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Perversiones del e-learning
Íñigo
Babot (GeoPlaneta, España)
Consejos para no caer en la trampa de supuestos
proveedores de ofertas pedagógicas o soluciones de educación
virtual, que con sus malas prácticas perjudican a este creciente
sector educativo.
En
el libro de reciente publicación "e-Learning,
Corporate Learning"
se publicaron textualmente algunos mensajes, enviados por varios
de nuestros lectores, donde los propios protagonistas explicaban
los engaños, timos y robos a mano armada a los que ellos
mismos se habían visto sometidos por pretendidos centros
de formación virtual (testimonios muy descarnados). Desde
entonces, casi cada semana nos llegan nuevas y tristes noticias
de acontecimientos desagradables y abusos de la buena fe de muchos
estudiantes, por parte de empresarios sin escrúpulos. Damos
las más sinceras gracias a nuestros amigos españoles
y latinoamericanos por denunciar estas situaciones, y les invitamos
a que lo sigan haciendo sin miedo: será muy beneficioso para
todo nuestro sector.
Estos estraperlistas quieren enriquecerse a costa de honrados ciudadanos,
vendiéndoles supuestos cursos digitalizados que (dicen ellos)
les harán aprender de forma instantánea y casi mágica,
sin ningún esfuerzo. Pero nunca se aprende nada sin ciertas
dosis de trabajo personal. La vida real no es como el film norteamericano
The Matrix, donde te implantan un programa y vives instantáneamente
en un mundo virtual, conviene no olvidarlo. En la vida real, lograr
cosas cuesta tiempo y esfuerzo, aunque las nuevas herramientas digitales
sí facilitan mucho la labor, eso es cierto.
Algunos consumidores caen en la trampa, pues han oído hablar
de la enorme potencia docente del buen e-Learning (y, desde luego,
la educación virtual bien organizada e impartida sí
que tiene una eficacia extraordinariamente alta, a veces incluso
muy superior a la formación presencial), dejándose
convencer por fraudes que imitan los originales, exactamente igual
que un buen Rolex puede ser imitado por un reloj taiwanés
que se intenta vender al mismo precio pero, en realidad, vale 50
veces menos.
En un reportaje de próxima aparición en la revista
e-Learning América Latina sostuve que "allí donde
hay algo de auténtico valor e interés real, allí
donde se esperan fuertes crecimientos, acuden aprovechados para
intentar sacar tajada. Sucede también con el sistema económico
formal: los timadores y ladronzuelos son, desgraciadamente, inevitables.
Pero la buena formación virtual, la bien producida y tutelada
es, indiscutiblemente, una profunda e irreversible evolución
docente y hará mejorar enormemente el sistema educativo global".
Si en eLearning se da la paradoja de que lo bueno es tan potente,
pero lo malo tan pernicioso, ¿cómo distinguir lo uno
de lo otro?
He aquí 9 consejos muy sencillos para un estudiante que desconozca
el sector. Son simples señales de alarma, perfectamente comprensibles
por cualquier potencial comprador de cursos virtuales, que al menos
le ayudarán a no equivocarse de entrada.
Para evitar o minimizar fraudes usted debe desconfiar de:
1- Nombres de centros docentes no reconocidos, especialmente si
imitan o se parecen mucho a otros que sí sean prestigiosos.
Confíe sólo en cursos de universidades u organismos
de calidad muy contrastada y nunca pruebe inventos milagrosos.
2- Promesas de avances rapidísimos y sin esfuerzo. Huya de
programas del tipo <<Aprenda inglés sin esfuerzo y
en sólo 2 semanas>>. Desde luego, Usted puede aprender
inglés virtualmente (o informática, por ejemplo),
con gran eficacia, con seguridad, pero siempre CON esfuerzo, práctica
y dándose un cierto tiempo para hacerlo. Muchas horas de
entrenamiento, aunque sea virtual, no se las quita nadie: así
funcionamos las personas.
3- Cursos o programas donde no empiecen presentándole (aunque
sea virtualmente) a sus compañeros de clase, con nombres
y apellidos normales (nunca con apodos o nicknames), y mejor si
vienen acompañados de fotografía. Usted debe poder
comunicarse con cualquier compañero de clase, via eMail,
siempre que lo desee.
4- Cursos o programas donde no se incluyan grupos de trabajo virtual
y proyectos colectivos periódicos.
5- Cursos donde no se le indique, claramente y desde el principio,
quién es su tutor virtual y/o quién su instructor
(con eMail y número de teléfono de consulta incluido).
Y si se le indica, compruebe de inmediato que le contesta cualquier
pregunta lógica, relacionada con el programa, en un plazo
máximo de 24-48 h.
6- Centros que le exijan un desembolso inmediato excesivo y no contemplen
posibilidad de pago fraccionado.
7- Programas sin ninguna pauta temporal marcada. Debe Usted tener
hitos temporales, objetivos de aprendizaje, con ciertas fechas definidas
(aunque sean aproximadas).
8- Cursos que no le hagan trabajar, que sólo le envíen
textos por plataforma pero no le indiquen (muy claramente y antes
de iniciarlos) cuándo y cómo deberá entregar
sus tareas, aportaciones, comentarios, o participar en foros.
9- Programas que no incluyan formas de evaluación de su aprendizaje
(sea continua, sea con examen final).
*Director General del GeoPlaneta (Grupo Planeta). Autor de "e-Learning,
Corporate Learning".
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