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El
secreto es cómo se transfiere el conocimiento
TechLearn
2002
Compartimos con el gurú tecnológico
Elliott Masie uno de los mayores eventos sobre e-learning a nivel
mundial. ¿Cuál es el futuro del aprendizaje a partir
de las TIC? Les contamos la experiencia
Durante el desarrollo
de TechLearn 2002, especialistas de todas partes del mundo expusieron
sus consideraciones respecto del futuro del aprendizaje, e intercambiaron
experiencias sobre la utilización de las nuevas tecnologías
en materia de educación. La mayoría de los participantes
coincidió en los notables progresos que ha experimentado
la comunidad educativa, fundamentalmente en el ámbito de
la educación virtual.
La
de este año fue la sexta conferencia de TechLearn 2002. En
una de sus primeras ediciones, allá por 1998, todos los conferencistas
coincidieron en que la colaboración entre la industria, sector
académico y gobierno, era esencial; y que la comunidad educativa
tendría que lograr un balance entre el desarrollo de tecnología
y la elaboración de contenidos. Apenas dos años después,
los grandes temas de la convocatoria incluían: la implementación
del e-learning, las soluciones pedagógicas que reunían
presencialidad y virtualidad en el mismo proceso, y la idea de que
el modelo "Napster" podría afectar severamente
a los contenidos pedagógicos de las propuestas de educación
virtual. El año pasado, el crecimiento de la actividad ya
era evidente: cada vez más colegios con acceso a Internet,
cada vez más oferta de cursos on-line, más gente interesada
en educarse a distancia...
Resulta
notable que hace unos pocos años todavía nos preguntábamos
si podría incorporarse el audio a Internet, angustiados sobre
el desarrollo de herramientas de autoría, tratando de imaginar
si tendría éxito la capacitación virtual. Actualmente,
todo esto ha sido superado. Una muestra de ello son los más
de 1.700 expertos, provenientes de 37 países diferentes,
que se dieron cita en TechLearn 2002.
Elliott
Masie, presidente de Masie Center, especialista en análisis
de tecnología y educación y uno de los protagonistas
indiscutidos de estas jornadas, sostuvo que pese a las dificultades
económicas que estaban atravesando vastas regiones del planeta
y a la recesión que se estaba operando en el seno de las
grandes economías, el futuro del e-learning se planteaba
luminoso.
Al
iniciar su exposición, resaltó algunos fenómenos
que afectan la industria del aprendizaje, como por ejemplo: las
tardanzas en las aprobaciones de inversiones para el área
y la falta de ofertas pedagógicas virtuales capaces de satisfacer
las demandas existentes. De todos modos, el especialista considera
que la distancia entre las necesidades y capacidades de la educación
virtual no son tan grandes como en otros tiempos, y que esta brecha
"probablemente se cerrará pronto".
Masie
destacó la importancia de integrar los sistemas de aprendizaje
al ámbito comercial, para lograr mejores estrategias y consecuentemente
mayores resultados. "El e-learning debe estar enfocado al negocio",
sentenció. Además, apuntó la necesidad de encolumnarse
tras los sistemas de Learning Management Systems (Sistemas de Dirección
del Aprendizaje) y Learning Content Management Systems (Sistemas
de Dirección de los Contenidos Pedagógicos).
Entre
otras observaciones y comentarios, el especialista advirtió
que las compañías ven el aprendizaje como una ventaja
competitiva, señalando que el 38% de los CEO norteamericanos
ven en la escasez de habilidades una amenaza crítica para
el futuro y la salud de sus negocios e industrias. Por otra parte,
Masie señaló que la educación virtual es la
mayor entrega e intercambio on-line y que la efectividad del aprendizaje
no es una razón suficiente para impulsar el e-learning, puesto
que su proposición de valor también debe incluir ahorro
de costos y velocidad, entre otras cuestiones no menos importantes.
De hecho, "se necesita entre un 25-60% menos de tiempo para
llevar la misma cantidad de aprendizaje respecto del aula presencial,
permite capacitarse en tiempos más cortos y en el momento
que se desee, los tiempos comerciales son más rápidos,
y resulta sumamente eficaz para los nuevos empleados. Asimismo,
reduce el costo de la oportunidad perdida hasta en un 60%, disminuye
los viajes y sus gastos hasta un 80%, restringe el error humano
hasta en un 75%, provoca fuertes caídas en los gastos de
papel, achica notablemente los costos de inscripción y administración",
puntualizó.
Estrategias de e-learning
"Una
estrategia de e-aprendizaje le compra tiempo para experimentar,
tiempo para desarrollar un programa. Es mejor hacer lo correcto
en lugar de conseguirlo temprano", aclaró Masie, para
luego sugerir que los gerentes capacitados a partir de un programa
estratégico tienen menos riesgos que aquellos que hacen las
cosas ad hoc. "Desarrollando estrategias de aprendizaje, se
reducen las amenazas", enfatizó. En este sentido, opinó
que las compañías deberían considerar el desarrollo
de cursos de e-learning que instruyan a los vendedores (por citar
un ejemplo), sobre lo que la compañía hace o no hace.
Para
que una estrategia de educación virtual tenga éxito
-siempre de acuerdo a las palabras de Elliott Masie- debe ser entendida
por aprendices, además de contener una visión que
integre trabajo y aprendizaje, que este alineada respecto de los
resultados comerciales, que contenga fases de medición y
evaluación, estructuras orgánicas claras, procesos
suficientemente sistematizados, y capacidad tecnológica.
Tampoco hay que olvidar que los consumidores de educación
a distancia se han vuelto muy sofisticados y que los clientes son
los mejores vendedores.
En
pocas palabras, "el secreto es cómo se transfiere el
conocimiento". Y cómo bien advirtió Steve Kerr,
"si usted piensa que la capacitación es cara, pruebe
con la ignorancia". |