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Argentina:
para el gobierno, la oferta de e-learning es dispersa
"La oferta educativa virtual está en expansión
pero con una enorme dispersión", señalaron representantes
del Ministerio de Educación de la Argentina durante el Seminario
Internacional "Políticas de Evaluación y Acreditación
Universitaria: un reto a la calidad', que se desarrolló en
la Universidad Católica de Córdoba (UCCOR), organizado
por la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación
de España (ANECA) y la Escuela Virtual 21.
En este marco, el coordinador de Educación a Distancia
del Ministerio de Educación de la República Argentina,
Horacio Santángelo, consideró que en el futuro "no
se van a crear nuevos nuevas universidades a distancia o campus
virtuales sino más subsistemas semipresenciales o no presenciales".
El encuentro analizó hacia el futuro la posible acreditación
y reconocimiento de la totalidad de las carreras que se brindan
en diversas universidades del mundo, con el otorgamiento de créditos
o puntajes, a través de convenios y acuerdos entre las diversas
casas de altos estudios.
Santàngelo reconoció como prioridad resolver la dicotomía
"calidad versus cantidad" de ofertas a distancia que hay
en la Argentina, por lo que diferenció que "a diferencia
de lo que pedía Sarmiento, que era cantidad (más escuelas,
más maestros, más educación), ahora decimos
que necesitamos más estándares y mas indicadores",
apuntó.
Asimismo opinó que no vería mal "que en un futuro
las universidades firmen un compromiso con el Ministerio de mantener
la calidad en la educación a distancia".
Para el funcionario argentino, los requisitos que deberían
seguir las universidades a distancia, según la secretaría
de Políticas Universitarias de la cartera educativa, se basan
en siete componentes, entre los que destacó la necesidad
de definir el "modelo educativo" a seguir, diseñar
el "perfil y desempeño de los docentes" -que deberán
estar capacitados en educación a distancia-, y la interacción
entre docentes y alumnos.
También, dijo que debería pedirse a las universidades
virtuales que "definan la herramienta y formatos que utilizarán
para el aprendizaje y las tecnologías básicas que
deben emplear (sitios web, correo electrónico)", además
de comprometerlas a "realizar autoevaluaciones de sus propios
programas". Por último, destacó que estas instituciones
deberán informar si poseen centros o sedes a distancia, dar
cuenta de las condiciones académicas en que funcionan y si
cuentan con un responsable académico.
En el panel que abordó "La evaluación y acreditación
de la calidad de la educación a distancia y el uso de la
tecnologías de la información y las comunicaciones",
también participó el catedrático español
Jesús Salinas y el Director de la Universidad Virtual de
Tres de Febrero, Pablo Fontdevila, quien se refirió a la
situación de la incipiente educación superior virtual
argentina, de la que dijo: "son propuestas similares a mosaicos
no articulados".
En este sentido, señaló que 26 de las 37 universidades
nacionales tienen programas virtuales, que hay al menos 10 mil alumnos
cursando en todo el país.
Fontdevila pronosticó que el futuro de la enseñanza
resultará de una síntesis "entre los más
variados campos virtuales y educativos", donde "la pedagogía
deberá orientar el uso de la tecnología y los campus
virtuales serán cada vez más sofisticados".
En este sentido, los responsables universitarios presentes coincidieron
en la necesidad de contar con un sistema de acreditación
de la educación a distancia, que permita consolidar el notable
crecimiento que está experimentando esta modalidad en la
educación superior.
Asimismo, el debate se centró en que el Estado argentino
controle la heterogénea dispersa oferta de educación
universitaria virtual que se ofrece actualmente en este país.
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