite que las personas se comuniquen
y obtengan información de maneras que nunca habrían sido posibles
antes, y proporcionan alternativas espectaculares de participación
en decisiones que afectan directamente a sus vidas. b) Conocimiento:
las TIC pueden proporcionar acceso rápido y de bajo costo,
a la información, en casi todas las esferas de las actividades
humanas.
c) Nuevas posibilidades de empleo y exportación: a medida
que el comercio electrónico quiebra las barreras de la distancia
y la información sobre los mercados, hay un potencial a largo
plazo de enorme magnitud para algunos países en desarrollo.
Por ejemplo, en el año 2000, un 44% de las exportaciones de
Costa Rica y un 26% de las de México fueron de alta tecnología.
En el caso de Argentina, a partir de la devaluación operada
en enero de 2002 y la competitividad internacional subsiguiente
que otorgó a los productos locales, empresas como Tecnonexo
comienzan a abrir nuevos mercados tecnológicos en Estados
Unidos y Europa.
Conclusiones
El
informe de las Naciones Unidas sostiene que, a escala mundial,
son las políticas y no los actos caritativos, lo que determinará
-en última instancia- si las nuevas tecnologías se han de
transformar en un instrumento de desarrollo humano.
La evolución tecnológica y la mundialización están creando
la era de las redes; y esto está cambiando la manera en que
se crea y difunde la tecnología. Del mismo modo que el motor
a vapor y la electricidad acentuaron la energía física para
posibilitar la revolución industrial, los prodigiosos adelantos
en materia digital están realzando el poder del cerebro.
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