|

|
Consultorio
e-learning
¿Cómo
ven los universitarios al e-learning?
Aula y virtualidad, son los dos componentes de un nuevo mix educativo
que ya está revolucionando los claustros universitarios.
Los jóvenes universitarios o preuniversitarios forman parte
de una generación que se ha criada entre computadoras e Internet,
por lo que el aprendizaje virtual no les resulta una experiencia
extraña, una vez que se familiarizan con la tecnología.
Si bien los especialistas recomiendan el contacto con la
realidad presencial universitaria, como paso ineludible para lograr
la madurez profesional, no son pocos los que apoyan la introducción
de instancias a distancia en el marco de la enseñanza tradicional.
Los resultados positivos de lo que podríamos denominar "blended
learning universitario" llaman a la reflexión de los
responsables de las instituciones universitarias, que ya planifican
cambios sustanciales.
Ante una duda reiterada de nuestros lectores orientada a saber cuál
es la percepción de los estudiantes de la educación
superiores respecto del e-learning, consultamos a una experta en
estas cuestiones, para que tratara de desentrañar las reacciones
que provoca esta modalidad entre los jóvenes.
Universitarios y e-learning, una relación saludable
"Hoy los jóvenes ven a la educación virtual como
una propuesta de avanzada, como la posibilidad de prosperar en sus
estudios y evitar traslados y usos de tiempos, que por cuestiones
laborales, no tienen. La consideran una viabilizadora de las carreras
que les cuesta sostener". De esta manera, la Vicepresidente
para América Latina y El Caribe del Consejo Internacional
de Educación Abierta y a Distancia (ICDE, según sus
siglas en inglés), Marta Mena, ofreció un visión
sobre la interpretación que hacen las nuevas generaciones
sobre el e-learning en la educación superior.
Con motivo de la presentación de su libro "La Educación
a Distancia en América Latina. Modelos, Tecnologías
y Realidades", en la Feria del Libro de Buenos Aires, Mena
también se refirió a otra de sus ocupaciones, al frente
del programa virtual de la Facultad de Ciencias Económicas
de la UBA. Allí, la incorporación de la modalidad
a distancia fue la solución para administrar una matrícula
masiva con más de 60 mil alumnos y descargar la presión
sobre una estructura edilicia que ya no podía albergar más
alumnos.
"La decisión política del Consejo Directivo fue
utilizar la modalidad a distancia como alternativa al cursado presencial.
Y esta determinación hoy está resolviendo el problema,
ya que de 60 mil alumnos, 20 mil cursan a distancia diferentes materias
de las carreras", precisa la especialista. "Los recursos
académicos son los mismos, al igual que los profesores y
los programas, pero hay una variación en cuanto a metodología,
materiales y la regularidad a su asistencia presencial. En algunos
casos los alumnos vienen cada 15 días y en otros hacen mucho
más trabajo a través del entorno virtual. Aunque siempre
hay un tutor que los acompaña", agregó.
Consultada por las ventajas que puede aprovechar el estudiante,
Mena señala que "el alumno virtual desarrolla su autonomía
e independencia. Una materia a distancia es clave para autogestionar
los tiempos de estudio. Hemos observado resultados positivos cuando
estos alumnos continúan en forma presencial sus estudios,
después de hacer una materia por Internet. Son más
participativos, se les observa una conducta más independiente",
asegura.
Para la Vicepresidente para América Latina y El Caribe del
ICDE, la educación a distancia es una de las soluciones que
pueden tomarse para lograr integrar a una cantidad de jóvenes
a la educación superior. "De todos modos es discutido
en el campo de la educación y la familia hasta qué
punto los jóvenes que recién salen de la escuela secundaria
deberían tomar esta modalidad y no conocer lo que es la vida
universitaria", modera.
¿La educación será de ahora en más un
mix entre el aula y la PC de casa?, le preguntan alguien del público.
"Cada vez estoy más convencida de combinar ambas modalidades.
Me parece que en el futuro vamos a tener períodos de presencialidad
y otros de distancia, integrando normalmente nuestras vidas y haciendo
posible nuestra educación permanente", finalizó
Marta Mena.
|