“Nuestro desafío actual es la creación de estructuras para el diálogo”, señala George Simens en la introducción de su nuevo libro electrónico Knowing Knowledge, donde induce a “luchar contra las estructuras que se crean demasiado temprano y como resultado dañan nuestra capacidad para aprender en forma continua.
“El conocimiento ha cambiado desde la categorización y las jerarquías, hacia las redes y ecologías. Esto transforma todo y enfatiza la necesidad de modificar los espacios y estructuras de nuestras organizaciones”, explica el especialista canadiense.
“Supuestamente estamos inmersos en una era de conocimiento. Nuestro trabajo y nuestras vidas están centrados en la creación, comunicación y aplicación del conocimiento. ¿Pero cuál es el conocimiento, cómo se crea y cómo se comparte? ¿Cómo fluye a través de nuestras organizaciones?”, se cuestiona, para luego resolver estas preguntas en su libro.
“Los ciclos de renovación del conocimiento que eran medidos en años y décadas, hoy se han reducido a meses para muchas disciplinas. Hace 50 años la educación formal creaba a la persona, a la oportunidad. Hoy el aprendizaje de toda la vida crea la oportunidad”, destaca el experto.
Siemens considera que el entorno en el que el conocimiento ocurre ha cambiado, y como consecuencia de ello se han modificado sus características, cuya redefinición resume en 8 factores centrales:
1. Abundancia
Siempre hemos tenido acceso a más conocimiento del que podíamos manejar. Esto se ha intensificado en nuestra generación. Los conectores globales han aumentado, se está acelerando el cambio y el crecimiento del conocimiento, y nuestra habilidad para prestar la atención se ve agobiada. Como decía Hagel, solo tenemos 24 horas al día y no todas ellas aplicadas a la obtención de conocimiento. Tratar con esta abundancia requiere nuevas habilidades.
2. Capacidad para la recombinación
Pequeñas porciones de conocimiento que están constituidas como unidades independientes pueden ser recreadas en diferentes medios de difusión y contextos, y utilizadas para crear estructuras más personalizadas y complejas. El conocimiento puede tejerse, conectarse y recombinarse ilimitadamente… creando la posibilidad de acceder a redes personalizadas.
3. Certeza… por ahora
Aún podemos conocer algunas cuestiones con certeza, pero sólo por ahora. Ante la abundancia de información, nuestras demandas de certeza hoy están siendo desafiadas. Al descubrirse algo nuevo, alguien más lo extenderá desde otras perspectivas, o una nueva investigación demostrará que es falso.
4. Desarrollo
Los procesos de producción se han acelerado notablemente y nos han obligado a repensar nuestras habilidades y procesos. “La cañería es más importante que el contenido que transporta. Nuestra habilidad de aprender lo que nosotros necesitamos para mañana es más importante que el conocimiento que tengamos hoy. Cuando el conocimiento se necesita, pero no es conocido, la habilidad de bucear en las fuentes correctas es vital. Cuanto mayor sea el crecimiento y la evolución del conocimiento, el acceso a la información que se necesite será más importante que el conocimiento que el aprendiz posea”, asegura Siemens.
5. Representación a través de los medios de comunicación
En la diversidad del mundo actual confluyen diferentes formatos: textos, videos, audio, juegos y simulaciones, que representan ideas, conceptos y emociones. Los creadores actuales de conocimiento hacen bien en pensar más allá del texto. El conocimiento se ha ampliado con las múltiples alternativas de representación que ofrece la tecnología.
6. Flujo
Una decisión correcta para el día de hoy, puede no ser correcta mañana. En una economía del conocimiento, el flujo de información es el equivalente a la cañería de combustible en una economía industrial. Crear, preservar y utilizar el flujo de conocimiento debe ser una actividad orgánica de importancia en cualquier organización.
El flujo de conocimiento puede compararse con un río que serpentea a través de la ecología de una organización. En ciertas áreas, el río agrupa y en otras mengua. La salud de la ecología de aprendizaje de la organización depende de cómo se nutre ese flujo.
- Inhibidores de flujo. Son elementos inmersos en una red que reducen la posibilidad de circulación de la información y el flujo de conocimiento. Entre ellos podría incluirse a los prejuicios o las nociones preconcebidas. Los inhibidores externos también impactan el flujo de información entre aprendices. El diseño físico de un espacio, la burocracia, o una cultura de conocimiento compartido, influenciará y determinará cómo fluye el conocimiento entre las redes.
- Aceleradores de flujo. Elementos y condiciones inherentes a una red que permiten una rápida formación y distribución de conocimiento. Receptividad y motivación son dos aceleradores importantes.
7. Espacios y estructuras en la organización y diseminación del conocimiento
Resulta crucial generar las estructuras y espacios adecuados para que el conocimiento fluya adecuadamente en una organización. Ellos son los verdaderos agentes del cambio en la actualidad.
Según George Siemens, los ámbitos que no pueden faltar en un proceso de e-learning son:
- un espacio para que se conecten gurúes y principiantes,
- un espacio para la auto-expresión,
- un espacio para el debate y el dialogo,
- un espacio para investigar el conocimiento archivado,
- un espacio para aprender de una manera estructurada,
- un espacio para comunicar nueva información y conocimiento dentro del campo de práctica,
- un espacio para nutrir ideas y probar los procesos.
Por otra parte, las estructuras estáticas evolucionan hacia las estructuras dinámicas, adaptables, descentralizadas y emergentes.
8. Descentralización
La descentralización del conocimiento da marcha atrás con los contenidos formados por otros (expertos, editores) y ofrece la capacidad de conectarse con el conocimiento de la manera en que los usuarios encuentren más conveniente.
El "saber donde" está siendo reemplazado por el "saber qué” y "saber cómo”. El flujo de conocimiento rápido e incesante no puede contenerse y sostenerse en la mente humana. Para sobrevivir, debemos extendernos a través de nuestras redes de computadoras, de seres humanos, de bases de datos, y encontrar nuevas herramientas.
Conocimiento 2006
“El conocimiento está operando de acuerdo a sus nuevas características en un ambiente y contexto modificados. Hoy se forma rápidamente, pero el conocimiento se dispersa a igual velocidad. El conocimiento actual es caótico, desarreglado. Se forma de muchas maneras”, sostiene Siemens.
“A corto plazo, nuestra organización necesitará reflejar un deseo de alinear espacios y estructuras con la naturaleza de conocimiento y el aprendizaje.
Para realizarnos en el nuevo mundo de conocimiento, necesitamos comprender y acceder al poder de conexión y el conocimiento conjunto”, opina.
“El conocimiento será definido por su movimiento a través de nuestras corporaciones y el resto de la sociedad”, vaticina el experto canadiense.