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"Las TIC deben entrar en la vida diaria de la educación"
Entrevistada: Maruja Gutiérrez Díaz
(Programa e-Learning 2004-2006, Comisión Europea)
Autor: David Segarra (Gerente de contenidos del portal eLearningEuropa.info)
El Consejo de la UE acaba de aprobar el Programa
e-Learning 2004-2006. Unos 44 millones de euros van a ser invertidos
para incentivar el hermanamiento de escuelas, el desarrollo de campus
virtuales y la promoción de la alfabetización digital.
Conversamos con una de sus responsables.
Maruja
Gutiérrez Díaz es una de las responsables directas
de la elaboración y desarrollo del Programa e-Learning 2004-2006.
En esta entrevista, la Directora de la Unidad Multimedia de la Dirección
General de Educación y Cultura de la Comisión Europea
presenta las acciones que se van a emprender y su previsible repercusión.
El Programa e-Learning entrará en vigor el próximo
mes de enero y se espera que actúe como un catalizador.
Según explica Maruja Gutiérrez, "la Comisión
Europea pretende que las nuevas tecnologías entren en la
vida diaria de la educación a todos los niveles, y para conseguir
este objetivo vamos a ser muy pragmáticos. El Programa e-Learning
no va a reinventar nada, sino a aprovechar los resultados de proyectos
ya realizados para ponerlos al alcance todo el mundo".
¿Cuál será la acción principal
del Programa eLearning?
El hermanamiento de escuelas. La Comisión Europea va a dedicar
casi la mitad del presupuesto a este apartado: unos 7 millones de
euros anuales. Se trata de un proyecto muy ambicioso. El hermanamiento
de escuelas nos ayudará a fomentar la dimensión europea
en la educación. Vemos ahí otra vez el valor de las
nuevas tecnologías como elemento de cambio.
¿En qué va a consistir el hermanamiento de
escuelas?
Se trata de utilizar las tecnologías de la información
y de la comunicación para establecer relaciones de cooperación
entre centros escolares situados en países distintos. Nuestro
objetivo es que ningún niño salga de la escuela sin
haber participado en algún proyecto europeo de este tipo.
Pero de momento vamos a propiciar que al menos 30.000 escuelas europeas
se hermanen mediante Internet antes del año 2007.
¿Cómo van a plantear la cuestión lingüística?
Por nuestra experiencia, cuando hay muchos socios se suele utilizar
una única lengua vehicular, que casi siempre es el inglés.
Por ello, el programa de hermanamiento escolar sólo va a
requerir la existencia de dos socios. De esta manera, queremos fomentar
que se utilice el mayor número posible de lenguas, en consonancia
con los esfuerzos de la Comisión Europea para promover la
diversidad lingüística y cultural.
¿Qué medidas concretas se van a aplicar para incentivar
los hermanamientos?
Como no nos parece viable financiar directamente a las escuelas,
porque la cantidad de centros de enseñanza que hay en Europa
es enorme, nuestra estrategia se va a basar en facilitar una serie
de recursos y de herramientas para los profesores. En primer lugar,
estamos haciendo una recopilación de ejemplos interesantes
de hermanamiento que puedan inspirar a los docentes. También
vamos a desarrollar una buena descripción de los sistemas
escolares para facilitar que el profesor sepa como buscar una escuela
parecida en otro sistema educativo. Asimismo, prepararemos una herramienta
de búsqueda de socios. Toda esta información y las
herramientas de hermanamiento van a ser accesibles a través
de un portal que vamos a desarrollar en Internet.
¿De qué manera piensa la Comisión Europea dar
a conocer la iniciativa y fomentar la participación de las
escuelas en el Programa?
Pediremos a las asociaciones europeas que favorezcan esas experiencias.
Y haremos un llamamiento a la creatividad de los profesores, para
que enfoquen los hermanamientos teniendo en cuenta circunstancias
de cada centro. Creemos que se pueden producir muchos resultados
pedagógicamente interesantes con pocos recursos.
¿Cuál es el calendario previsto para el desarrollo
del programa de hermanamientos?
En la primavera boreal de 2004 vamos a lanzar una campaña
de información. Esperamos que en el verano todas los centros
escolares tengan conocimiento de esta iniciativa y que los primeros
hermanamientos empiecen en septiembre de 2004. También estamos
estudiando la posibilidad de crear una red de profesores pioneros,
particularmente dinámicos y experimentados en estos temas,
para que puedan ayudar y animar al resto.
El segundo gran tema del Programa e-Learning es el desarrollo de
campus universitarios virtuales.
A este tema dedicaremos el 30% de los recursos del programa con
el objetivo de impulsar la movilidad virtual mediante las nuevas
tecnologías. Pongamos un ejemplo muy simple: un alumno danés
que esté estudiando filología francesa, ¿por
qué no podría asistir por Internet a una clase en
una universidad francesa o belga? Por ello vamos a ayudar a que
una serie de universidades se pongan de acuerdo y firmen convenios
de intercambio de estudiantes para desarrollar cursos piloto en
línea. Nuestro modelo de referencia es el programa Erasmus.
Este planteamiento puede incluso ayudar a los mismos beneficiarios
de Erasmus, que pueden tener problemas por perder durante el periodo
de la beca el contacto con su punto de origen. Las TIC permiten
mantener fácilmente tanto ese contacto con el punto de origen
como, a la vuelta, la relación con el país visitado,
de modo que resulte más provechoso el esfuerzo y la inversión
que supone la estancia en el extranjero.
¿Quedan muchos obstáculos por resolver en
este ámbito?
Para poner esto en práctica hay que superar ciertos problemas,
y uno de ellos es el de los créditos. El Sistema Europeo
de Transferencia de Créditos tiene muy poco en cuenta las
asignaturas virtuales, porque todavía no se ha definido cómo
se valora el tiempo que el estudiante ha dedicado. Tampoco está
claro como evaluar los conocimientos adquiridos en línea.
Los exámenes virtuales todavía no se admiten. Nos
quedan muchas cosas por resolver. Por eso vamos a apoyar el desarrollo
de experiencias piloto que nos ayuden a identificar soluciones.
El último gran eje del Programa e-Learning es la
alfabetización digital.
El concepto de alfabetización digital nace en la cumbre europea
de Lisboa en el año 2000, cuando se constata la carencia
de personal cualificado para ocupar puestos de trabajo relacionados
con las nuevas tecnologías. Es evidente que hay carencias
en este ámbito, pero a veces esto se ha analizado de una
manera muy simplista, como si se tratara solamente de aprender a
usar el ordenador y algunos programas. Y el problema es mucho más
amplio.
Ahora se empieza a constatar que la dificultad de utilizar las TIC
tiene implicaciones sociales relacionadas con el ejercicio de la
ciudadanía.
Exactamente. En un momento en que los servicios de la Administración
pública se ofrecen a través de la red o que el voto
se empieza a ejercer de forma electrónica, todavía
hay mucha gente que no sabe utilizar el correo electrónico
o que no se atreve a hacer la declaración de la renta por
Internet. Por ello, queremos ayudar a que las asociaciones que trabajan
sobre el terreno en el mundo de la educación fomenten una
actitud crítica de apropiación y comprensión
de las nuevas tecnologías. Aquí está claro
que existe un factor de edad, porque para los niños el ordenador
es algo normal y no tienen que mirar el manual de instrucciones
para utilizarlo. Se trata más bien de ayudar a los adultos,
sobre todo por encima de los 40 o 50 años.
¿Qué actuaciones concretas proponen para aumentar
la cultura digital?
Proponemos medidas muy simples. Vamos a apoyar el trabajo de asociaciones
y de redes que trabajen en este campo. Queremos, por ejemplo, difundir
los resultados de investigaciones sobre la interfaz hombre-máquina,
que aportan mucha información sobre estas cuestiones. Asimismo,
vamos a prestar una atención especial a la formación
de adultos que por su edad no hayan tenido acceso al uso de las
tecnologías.
Queda una última línea de acción con
medidas transversales.
Se trata de concienciar, coordinar, dar a conocer y conectar. Queremos
que la información circule y que los distintos actores conozcan
los recursos. Y un apartado específico que vamos a potenciar
es la interoperabilidad. Para crear un terreno favorable a la inversión
es necesario disponer de normas y estándares. Las empresas
necesitan estar seguras de que un determinado producto va a funcionar
en todos los ordenadores o en otros países. Las normas deben
dar a las pequeñas y medianas empresas la seguridad de que
las aplicaciones que desarrollen podrán penetrar en el mercado.
Uno de los temas en que se debe avanzar es, por ejemplo, el de los
metadatos, que son "etiquetas" de clasificación
que permiten que se pueda buscar el material. Podemos impulsar el
progreso en este ámbito con medidas poco costosas, pero de
gran relevancia política.
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