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Las TIC reafirman el diálogo narrativo en el proceso e-learning
Omar Villota Hurtado
La educación virtual recupera el diálogo,
frente a la falta de reciprocidad sobre las perspectivas del estudiante
que genera la modalidad presencial. La postura de un reconocido
especialista en aprendizaje online.
Educación
y comunicación son dos procesos sociales de interacción
que dan valor a la sociedad y se diferencian entre sí por
la lenta y difícil toma de conciencia de la personalidad
individual o colectiva, según sea el caso. La educación
construye sentido, significados, cultura, valores humanos mientras
que la comunicación, desde el signo, busca la adhesión
y la pertenencia al grupo. Ambos requieren del diálogo, porque
es decisivo en la confrontación de las personalidades y establece
las relaciones humanas.
Bajo este preámbulo de similitud sostengo que el ingreso
de las Tecnologías de Información y Comunicación
-TIC- al proceso e-learning ha revalidado el diálogo en un
espacio entendido de discurso, discurrir, razonar, conversar, y
materializado en el lenguaje de la escritura. Una causa de tal reafirmación
se apoya en que el diálogo narrativo -al interior del aula
presencial- se ha quedado sin reciprocidad sobre las perspectivas
del estudiante, por tanto, convertido en el monólogo del
profesor, excluye al estudiante a aprender lo que debe saber según
sus capacidades.
Con las TIC, la comunidad virtual académica encuentra más
parámetros para comparar, compartir, adquirir información
y en consecuencia, construir conocimiento pues "la información
se está convirtiendo, más que nunca, en un bien inapreciable,
cuyo valor crece con el tiempo y se vuelve un recurso crítico
para el desarrollo humano. Las ventajas comparativas de las naciones
se expresan ahora como la habilidad de los países para adquirir,
organizar, hallar y diseminar la información por medio de
la comunicación, de las tecnologías de procesamiento
de la información y de complejas redes de información
que dan soporte a la hechura de políticas y al proceso de
desarrollo" [1].
El regulador de la interacción
Se ha reconocido, desde investigaciones sobre la representación
del conocimiento, que el conocimiento del mundo debe ser efectivamente
almacenado, organizado y comunicado durante la comprensión;
que ésta organización del conocimiento se encuentra
en forma pre-consolidada denominada argumentos y, que éstos
argumentos representan el conocimiento estereotipado y consensual
que las personas tienen de las acciones, de los acontecimientos
y de los episodios en la vida social.
La tendencia del modelo entonces se orienta hacia los sistemas integrados;
es decir, que la educación -inmersa en las TIC- genere metacognición,
capacidad desde la cual el estudiante aprende a aprender y donde
los métodos son más importantes que los datos y las
fechas historiográficos. Este aprendizaje desde el entorno
virtual ocasiona en el estudiante flexibilidad cognitiva relacionada
con la formación de competencias para resolver problemas
en situaciones cambiantes, pues mediante este método se analiza
la información desde un sentido no lineal debido a las características
de los textos empleados (hipertexto, multimedia e interactividad)
y a la convergencia de diferentes puntos de vista de un tema.
Nuestro reto, como tutores de una sociedad de información
y conocimiento colaborativa, es tener información claramente
referida y catalogada sobre lo que pasó en cada ocasión
para construir así conocimiento nuevo mediante la acción
del diálogo narrativo que emplea producciones escritas.
La interacción educativa dada a través del diálogo
narrativo puede ser el medio ideal para formular, reproducir y construir
un aprendizaje con sentido social y real, para que el estudiante
conozca el valor de la información y genere formaciones culturales
desde construcciones lógicas, estructuradas y determinadas
por su actitud humana (desde sus producciones de textos escritos
individuales).
Una justificación estriba en la importancia del significado
que sobrepasa a la información y desde el cual el estudiante
compone, recompone y descompone los materiales que dispone con base
en la dinámica de las estructuras formales de su pensamiento.
En otros términos: cuando se integran datos, información
y conocimiento los argumentos nuevos serán en un todo coherentes
al conocimiento agrupado y la construcción de conocimiento
y creencias, mediadas por el diálogo narrativo, se manifiestan
en ambientes de socialización, sean estos de percepción
personal o de interacción social.
El diálogo narrativo como regulador del proceso de e-learning
denota un desarrollo interactivo cuyo resultado final es pensamiento
y comunicación. También el diálogo como regulador
de la interacción implica algunas suposiciones tales como
(2):
Los principios cognitivos los comparten todos los usuarios del lenguaje,
lo que garantiza capacidad para la comprensión recíproca.
En la interacción los actores u observadores pueden beneficiarse
de experiencias o de modelos situacionales (3) similares, lo que
permite una evocación y comunicación semejante sobre
esas experiencias, sobre el uso de los modelos de acción
y sobre la interacción futura.
Al permitirse que grupos de personas dispongan de modelos similares
éstos pueden usarse nuevamente como input en el proceso de
aprendizaje, alojando y sistematizando la acción y la experiencia
personal, convirtiéndola en ejemplo para que los estudiantes
fomenten sus aptitudes con el fin de actuar de manera compartida
en casos análogos y ayudar a la formación integral.
Considerando que los modelos se forman a partir del texto y de la
situación comunicacional misma, entonces las interpretaciones
pueden ser compartidas nuevamente por quienes participen de esos
sucesos comunicacionales.
El aprendizaje supone la descontextualización y abstracción
de los modelos y de formación de conocimiento (convencional
o estereotipado) y creencias organizados en estructuras, disposición
de los significados de las palabras en cláusulas y proposiciones
de la oración para que se relacionen en pares coherentes
y en secuencias.
La subjetividad es un logro debido a la variedad del conocimiento
y de creencias que existen sobre una situación. Esto es que
distintos usuarios del lenguaje pueden percibir diferentes tipos
de información y asignarles significados locales y globales
variables. Esta diferencia de opiniones y actitudes influyen sobre
el proceso de interpretación, sobre las estructuras y sobre
los modelos alojados temporalmente en la memoria episódica.
Este enfoque estructuralista a su vez "establece también
el significado de los mensajes, las capacidades de información,
las cualidades de propuesta activa o de reiteración"
(4).
*Omar
Villota Hurtado es Magíster en Comunicación Digital,
Especialista en redes de información y documentación
y Comunicador social de Colombia, con experiencia como consultor
en creación de Entornos Ecológicos de Información,
desarrollo de Ambientes de Comunicación Digital, y empleo
de herramientas case para el diseño visual de sitios web.
Referencias:
1) Vikas Nath. Knowledge Networking for Sustainable Development,
London School of Economics, 2000
2) Teun van Dijk. La noticia como discurso. Barcelona: Ediciones
Piados, 1990. pp. 156
3) El modelo situacional es la representación cognitiva de
la información sobre sucesos reales o imaginarios en determinada
situación y transmitida por los usuarios del lenguaje que
agrupan nuestras experiencias acumuladas sobre hechos pasados, interacciones
y discursos. En otros términos: es el referente total del
texto (lo que trata el texto, según usuario del lenguaje)
y almacenado en la memoria episódica. P. Johnson-Laird. Modelos
mentales. Londres: Cambridge University Press, 1983
4) Gabriel Alba. Métodos de análisis de los mensajes.
Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, Departamento de
Comunicaciones, Facultad de Comunicación y Lenguaje. Cuadernos
ocasionales N. 4, 2001. pp. 3-17
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